Andar contenta por la vida es mejor cuando se comparte. Acá compartiré algo de lo que vivo,de lo que pienso, de lo que siento...con las palabras nos descubrimos, nos construimos...
martes, 25 de marzo de 2014
Si fuera millonaria
Sin ánimo de generalizar o enjuiciar (o bueno tal vez un poco) cada que salen listas así me lleno de preguntas:
¿Qué se siente ser millonario en un país en donde más de la mitad de la población vive en condiciones de pobreza?
¿Cuántos de estos millonarios han hecho algo para mejorar la vida de la población que los ha hecho crecer sus fortunas?
¿Por qué son hombres la mayoría?
¿Qué hacen con tanto dinero?
¿Alguno ha abierto una escuela gratuita por ejemplo?
¿Alguno ha decidido donar algo de su fortuna para alimentar a alguien?
¿Alguno no puede dormir sabiendo que mientras su dinero crece en sus cuentas, muchos mexicanos se matan por 2000 pesos?
¿Alguno tiene ganas de cambiar las condiciones de desigualdad, delincuencia, injusticia, etc. que nos rodean?
¿Cuántos de estos millonarios crean empleos justamente pagados?
¿Cuántos proyectos artísticos han sido patrocinados por algunos de ellos?
¿Cuanta ciencia se ha podido generar con sus aportaciones?
¿Cuántas vidas han salvado sus fortunas?
¿Cuantos impuestos han evadido?
¿Cuántos discos musicales se han producido con su apoyo?
¿Cuántas películas han podido crearse con sus recursos?
¿Cuántos árboles han plantado?
¿Cuántas tierras han destruido?
¿Cuántos libros han leído, cuántos han regalado, cuántos han escrito?
Estas y muchas preguntas más me hago en un país como el mío que me cuesta mucho entender y aceptar.
La verdad a veces pienso "asistencialmente" y me dan ganas de ser millonaria...
si lo fuera haría todas algunas de las siguientes cosas:
- Pondría restaurantes riquísimos y con costos muy accesibles
incluso comedores gratuitos y saludables por donde sea, para quién no tiene para pagar por comida.
- Regalaría paraguas cuando llueva
- Plantaría plantas por donde más falta hace y construiría huertos comunitarios
- Pagaría obras de teatro, circos, ferias, conciertos en todas partes de la ciudad
- Pondría juegos para todos y todas en las calles
- Regalaría bicicletas a la comunidad
- Potabilizaría las fuentes de las plazas y de donde fuera necesario para que todos y todas tuvieran agua
- Llenaría los parques con libros
- Compararía todos los billetes de lotería y repartiría el premio mayor desde un avión
- Regalaría viajes a quien nunca ha salido del país
En fin, creo que si fuera millonaria no me duraría nada mi fortuna.
¿Qué harían ustedes si fueran millonarios como algunos de los de la lista de arriba?
domingo, 16 de marzo de 2014
Vivir es como cantar
"La voz, ese instrumento humano que nos permite expresar, tocar y llegar a los corazones, aún en la distancia"
Si dejáramos de respirar, moriríamos..
Por eso, inhalar y exhalar son movimientos que nos vienen por reflejo pero de los cuales muchas veces debemos hacernos conscientes, a veces para relajarnos, otras para recuperar energías o simplemente para saber que seguimos vivos.
Respirar también sirve para alzar la voz, tal y como Hebe Rosell lo ha hecho, cantando.
Ella ha logrado que canten incluso niños y niñas con problemas de respiración que fueron víctimas de una epidemia en Argentina de poliomelitis que les paralizó sus sistemas respiratorios; esa es una experiencia que recuerda con especial cariño ahora a más de 30 años de sentirse mexicana después de haberse refugiado en México durante la dictadura en su país natal, una de esas dificultades que ha enfrentado en su historia.
La perseguían como a muchos otros por alzar la voz por un mundo diferente, más justo, más de todos y todas.
