Todo parece indicar que los créditos de mi carrera los he terminado.
Contenta por esa situación aunque sin ganas de dejar de ir a la escuela, comienzo a encaminarme al siguiente paso: el servicio social.
¿Qué significa hacer un servicio social?
Para mí, estudiando en una universidad sustentada con recursos públicos, significa mucho.
La responsabilidad que desde siempre he sentido al formar parte de la UNAM, significa elegir bien, siendo consciente de que un servicio social, más que servicio es un agradecimiento, una retribución a una sociedad de la que formo parte de manera privilegiada como estudiante de la universidad.
A todos y todas creo, nos gusta servir de algo, no importa la edad, si podemos ser útiles, pareciera que somos más dignos. Podría ser que el servicio social sea eso, una oportunidad para ser útiles para algo, pero sobretodo para alguien.
Sin embargo es un tema difícil identificar cuales son los límites de ese "ser útiles" pues puede rayar en la superficialidad y quedarse en un trámite más, sin contenido, sin emoción, como una mera obligación.
Es cierto que el servicio social es una obligación, también es un trámite burocrático pero desde mi punto de vista tiene que ser mucho más que eso y convertirse en una forma de crecimiento personal, en una experiencia enriquecedora en muchos sentidos, en un compromiso con la Institución a la que pertenecemos pero sobretodo con las personas que se puedan beneficiar con nuestros conocimientos y aptitudes; con todo aquello que la carrera nos ha proporcionado y que quizá pueda mejorar tantito o muchito las condiciones de vida de la población mexicana.
Estoy convencida que si todos los jóvenes nos involucráramos seriamente en realizar nuestro servicio social con creatividad, emoción y sobretodo responsabilidad, lograríamos cosas muy interesantes en nuestro entorno, es por eso que ya comienzo a imaginar qué quiero lograr con mi servicio y me causa emoción empezar esta etapa básica en el proceso estudiantil.
En este contexto histórico, resulta urgente que las y los jóvenes asumamos los compromisos que nos corresponden de la mejor manera y evitemos caer en inercias que nos encasillan, terminan con algunas de nuestras aspiraciones y en gran medida reducen nuestra labor promoviendo más que valores de "uso", valores de "cambio", logrando que nos demotivemos y en muchas de las decisiones que tomemos, giren en torno a intereses económicos.
El servicio social, no tendría porque caer en esas inercias y convertirse en un peso más, decidí que por lo menos en mi caso, haré lo posible porque se vuelva una verdadera experiencia que ponga en práctica lo que he aprendido a lo largo de estos semestres y me permita crear vínculos, conocer otras realidades y ser útil lo más posible a una sociedad que pide a gritos que de una u otra manera, las acciones, se piensen, se disfruten y se realicen más allá de intereses personales y/o económicos.
Mi intención, siento que es clara, sin embargo aunque se dice que "la intención es la que cuenta", espero encontrar un servicio social que me permita ir más allá de la intención.
Andar contenta por la vida es mejor cuando se comparte. Acá compartiré algo de lo que vivo,de lo que pienso, de lo que siento...con las palabras nos descubrimos, nos construimos...
sábado, 28 de julio de 2012
sábado, 21 de julio de 2012
Vivir es festejar
En la vida hay días importantes.
Algunos porque permanecen en la memoria, otros porque pasan desapercibidos, unos cuantos más por las personas que están involucradas en ellos y muchos por que así lo decidimos y le echamos ganas para que así sea...
Hoy, hace un año comencé a escribir este blog, junto con mi llegada a Buenos Aires, nuevos aires, experiencias distintas en otro espacio que me inspiraban a plasmar pedacitos de mí en más lugares para seguir encontrándome conmigo, con las y los demás.
Desde que inicié me di cuenta de que la escritura es fascinante para ordenar la cabeza y el corazón, es como festejar acontecimientos con las letras y precisamente de eso quisiera hablar hoy, de los festejos, de las formas que cada uno tenemos de tomarnos los días importantes.
Cada cultura tiene diferentes formas de festejar en la cotidianidad, las y los mexicanos somos algo ostentosos y encontramos los motivos para hacer grandes "pachangones".
Hoy, es mi fiesta de graduación, un gran pachangón que muchas y muchos compartiremos.