El tiempo ha pasado, sin embargo ella se mantiene más viva que nunca y en su casa en Coyoacán nos recibe, vamos más de 10 mujeres a visitarla pues entre otras cosas, nos enteramos que también asistió a la escuelita zapatista y queremos compartir un poco de nuestra experiencia en el Proyecto de Lectura de la Realidad en el Aula y escuchar acerca de su vida como maestra de voces, "voces verdaderas" les llama.
En sus talleres se trabajan muchos elementos tanto corporales como espirituales, mentales, hasta políticos pues la política está en cada acción que nos brinda el poder de ser, de hacer, de transformarnos y ella con las voces transforma y construye comunidad, "morada", enamora dentro de un tiempo y un espacio con tanta necesidad de volverse más colectivo. Nosotras emocionadas escuchamos y nos identificamos pues de alguna manera en nuestro proyecto buscamos lo mismo, colectivizar.
Desde que entramos a su casa se siente una energía intensa, de esa que invita a despertar todos nuestros sentidos y atrevernos a mirar a nuestro interior, como lo hacía su padre, que siendo ciego, se dedicaba a sentir interiores, a tocar corazones con poesía, tal y como Hebe lo describe en su obra "Partir el Pan".
El tiempo dentro de ese círculo energético que hemos logrado se pasa rápido entre la comida y la platica, nuestras miradas curiosas la llevan a contarnos más acerca de las dificultades que se le han atravesado en su camino, algunas de ellas, sobretodo la más reciente con su grupo de canto, parecidas a lo que hemos vivido en nuestros procesos educativos, en donde el compromiso se vuelve complicado, la tensión entre la libertad y la autoridad aumenta, las expectativas no corresponden a la realidad.
Sin embargo nos dice que la clave está en la pasión que le ponemos a lo que hacemos.
La pasión de Hebe nos contagia de esperanza en un mundo en el que pocos se atreven a alzar la voz, a equivocarse y saber que no es tan grave, a vibrar desde adentro, desde lo más profundo, a caminar haciendo el amor aunque eso incluya orgasmos que se pierden entre el placer y el dolor pero que al final nos permitirán parir mundos distintos.
Si dejáramos de respirar, moriríamos..
Por eso, inhalar y exhalar son movimientos que nos vienen por reflejo pero de los cuales muchas veces debemos hacernos conscientes, a veces para relajarnos, otras para recuperar energías o simplemente para saber que seguimos vivos.
Respirar también sirve para alzar la voz, tal y como Hebe Rosell lo ha hecho, cantando.
Ella ha logrado que canten incluso niños y niñas con problemas de respiración que fueron víctimas de una epidemia en Argentina de poliomelitis que les paralizó sus sistemas respiratorios; esa es una experiencia que recuerda con especial cariño ahora a más de 30 años de sentirse mexicana después de haberse refugiado en México durante la dictadura en su país natal, una de esas dificultades que ha enfrentado en su historia.
La perseguían como a muchos otros por alzar la voz por un mundo diferente, más justo, más de todos y todas.
El tiempo ha pasado, sin embargo ella se mantiene más viva que nunca y en su casa en Coyoacán nos recibe, vamos más de 10 mujeres a visitarla pues entre otras cosas, nos enteramos que también asistió a la escuelita zapatista y queremos compartir un poco de nuestra experiencia en el Proyecto de Lectura de la Realidad en el Aula y escuchar acerca de su vida como maestra de voces, "voces verdaderas" les llama.
En sus talleres se trabajan muchos elementos tanto corporales como espirituales, mentales, hasta políticos pues la política está en cada acción que nos brinda el poder de ser, de hacer, de transformarnos y ella con las voces transforma y construye comunidad, "morada", enamora dentro de un tiempo y un espacio con tanta necesidad de volverse más colectivo. Nosotras emocionadas escuchamos y nos identificamos pues de alguna manera en nuestro proyecto buscamos lo mismo, colectivizar.
Desde que entramos a su casa se siente una energía intensa, de esa que invita a despertar todos nuestros sentidos y atrevernos a mirar a nuestro interior, como lo hacía su padre, que siendo ciego, se dedicaba a sentir interiores, a tocar corazones con poesía, tal y como Hebe lo describe en su obra "Partir el Pan".
El tiempo dentro de ese círculo energético que hemos logrado se pasa rápido entre la comida y la platica, nuestras miradas curiosas la llevan a contarnos más acerca de las dificultades que se le han atravesado en su camino, algunas de ellas, sobretodo la más reciente con su grupo de canto, parecidas a lo que hemos vivido en nuestros procesos educativos, en donde el compromiso se vuelve complicado, la tensión entre la libertad y la autoridad aumenta, las expectativas no corresponden a la realidad.
Sin embargo nos dice que la clave está en la pasión que le ponemos a lo que hacemos.
La pasión de Hebe nos contagia de esperanza en un mundo en el que pocos se atreven a alzar la voz, a equivocarse y saber que no es tan grave, a vibrar desde adentro, desde lo más profundo, a caminar haciendo el amor aunque eso incluya orgasmos que se pierden entre el placer y el dolor pero que al final nos permitirán parir mundos distintos.
lunes, 10 de febrero de 2014
De instantes que no acaban o de días en los que se suman años.
La vida nos pone distintos momentos para valorarla.
En ocasiones basta con levantarnos de la cama con salud, hacer lo que nos gusta, estar con quienes queremos, conocer nuevos lugares, abrazar a alguien, admirar atardeceres o simplemente voltear a ver la luna; cada quien sabrá qué es lo que le da sentido a su vida por instantes, sin embargo, existe un instante que sin importar de donde vengamos, hacia donde vayamos o cómo valoremos nuestras vidas; a todos nos llega por lo menos una vez al año, ese instante es el día de nuestro cumpleaños.
Para algunos, cumplir años no es más que un trámite, sin embargo yo me rehúso a que sea sólo eso, desde mi perspectiva, cumplir años es una oportunidad para poner un alto en el transcurrir del tiempo y voltear a ver todo aquello que nos rodea, detenernos para valorar a las personas que han formado parte de nuestra historia y agradecer por aquellas cosas que nos han hecho lo que somos pero sobre todo por cada posibilidad que tenemos para elegir lo que queremos ser.
¿Para qué es la vida?
Esa pregunta suena en mi cabeza con frecuencia y cada día me lo respondo de diferentes maneras.
A veces pienso que es para conocernos a nosotros mismos, encontrarnos en los otros, desvelarnos, acalorarnos, bailar, viajar, compartir lo que nos hace felices, dar lo que somos, perdernos en los caminos y enfrentar los miedos o besarnos bajo la lluvia, la vida también puede ser para jugar con las y los amigos, caernos y levantarnos, separarnos y volvernos a juntar con más fuerza, la vida es para ofrecer lo que somos a la naturaleza, quejarnos de lo que no queremos pero sobretodo construir aquello que si queremos de este mundo.
La vida puede ser para confiar aunque a veces también para decepcionarnos de lo que los seres humanos somos capaces de hacer pero siempre para pensar que hay mejores formas de ser y de actuar que tal vez no son fáciles pero son posibles.
La vida es para sentir como animales pero entender que somos seres humanos que piensan, que deciden pero sobretodo que crean y que al crear aunque lo podemos hacer para destruir, lo podemos hacer para construir, para crecer, para valorarnos a nosotros mismos.
Los días en las cotidianidad nos ponen trampas que pueden hacer que nos olvidemos de dónde venimos y hacia dónde vamos, sin embargo también hay formas de encontrar esos instantes exactos que nos sirvan para encontrarnos de nuevo; en mi caso es escribiendo como puedo escucharme una y otra vez, leerme. Sin embargo a algunos les funciona sentarse unos instantes y repasar las partes que de sí mismos les gustan, puede ser una actitud, un gesto, una reacción… aquello que no quieren cambiar e incluso quieren proyectar, hay a quienes les funciona simplemente dejarse ir en la esencia del ser, realizar algún deporte, gritar...