Terminar simbólicamente la carrera (porque en la UNAM todavía es necesario hacer tesis para terminar de verdad), es un gran motivo que celebrar. Es saber lo afortunada que soy al tener una familia que ha apoyado mi proceso de estudiante hasta acá, reconocer que soy una pequeña parte de la población del país que cuenta con esa gran oportunidad que al mismo tiempo conlleva grandes responsabilidades.
El día esta por acabar, sin embargo sé que el 21 de julio siempre quedará en mi memoria como un día importante, el año pasado un día como hoy estaba despegando hacia una nueva aventura, hoy habrá un "ritual" de cierre de otra aventura maravillosa que fue la Carrera de Pedagogía en la UNAM.
Estoy segura que seguirá habiendo días importantes, razones para festejar, tanto desde las letras como desde los pachangones.
Gracias a la vida que me ha dado tanto como diría Violeta Parra.
Sigamos haciendo fiestas para celebrar los días importantes...
Aunque sobran los motivos para pensar que la vida en sí ya es una gran fiesta.
Algunos porque permanecen en la memoria, otros porque pasan desapercibidos, unos cuantos más por las personas que están involucradas en ellos y muchos por que así lo decidimos y le echamos ganas para que así sea...
Hoy, hace un año comencé a escribir este blog, junto con mi llegada a Buenos Aires, nuevos aires, experiencias distintas en otro espacio que me inspiraban a plasmar pedacitos de mí en más lugares para seguir encontrándome conmigo, con las y los demás.
Desde que inicié me di cuenta de que la escritura es fascinante para ordenar la cabeza y el corazón, es como festejar acontecimientos con las letras y precisamente de eso quisiera hablar hoy, de los festejos, de las formas que cada uno tenemos de tomarnos los días importantes.
Cada cultura tiene diferentes formas de festejar en la cotidianidad, las y los mexicanos somos algo ostentosos y encontramos los motivos para hacer grandes "pachangones".
Hoy, es mi fiesta de graduación, un gran pachangón que muchas y muchos compartiremos.
Terminar simbólicamente la carrera (porque en la UNAM todavía es necesario hacer tesis para terminar de verdad), es un gran motivo que celebrar. Es saber lo afortunada que soy al tener una familia que ha apoyado mi proceso de estudiante hasta acá, reconocer que soy una pequeña parte de la población del país que cuenta con esa gran oportunidad que al mismo tiempo conlleva grandes responsabilidades.
El día esta por acabar, sin embargo sé que el 21 de julio siempre quedará en mi memoria como un día importante, el año pasado un día como hoy estaba despegando hacia una nueva aventura, hoy habrá un "ritual" de cierre de otra aventura maravillosa que fue la Carrera de Pedagogía en la UNAM.
Estoy segura que seguirá habiendo días importantes, razones para festejar, tanto desde las letras como desde los pachangones.
Gracias a la vida que me ha dado tanto como diría Violeta Parra.
Sigamos haciendo fiestas para celebrar los días importantes...
Aunque sobran los motivos para pensar que la vida en sí ya es una gran fiesta.
viernes, 20 de julio de 2012
Darse cuenta para contar y que cuenten contigo..
Darse cuenta de las cosas es un gran paso para disfrutar (o sufrir).
Estos días de "vacaciones" han sido una buena oportunidad para darme cuenta de que con sólo cambiar la mirada a ciertos hechos, la vida toma otro sabor.
Ver con ojos de turista por ejemplo, funciona para apreciar y recuperar la belleza de lugares que parecieran caer en el olvido en un México que tiene mucho que mostrarnos.
He podido visitar últimamente las zonas arqueológicas de Cuicuilco y Tlatelolco, dándome cuenta de la cercanía de esos lugares con nuestra realidad en cuanto a distancia pero al mismo tiempo de la lejanía en cuanto a historia.
Es delicioso ver la riqueza de nuestros antepasados, creatividad, inteligencia y cosmovisión que los llevaron a construir tales obras de arte en armonía con la naturaleza.
Entrar al museo de antropología y disfrutar cada sala que nos permite viajar en el tiempo; a la salida ver a los voladores de Papantla arriesgando su vida por una bella tradición.