Hay cosas que ayudan para encontrarse, por ejemplo subirse a una bicicleta o a un árbol, , escuchar una canción que nos llene de recuerdos , algo que casi nunca falla es ver a los y las amigas pues son sus puntos de vista los que nos recuerdan quienes somos, nos enfrentan a nuestros cambios y permanencias. Las tacitas de café también tienen toques mágicos que conectan partes en el interior; a veces un partido de futbol o de barajas regresa el alma al cuerpo. Las miradas de los desconocidos, la luz verde en un alto, ver una foto vieja o escuchar una voz conocida pueden formar parte de esos instantes, que bastan para que la vida se frene.
Hay cosas que ayudan para encontrarse, por ejemplo subirse a una bicicleta o a un árbol, , escuchar una canción que nos llene de recuerdos , algo que casi nunca falla es ver a los y las amigas pues son sus puntos de vista los que nos recuerdan quienes somos, nos enfrentan a nuestros cambios y permanencias. Las tacitas de café también tienen toques mágicos que conectan partes en el interior; a veces un partido de futbol o de barajas regresa el alma al cuerpo. Las miradas de los desconocidos, la luz verde en un alto, ver una foto vieja o escuchar una voz conocida pueden formar parte de esos instantes, que bastan para que la vida se frene.
Pero volviendo al cumpleaños, pienso que cuando se acerca la fecha, es el pretexto perfecto para hacer ese alto en el camino y realizar algunas de las siguientes cosas que ayudan a que no sea un día como cualquier otro, pues nos guste o no, es una fecha en la que se alienan los planetas parecido a aquella vez en la que llegamos a este mundo, por eso quizá podemos pensar en hacer cosas como:
- Comer tu comida favorita y con tus personas favoritas
- Hacer algo que nunca hayas hecho
- Salir a la calle diciendo que es tu cumpleaños y recibir abrazos gratis
- Escuchar tu música favorita
- Hacer planes que quieres cumplir antes de tu siguiente cumpleaños
- Ver fotos viejas
- Organizar una fiesta donde reúnas a las personas que han formado parte de tu felicidad
- Ir a un lugar al que nunca hayas ido
- Hacer una lista de deseos a cumplir
- Regalarte algo
- Hacerle el día a algún desconocido
- Quitarse las ganas de algo
- Vivir sin horarios
- Hacer tu actividad favorita
O simplemente sentarse a contemplar la belleza que nos rodea, a respirar y sentir el cuerpo maravilloso con el que contamos y a agradecer porque a pesar de todo, la vida nos grita que está ahí y que aunque a veces nos olvidemos de ella, caigamos en la inercia del tiempo y parezca eterna…
es más corta de lo que parece.
es más corta de lo que parece.
lunes, 2 de diciembre de 2013
¿Qué guía nuestras acciones?
Ya comenzó el último mes del 2013 y con ello es inevitable pensar en cerrar algunos ciclos, para esto, he decidido reflexionar sobre lo que ha significado este año.
Ya terminé las materias de la universidad y el servicio social y estoy cerca de concluir la tesis; hasta ahora no tengo un trabajo fijo y me he dado cuenta que un gran porcentaje del año me he dedicado a realizar labores sin remuneración económica. En el lenguaje de algunas personas se puede decir que este año he sido una "NiNi" (para los que no sepan Ni estudio Ni trabajo)
Sin embargo, lo cierto es que he tenido muchas otras satisfacciones y con ello he ido sacando algunas conclusiones al intentar responder la siguiente pregunta.
¿Qué guía nuestras acciones?
Supongo que son múltiples las respuestas y dependen de muchos factores; sin embargo cuando volteo a mi alrededor, observo que para muchas personas uno de los principales factores que hace que realicen o no una actividad, se relaciona con las ganancias que les va a generar, en muchos casos de dinero; basta detenernos un poco y analizar lo que sucede en nuestro país, con la corrupción tanto en el gobierno, con funcionarios o policías que agilizan trámites sólo con mordidas o en algunas empresas en las que me he enterado que piden cuotas extras los trabajadores por "debajo del agua" para cerrar contratos o realizar pagos. De igual manera, una de las primeras preguntas que hace la gente para cualquier cosa es ¿qué me darán a cambio? ¿cuánto cuesta? ¿ es gratis?
y así pareciera que como dice Emir Sader (http://www.jornada.unam.mx/2013/11/12/opinion/018a2pol) vivimos en un mundo en que todo se compra, todo se vende, todo tiene precio; incluso las acciones.
Es claro que por el sistema en el que vivimos, sobretodo los que estamos en las ciudades y no tenemos la fortuna de ser como los zapatistas, necesitamos el dinero para transporte, para comida, para salud, para educación y para muchas otras cosas que el Estado no garantiza y que cada vez más se han mercantilizado como parte del neoliberalismo (que ha convertido cosas que eran derechos en servicios costosos); sin embargo, este año me ha permitido valorizar prácticas que resisten a estos intentos de vender y comprar hasta las acciones, prácticas que las personas realizan por la satisfacción que les genera, por estar convencidos de que actuar con y por los demás, por aportar lo que son sin esperar nada a cambio, por conocerse a sí mismos y vivir nuevas experiencias sin ser recompensados con dinero, esas prácticas voluntarias, las cuales he tenido la fortuna de realizar y compartir sobretodo al formar parte de la Fundación México Juega, en la que todos y todas las que estamos ahí, lo hacemos de forma voluntaria y gracias a otros y otras voluntarias que nos han apoyado hemos podido realizar ya bastantes cosas para promover y defender el derecho al juego (que también se ha ido mercantilizando y muchas personas creen que jugar es ir al casino o que si no se gana nada no se juega).
En fin, este año de labores voluntarias y de convivir con varias personas que aún realizan cosas sin esperar nada a cambio me da esperanzas sobre el ser humano que aún es capaz de actuar con conciencia, sin avaricia y por convicción.
Estoy segura de que mientras existan más actos por voluntad y menos por dinero, será más fácil construir una sociedad más justa, más libre, más digna.
(Voluntario: Se aplica a la persona que realiza acciones de forma libre y consciente.)
.
Ya terminé las materias de la universidad y el servicio social y estoy cerca de concluir la tesis; hasta ahora no tengo un trabajo fijo y me he dado cuenta que un gran porcentaje del año me he dedicado a realizar labores sin remuneración económica. En el lenguaje de algunas personas se puede decir que este año he sido una "NiNi" (para los que no sepan Ni estudio Ni trabajo)
Sin embargo, lo cierto es que he tenido muchas otras satisfacciones y con ello he ido sacando algunas conclusiones al intentar responder la siguiente pregunta.
¿Qué guía nuestras acciones?
Supongo que son múltiples las respuestas y dependen de muchos factores; sin embargo cuando volteo a mi alrededor, observo que para muchas personas uno de los principales factores que hace que realicen o no una actividad, se relaciona con las ganancias que les va a generar, en muchos casos de dinero; basta detenernos un poco y analizar lo que sucede en nuestro país, con la corrupción tanto en el gobierno, con funcionarios o policías que agilizan trámites sólo con mordidas o en algunas empresas en las que me he enterado que piden cuotas extras los trabajadores por "debajo del agua" para cerrar contratos o realizar pagos. De igual manera, una de las primeras preguntas que hace la gente para cualquier cosa es ¿qué me darán a cambio? ¿cuánto cuesta? ¿ es gratis?
y así pareciera que como dice Emir Sader (http://www.jornada.unam.mx/2013/11/12/opinion/018a2pol) vivimos en un mundo en que todo se compra, todo se vende, todo tiene precio; incluso las acciones.