Más al sur, recorrer el mercado y las plazas de Coyoacán y Tlalpan, tomar un helado o comer un elote, disfrutar los pequeños manjares que nos ofrecen los rincones de nuestro país.
Conforme pasan los días de vacaciones pero sobretodo los años de vida, me doy cuenta de lo rico y peligroso que puede ser justamente "darse cuenta". Siempre he estado consciente de que lo único constante en está vida es el cambio, sin embargo no siempre lo notamos y es que al notarlo, parece que nos comprometemos a algo.
Por ejemplo, con los ojos de turista que he tenido últimamente y que se potenciaron a mi regreso de Argentina, (por cierto me estoy dando cuenta que hace justamente un año me estaba yendo) me he sentido con más ganas de preservar y conocer más a fondo mis orígenes, de frenar con más frecuencia a apreciar lo que me rodea que quizá siempre ha estado ahí pero no he mirado suficiente.
Sin embargo también puede ser un problema "darse cuenta"; como cuando parece que todo va bien hasta que nos damos cuenta que una persona que vemos de alguna manera, nos ve de otra ¿qué hacer cuando te das cuenta de que quizá no van por el mismo camino? Tal vez es necesario, también detenerse.
No es fácil tomarse en serio esos altos que implican replantearse las cosas, asumir que cambiaron, que pueden cambiar pero que también es necesario conservar.
Ver a México en sus diferentes rincones, sí es apreciar sus aspectos culturales y para eso los ojos de turista son lindos, sin embargo, creo que muchos mexicanos pasmos por la vida como turistas, viéndolo desde afuera, desde lo que no nos afecta y quizá eso sea bastante peligroso pues nos damos cuenta muy por encima de las cosas, no nos involucramos lo suficiente.
Pienso que el reto hoy consiste en que sepamos que los ojos de turista así como debemos "ponérnolos", nos los debemos quitar de vez en cuando para que nos demos cuenta de verdad de lo que somos, de lo que cambia en nosotros y de lo que podemos cambiar de nuestro entorno, de nuestras relaciones, etc.
Los cierto es que algunos tienen la suerte de decidir qué lugar ocupar en este mundo, salir del entorno, viajar y habitar todos los lugares como turistas, mientras otros, no son de ningún lugar ni pueden serlo, convirtiéndose en vagabundos como lo menciona Sygmunt Baumann en Turistas y Vagabundos.
Darse cuenta de si somos una u otra cosa, nos responsabiliza y nos pone en posiciones diferentes de decisión, de hacer política en esta vida, de procurar que cada vez existan menos vagabundos y más turistas conscientes, que se involucren y que más bien se vuelvan habitantes, sujetos históricos capaces de comprometernos y transformarnos por un bienestar.
Darnos cuenta de que cambiar de miradas es muy enriquecedor,sobretodo para complementarlas, sirve para ponernos en el lugar de los y las otras, apreciar la vida de diferentes ángulos y quizá tener más posibilidades de incluir, tolerar, apreciar y convivir.
Además mientras nos demos cuenta de más cosas, más cosas para contar tendremos y quizá más personas puedan contar con nosotrxs.
Estos días de "vacaciones" han sido una buena oportunidad para darme cuenta de que con sólo cambiar la mirada a ciertos hechos, la vida toma otro sabor.
Ver con ojos de turista por ejemplo, funciona para apreciar y recuperar la belleza de lugares que parecieran caer en el olvido en un México que tiene mucho que mostrarnos.
He podido visitar últimamente las zonas arqueológicas de Cuicuilco y Tlatelolco, dándome cuenta de la cercanía de esos lugares con nuestra realidad en cuanto a distancia pero al mismo tiempo de la lejanía en cuanto a historia.
Es delicioso ver la riqueza de nuestros antepasados, creatividad, inteligencia y cosmovisión que los llevaron a construir tales obras de arte en armonía con la naturaleza.
Entrar al museo de antropología y disfrutar cada sala que nos permite viajar en el tiempo; a la salida ver a los voladores de Papantla arriesgando su vida por una bella tradición.
Más al sur, recorrer el mercado y las plazas de Coyoacán y Tlalpan, tomar un helado o comer un elote, disfrutar los pequeños manjares que nos ofrecen los rincones de nuestro país.