Es claro que por el sistema en el que vivimos, sobretodo los que estamos en las ciudades y no tenemos la fortuna de ser como los zapatistas, necesitamos el dinero para transporte, para comida, para salud, para educación y para muchas otras cosas que el Estado no garantiza y que cada vez más se han mercantilizado como parte del neoliberalismo (que ha convertido cosas que eran derechos en servicios costosos); sin embargo, este año me ha permitido valorizar prácticas que resisten a estos intentos de vender y comprar hasta las acciones, prácticas que las personas realizan por la satisfacción que les genera, por estar convencidos de que actuar con y por los demás, por aportar lo que son sin esperar nada a cambio, por conocerse a sí mismos y vivir nuevas experiencias sin ser recompensados con dinero, esas prácticas voluntarias, las cuales he tenido la fortuna de realizar y compartir sobretodo al formar parte de la Fundación México Juega, en la que todos y todas las que estamos ahí, lo hacemos de forma voluntaria y gracias a otros y otras voluntarias que nos han apoyado hemos podido realizar ya bastantes cosas para promover y defender el derecho al juego (que también se ha ido mercantilizando y muchas personas creen que jugar es ir al casino o que si no se gana nada no se juega).
En fin, este año de labores voluntarias y de convivir con varias personas que aún realizan cosas sin esperar nada a cambio me da esperanzas sobre el ser humano que aún es capaz de actuar con conciencia, sin avaricia y por convicción.
Estoy segura de que mientras existan más actos por voluntad y menos por dinero, será más fácil construir una sociedad más justa, más libre, más digna.
(Voluntario: Se aplica a la persona que realiza acciones de forma libre y consciente.)
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miércoles, 13 de noviembre de 2013
Vida de la Patada
El apogeo del fútbol por la eliminatoria mundialista ha traído a mis pensamientos muchas cosas acerca de este tema en mi vida.
Primero porque el simple hecho de mi existencia probablemente se lo deba a este deporte.
Mi abuelo, gracias a sus patadas en el fútbol, llegó a este país junto con mi abuela, tuvieron a mi madre, quién conoció a mi padre que casi también llega a ser profesional y "heme" aquí.
Mi tío siguió los pasos de su padre "El Morocho" y se dedicó al fútbol profesional, a lo que actualmente también se dedica mi hermano.
En mi caso, confieso que disfruto mucho jugarlo, sin embargo también me causa conflictos frecuentemente por lo que implica en México; sobretodo en cuanto a los recursos que se despliegan, la violencia que se genera, los negocios que se ocultan, etc.
Con frecuencia me parece decepcionante que un país con tantas injusticias sociales y gente literalmente muriendo de hambre, tenga como tema principal la clasificación de un equipo de fútbol.
Sin embargo es una realidad y aunque me cuesta, he aprendido a vivir con ella, pues de alguna forma también, puedo percibir su importancia.
Por ejemplo cuando se observa a familias enteras que ponen todas sus esperanzas en el hijo que con su talento para mover el balón tal vez también los pueda mover de "pobres" o cuando percibo el aumento de las sonrisas en los fanáticos del equipo ganador o cuando en la calle un futbolista recibe toda la admiración de quienes han visto su desempeño y se ven reflejados en una persona que en algún momento soñó y alcanzó lo que quería; y en este hecho radica un asunto de gran importancia desde mi punto de vista:
El fútbol es un ejemplo tangible de que los sueños se pueden volver realidad, quizá con entrenamientos, quizá con apoyos, pero sobretodo con una mezcla entre compromiso, azar y oportunidades.
Y a estas últimas son a las que más quiero referirme, a las oportunidades, pues aún faltan muchas por construir para que más personas vuelvan su sueño realidad.
Lo que pido es que quienes están en el "negocio" y pueden vivir haciendo lo que más les gusta que es jugar fútbol, tomen conciencia de la suerte que tienen pero también del compromiso, para que más personas lleguen hasta donde quieren pues el salario que reciben algunos futbolistas, muchas veces es a costa de que otras personas viven de la patada de verdad, comen lo que en el día se puede, trabajan en labores denigrantes y se levantan día con día, a veces sólo deseando ver a su equipo ganar como aspecto que le da color a su cotidianidad y mientras eso pasa, algunos jugadores la pasan despilfarrando el dinero en ropas, autos, viajes, casinos, sin pensar en aportar algo a la comunidad que los ha hecho ser lo que son.