Conforme pasan los días de vacaciones pero sobretodo los años de vida, me doy cuenta de lo rico y peligroso que puede ser justamente "darse cuenta". Siempre he estado consciente de que lo único constante en está vida es el cambio, sin embargo no siempre lo notamos y es que al notarlo, parece que nos comprometemos a algo.
Por ejemplo, con los ojos de turista que he tenido últimamente y que se potenciaron a mi regreso de Argentina, (por cierto me estoy dando cuenta que hace justamente un año me estaba yendo) me he sentido con más ganas de preservar y conocer más a fondo mis orígenes, de frenar con más frecuencia a apreciar lo que me rodea que quizá siempre ha estado ahí pero no he mirado suficiente.
Sin embargo también puede ser un problema "darse cuenta"; como cuando parece que todo va bien hasta que nos damos cuenta que una persona que vemos de alguna manera, nos ve de otra ¿qué hacer cuando te das cuenta de que quizá no van por el mismo camino? Tal vez es necesario, también detenerse.
No es fácil tomarse en serio esos altos que implican replantearse las cosas, asumir que cambiaron, que pueden cambiar pero que también es necesario conservar.
Ver a México en sus diferentes rincones, sí es apreciar sus aspectos culturales y para eso los ojos de turista son lindos, sin embargo, creo que muchos mexicanos pasmos por la vida como turistas, viéndolo desde afuera, desde lo que no nos afecta y quizá eso sea bastante peligroso pues nos damos cuenta muy por encima de las cosas, no nos involucramos lo suficiente.
Pienso que el reto hoy consiste en que sepamos que los ojos de turista así como debemos "ponérnolos", nos los debemos quitar de vez en cuando para que nos demos cuenta de verdad de lo que somos, de lo que cambia en nosotros y de lo que podemos cambiar de nuestro entorno, de nuestras relaciones, etc.
Los cierto es que algunos tienen la suerte de decidir qué lugar ocupar en este mundo, salir del entorno, viajar y habitar todos los lugares como turistas, mientras otros, no son de ningún lugar ni pueden serlo, convirtiéndose en vagabundos como lo menciona Sygmunt Baumann en Turistas y Vagabundos.
Darse cuenta de si somos una u otra cosa, nos responsabiliza y nos pone en posiciones diferentes de decisión, de hacer política en esta vida, de procurar que cada vez existan menos vagabundos y más turistas conscientes, que se involucren y que más bien se vuelvan habitantes, sujetos históricos capaces de comprometernos y transformarnos por un bienestar.
Darnos cuenta de que cambiar de miradas es muy enriquecedor,sobretodo para complementarlas, sirve para ponernos en el lugar de los y las otras, apreciar la vida de diferentes ángulos y quizá tener más posibilidades de incluir, tolerar, apreciar y convivir.
Además mientras nos demos cuenta de más cosas, más cosas para contar tendremos y quizá más personas puedan contar con nosotrxs.
sábado, 7 de julio de 2012
Poema en apoyo al movimiento #yosoy132
Sal y Da
Hay manos que despiertan
otras que no duermen
que no dejan que les mientan.
otras que no duermen
que no dejan que les mientan.
Hay manos que se levantan
se toman de otras, se acarician y con un golpe revientan
se vuelven imparables, incansables,
inalcanzables como golondrinas.
Las huellas en esas manos,
que reclaman lo mucho que han andado.
Rasguños al viento gritan por lo que han volado.
se toman de otras, se acarician y con un golpe revientan
se vuelven imparables, incansables,
inalcanzables como golondrinas.
Las huellas en esas manos,
que reclaman lo mucho que han andado.
Rasguños al viento gritan por lo que han volado.
Las manos cuentan historias
y aunque tristezas no puedan contarse con los dedos
se cuentan
se encuentran.
y aunque tristezas no puedan contarse con los dedos
se cuentan
se encuentran.
Las manos se alzan,
piden la voz, señalan
denuncian, apuntan, identifican, curan…
piden la voz, señalan
denuncian, apuntan, identifican, curan…
Hay manos que reprimen,
golpean, aplastan.
golpean, aplastan.
Una mano escribe, la otra… espera;
sólo juntas pueden aplaudir
aunque una sea izquierda y la otra derecha
quizá juntas puedan decidir, convivir.
sólo juntas pueden aplaudir
aunque una sea izquierda y la otra derecha
quizá juntas puedan decidir, convivir.
Cuando son dos, abrazan
y mejor que sean 132
pues mano con mano y nos llamamos her-manos
lucha por lucha,
voz con voz
escucha.
y mejor que sean 132
pues mano con mano y nos llamamos her-manos
lucha por lucha,
voz con voz
escucha.
Llámanos, trámanos, témanos.
Ámanos.
Sal y da. Salida,
toma mi mano, avancemos,
somos ciento treinta y dos.
Y mientras avanzamos,
nos llamamos hu-manos.
domingo, 1 de julio de 2012
Hoy vote por primera vez y quiero escribirte una carta:
Tú probablemente
no sepas quién soy y lo cierto es que yo tampoco tengo una idea clara de quién
eres, como sea me gusta creer que si llegaste a ser candidato o candidata para
ocupar un puesto en el gobierno supongo que tenemos algo en común; ambas queremos
mejorar al país, tenemos ganas de servir de algo, para algo pero sobretodo para
alguien.
Hoy vote por
ti y es extraña la sensación de concederte cierto poder simplemente marcando
una casilla con tu nombre, sin embargo me resigno a pensar que hasta ahora es
el método más “efectivo” que hemos desarrollado para distribuir funciones y que
el país siga su curso.
En esta
carta sólo quiero decirte que si ganas podrás ocupar un lugar con muchos
privilegios en el mejor sentido de la palabra, tendrás acceso a un montón de
medios que harán posible obtener ciertos fines, los cuales espero atiendan a
las necesidades de los que no contamos con los medios. Para esto considero que
será importante que te comprometas de verdad con tu trabajo, generes espacios
de diálogo entre todos y todas y tengas una gran sensibilidad e inteligencia
para escuchar, atender y cumplir tal y como el pueblo lo requiere.
Vote por ti,
no porque me parezcas una gran opción o tu campaña, propuestas y fotoshops me
hayan convencido mucho, sino porque quería sentirme
partícipe de “esa” democracia y quizá porque en el fondo confío en que el ser
humano puede llegar a sacar lo mejor de sí para sacar adelante a su comunidad,
espero no nos decepciones. También espero tengas claro tu responsabilidad como
nuestro representante, la lleves a cabo con valentía, coraje y principios
éticos.
Somos muchos y muchas las que desconfiamos del sistema en el que vivimos, sobretodo de “las y los políticos” y lo seguiremos haciendo si no nos demuestran con hechos lo contrario. Quizá se necesita mucho para saber manejar el poder y la corrupción ya forme parte de nosotros, pero también quizá aún tenemos muchas virtudes y con el ejercicio cotidiano logremos que estás se impongan ante los defectos y ante todo aquello que nos llena de egoísmo, nos nubla la vista y genera situaciones perjudiciales y que ponen en peligro la vida.
Somos muchos y muchas las que desconfiamos del sistema en el que vivimos, sobretodo de “las y los políticos” y lo seguiremos haciendo si no nos demuestran con hechos lo contrario. Quizá se necesita mucho para saber manejar el poder y la corrupción ya forme parte de nosotros, pero también quizá aún tenemos muchas virtudes y con el ejercicio cotidiano logremos que estás se impongan ante los defectos y ante todo aquello que nos llena de egoísmo, nos nubla la vista y genera situaciones perjudiciales y que ponen en peligro la vida.
Hoy vote por
ti y tengo claro que mis obligaciones como ciudadana no acaban con ello, así
que me comprometo a asumir mis responsabilidades, comportarme con esos mismos
principios éticos que exijo de tu parte, cuidar mi comunidad, generar el
diálogo y participar en las instancias que así lo permitan. Me comprometo a
encontrar los medios para llegar a fines que generen aspectos positivos en mi
entorno, a luchar por ser una mejor persona, exigir justicia, tomar decisiones,
quitarme el miedo, denunciar lo que sea necesario, unir fuerzas, alzar la voz...
A muchas
cosas estoy dispuesta a comprometerme para que el ser y estar en este mundo sea digno para los que en él vivimos.
Espero lo
mismo de tu parte, estaré apoyándote pero también vigilándote…
Hoy voté por
ti, muchos y muchas lo hicimos, como ciudadana luchare por estar a la altura de
las circunstancias, para que México esté orgullosa de mi comportamiento y mi
ejemplo te inspire a hacer tu trabajo como todas y todos lo merecemos.
Hoy vote por ti y espero que tú nunca nos dejes "votados"
lunes, 25 de junio de 2012
La organización nos hará libres
Menos de una semana y estaremos en las casillas intentando "participar" y ejercer ese "poder del pueblo" que dice ser la democracia mexicana.
¿Qué pasará después del 1° de Julio?
Es un misterio, aunque existan ciertos indicios que nos anticipan , muchas aún estamos a la expectativa de las sorpresas y reacciones.
Y esto es precisamente lo más interesante, las Reacciones.
Algunas ya vienen gestándose a lo largo y ancho del país a raíz del movimiento #yosoy132, el cual ha surgido como una chispa que nos permite alumbrar nuevos caminos por los que podemos transitar.
¿Hacia dónde vamos?
Esa es una buena pregunta pues hasta ahora parece que somos esa reacción a las represiones, a las injusticias de algunos medios de comunicación, a la poca confianza en las instituciones como el IFE, etc. y cada vez más comenzamos a crecer con otras inquietudes de otros sectores que también encuentran herido a México, sin embargo no tenemos muy claro a dónde queremos llegar.
Tenemos más claro el punto de partida y una que otra forma de llegada pero nuestro destino se va delimitando al caminar. Los primeros pasos ya los dimos y en cada Asamblea se ve y se siente; muchas vibras que no quieren detenerse, que seguirán quede quién quede como presidente, que resuenan en los rincones buscando que se escuchen cada vez más voces, que nos unamos y logremos comunicarnos, dialogar y actuar.
Nuestra fuerza está en nuestra diversidad, en nuestras utopías , creatividad y sobretodo capacidad de organización.
Los retos son muchos y la responsabilidad tan grande como el país, un país que nos pide a gritos que con inteligencia y de manera pacífica logremos conciliar las diferencias existentes, construyamos espacios para que se puedan generar nuevas posibilidades que acerquen al pueblo a las tomas de decisiones que nos corresponden.
Ardua labor, darle nuevo significado a la palabra Democracia.
Somos jóvenes y las ganas no nos faltan, muchos y muchas creemos que es nuestra responsabilidad reaccionar, denunciar lo que este sistema económico está desmoronando y hacer un llamado a dejar de paralizarnos, participar como habitantes de este país, hacernos cargo de nuestra historia y evitar que quede todo en manos de unos pocos.
#Yosoy132 es el ala de un ave que requiere del apoyo de todos los sectores de la sociedad para volar.
Contenta y orgullosa me pronuncio como parte de este proceso que será largo pero que ya está valiendo la pena, me llena de esperanza vernos dialogar, escuchar, crear.
Pase lo que pase, debemos tener claro que la organización nos hará libres y que para organizarnos necesitamos disposición, inteligencia, diálogo, sinceridad, paciencia y la clara convicción de que como dice la sabiduría indígena "del sueño a la realidad el camino es el de la lucha".
¿Qué pasará después del 1° de Julio?
Es un misterio, aunque existan ciertos indicios que nos anticipan , muchas aún estamos a la expectativa de las sorpresas y reacciones.
Y esto es precisamente lo más interesante, las Reacciones.
Algunas ya vienen gestándose a lo largo y ancho del país a raíz del movimiento #yosoy132, el cual ha surgido como una chispa que nos permite alumbrar nuevos caminos por los que podemos transitar.
¿Hacia dónde vamos?
Esa es una buena pregunta pues hasta ahora parece que somos esa reacción a las represiones, a las injusticias de algunos medios de comunicación, a la poca confianza en las instituciones como el IFE, etc. y cada vez más comenzamos a crecer con otras inquietudes de otros sectores que también encuentran herido a México, sin embargo no tenemos muy claro a dónde queremos llegar.
Tenemos más claro el punto de partida y una que otra forma de llegada pero nuestro destino se va delimitando al caminar. Los primeros pasos ya los dimos y en cada Asamblea se ve y se siente; muchas vibras que no quieren detenerse, que seguirán quede quién quede como presidente, que resuenan en los rincones buscando que se escuchen cada vez más voces, que nos unamos y logremos comunicarnos, dialogar y actuar.
Nuestra fuerza está en nuestra diversidad, en nuestras utopías , creatividad y sobretodo capacidad de organización.
Los retos son muchos y la responsabilidad tan grande como el país, un país que nos pide a gritos que con inteligencia y de manera pacífica logremos conciliar las diferencias existentes, construyamos espacios para que se puedan generar nuevas posibilidades que acerquen al pueblo a las tomas de decisiones que nos corresponden.
Ardua labor, darle nuevo significado a la palabra Democracia.
Somos jóvenes y las ganas no nos faltan, muchos y muchas creemos que es nuestra responsabilidad reaccionar, denunciar lo que este sistema económico está desmoronando y hacer un llamado a dejar de paralizarnos, participar como habitantes de este país, hacernos cargo de nuestra historia y evitar que quede todo en manos de unos pocos.
#Yosoy132 es el ala de un ave que requiere del apoyo de todos los sectores de la sociedad para volar.
Contenta y orgullosa me pronuncio como parte de este proceso que será largo pero que ya está valiendo la pena, me llena de esperanza vernos dialogar, escuchar, crear.
Pase lo que pase, debemos tener claro que la organización nos hará libres y que para organizarnos necesitamos disposición, inteligencia, diálogo, sinceridad, paciencia y la clara convicción de que como dice la sabiduría indígena "del sueño a la realidad el camino es el de la lucha".
sábado, 9 de junio de 2012
La UNAM como la utopía, sirve para caminar
Ser estudiante universitario es una experiencia que además de involucrar la vida en las aulas, implica una riqueza infinita de experiencias que permanecen toda la vida...aquí algunas de las que casi todos y todas las que hemos pasado por la UNAM podemos recordar...
Los locos caminando en las Islas, quejándose del sistema y hablando con seres invisibles, los atardeceres a espaldas del Estadio de CU, los señores con sombrero que entran a los salones a pedir dinero para su pasaje de regreso confiando en la solidaridad de los estudiantes, cada paseo en pumabus cabeceando por los desvelos, cada tela que cuelga del puente y nos recuerda que el arte también es jugar con el viento, con el cuerpo, los desayunos de "estudihambre": tacos de canasta, papas de carrito, café, mucho café para no dormirnos en las clases. Las bicis que a veces funcionan, los olores a mota, baños, basura, libros...ideas, las charlas con los amigos que estorban el paso de los pasillos, las idas a Copilco en donde todo es posible, las tardes de lluvia que nos aglutinan en los "techitos", el psicotaco, la emoción de ver papel en los baños, las llegadas tarde, las equivocaciones de horario o salón que sacan risas, los profesores que lo dan todo, los sindicalizados que te mandan a otra ventanilla,los partidos del interfacultades, los conciertos en las islas gratuitos, la sensación de que tu casa de estudios es casa de todos y todas, los chinos que toman fotos a rectoría, letreros con cosas inesperadas, la sensación de que te equivocaste de carrera, la de saber que estás hecho para ella, los ligues con miradas dentro de clase, los que hablan mucho, los y las compañeras que nunca viste,los museos, exposiciones al aire libre, las parejitas besándose en el Edén, las obras de teatro, danza. Los nervios al recibir calificaciones, estrés en semana de finales, los pájaros que opinan durante las clases, las prácticas en donde aprendes más que durante un semestre... la felicidad de saber que entraste, estudiaste y acabaste en la mejor universidad del país....
Quienes hemos tenido la fortuna de involucrarnos en ella, sabemos que es una experiencia que se disfruta con los 5 sentidos y que implica además de ellos, otro sentidos que nos responsabilizan con todos y todas aquellas que no han podido ingresar, las y los que trabajan y luchan porque sigan habiendo universidades públicas y las necesidades de un país que requiere de nuestro compromiso para afrontar sus problemas de forma pacífica, inteligente, creativa...
Hay quiénes estamos terminando este ciclo o lo haremos pronto y con ello se vienen las reflexiones, recuerdos y miradas a un futuro que cada vez se torna más incierto. El tiempo pasó rápido, las amistades permanecerán y los recuerdos nos inundan de alegría y fortaleza sabiendo que hemos podido ser parte de esta experiencia que sin duda nos transformo.
La UNAM ha sido uno de los caminos que nos hizo encontrarnos con otros y otras, con nosotros y nosotras mismas, abrió el panorama, nos enseña a dialogar, a aceptar y complementarnos con nuestras diferencias y nos pide a gritos que sin importar qué carrera elegimos, con cada acción saquemos lo mejor de ella.
Felicidad es saber que tomaste una decisión, que lograste lo que querías, que hay cosas que terminan pero que todo eso significa que siempre se vuelve a empezar.
Felicidad es saber que aún existen personas que saben que en este mundo todavía hay mucho que puede mejorar, luchan por ello y aunque saben que no es fácil, cuestionan, van con esperanza...
Quizá al final, felicidad es buscar nuevos rumbos juntos y juntas, sin dejar de caminar.
"Ella está en el horizonte -dice Fernando Birri-. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para que sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar."
Eduardo Galeano
Los locos caminando en las Islas, quejándose del sistema y hablando con seres invisibles, los atardeceres a espaldas del Estadio de CU, los señores con sombrero que entran a los salones a pedir dinero para su pasaje de regreso confiando en la solidaridad de los estudiantes, cada paseo en pumabus cabeceando por los desvelos, cada tela que cuelga del puente y nos recuerda que el arte también es jugar con el viento, con el cuerpo, los desayunos de "estudihambre": tacos de canasta, papas de carrito, café, mucho café para no dormirnos en las clases. Las bicis que a veces funcionan, los olores a mota, baños, basura, libros...ideas, las charlas con los amigos que estorban el paso de los pasillos, las idas a Copilco en donde todo es posible, las tardes de lluvia que nos aglutinan en los "techitos", el psicotaco, la emoción de ver papel en los baños, las llegadas tarde, las equivocaciones de horario o salón que sacan risas, los profesores que lo dan todo, los sindicalizados que te mandan a otra ventanilla,los partidos del interfacultades, los conciertos en las islas gratuitos, la sensación de que tu casa de estudios es casa de todos y todas, los chinos que toman fotos a rectoría, letreros con cosas inesperadas, la sensación de que te equivocaste de carrera, la de saber que estás hecho para ella, los ligues con miradas dentro de clase, los que hablan mucho, los y las compañeras que nunca viste,los museos, exposiciones al aire libre, las parejitas besándose en el Edén, las obras de teatro, danza. Los nervios al recibir calificaciones, estrés en semana de finales, los pájaros que opinan durante las clases, las prácticas en donde aprendes más que durante un semestre... la felicidad de saber que entraste, estudiaste y acabaste en la mejor universidad del país....
Quienes hemos tenido la fortuna de involucrarnos en ella, sabemos que es una experiencia que se disfruta con los 5 sentidos y que implica además de ellos, otro sentidos que nos responsabilizan con todos y todas aquellas que no han podido ingresar, las y los que trabajan y luchan porque sigan habiendo universidades públicas y las necesidades de un país que requiere de nuestro compromiso para afrontar sus problemas de forma pacífica, inteligente, creativa...
Hay quiénes estamos terminando este ciclo o lo haremos pronto y con ello se vienen las reflexiones, recuerdos y miradas a un futuro que cada vez se torna más incierto. El tiempo pasó rápido, las amistades permanecerán y los recuerdos nos inundan de alegría y fortaleza sabiendo que hemos podido ser parte de esta experiencia que sin duda nos transformo.
La UNAM ha sido uno de los caminos que nos hizo encontrarnos con otros y otras, con nosotros y nosotras mismas, abrió el panorama, nos enseña a dialogar, a aceptar y complementarnos con nuestras diferencias y nos pide a gritos que sin importar qué carrera elegimos, con cada acción saquemos lo mejor de ella.
Felicidad es saber que tomaste una decisión, que lograste lo que querías, que hay cosas que terminan pero que todo eso significa que siempre se vuelve a empezar.
Felicidad es saber que aún existen personas que saben que en este mundo todavía hay mucho que puede mejorar, luchan por ello y aunque saben que no es fácil, cuestionan, van con esperanza...
Quizá al final, felicidad es buscar nuevos rumbos juntos y juntas, sin dejar de caminar.
"Ella está en el horizonte -dice Fernando Birri-. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para que sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar."
Eduardo Galeano
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