México es un país en el que generación tras generación, los balones recorren las calles, los parques, las casas y las escuelas;
Los álbumes del mundial se pueden vender más que el pan caliente y los tacos de fútbol son para algunos, tan necesarios como el alimento.
Con todo esto, es claro que hoy sea un día esperanzador al ver que por lo menos a Nueva Zelanda un equipo improvisado como Selección logró ganarle.
Sin embargo esa improvisación creo que puede ser una prueba de que para dar buenos resultados es importante trabajar en equipo desde un principio, conocerse y apasionarse (como este equipo parece que vino haciendo).
Que por lo menos esta buena noticia para el fútbol mexicano, inyecte de energía positiva a las actividades cotidianas, sirva como recordatorio de la importancia que hay en realizar nuestro trabajo con pasión (como se supone deben demostrar los futbolistas) y signifique un impulso para generar más oportunidades, tanto por parte de los mismos jugadores que se han beneficiado del deporte como por parte de los empresarios que seguirán beneficiándose de los fanáticos.
Así que todos y todas los que tienen algo que aportar para que en México, menos personas sigan viviendo de la patada o mejor dicho muriendo porque, mientras a unos les pagan por sus patadas, sean buenas o malas, otros no tienen ni energía para patear.
Primero porque el simple hecho de mi existencia probablemente se lo deba a este deporte.
Mi abuelo, gracias a sus patadas en el fútbol, llegó a este país junto con mi abuela, tuvieron a mi madre, quién conoció a mi padre que casi también llega a ser profesional y "heme" aquí.
Mi tío siguió los pasos de su padre "El Morocho" y se dedicó al fútbol profesional, a lo que actualmente también se dedica mi hermano.
En mi caso, confieso que disfruto mucho jugarlo, sin embargo también me causa conflictos frecuentemente por lo que implica en México; sobretodo en cuanto a los recursos que se despliegan, la violencia que se genera, los negocios que se ocultan, etc.
Con frecuencia me parece decepcionante que un país con tantas injusticias sociales y gente literalmente muriendo de hambre, tenga como tema principal la clasificación de un equipo de fútbol.
Sin embargo es una realidad y aunque me cuesta, he aprendido a vivir con ella, pues de alguna forma también, puedo percibir su importancia.
Por ejemplo cuando se observa a familias enteras que ponen todas sus esperanzas en el hijo que con su talento para mover el balón tal vez también los pueda mover de "pobres" o cuando percibo el aumento de las sonrisas en los fanáticos del equipo ganador o cuando en la calle un futbolista recibe toda la admiración de quienes han visto su desempeño y se ven reflejados en una persona que en algún momento soñó y alcanzó lo que quería; y en este hecho radica un asunto de gran importancia desde mi punto de vista:
El fútbol es un ejemplo tangible de que los sueños se pueden volver realidad, quizá con entrenamientos, quizá con apoyos, pero sobretodo con una mezcla entre compromiso, azar y oportunidades.
Y a estas últimas son a las que más quiero referirme, a las oportunidades, pues aún faltan muchas por construir para que más personas vuelvan su sueño realidad.
Lo que pido es que quienes están en el "negocio" y pueden vivir haciendo lo que más les gusta que es jugar fútbol, tomen conciencia de la suerte que tienen pero también del compromiso, para que más personas lleguen hasta donde quieren pues el salario que reciben algunos futbolistas, muchas veces es a costa de que otras personas viven de la patada de verdad, comen lo que en el día se puede, trabajan en labores denigrantes y se levantan día con día, a veces sólo deseando ver a su equipo ganar como aspecto que le da color a su cotidianidad y mientras eso pasa, algunos jugadores la pasan despilfarrando el dinero en ropas, autos, viajes, casinos, sin pensar en aportar algo a la comunidad que los ha hecho ser lo que son.
México es un país en el que generación tras generación, los balones recorren las calles, los parques, las casas y las escuelas;
Los álbumes del mundial se pueden vender más que el pan caliente y los tacos de fútbol son para algunos, tan necesarios como el alimento.
Con todo esto, es claro que hoy sea un día esperanzador al ver que por lo menos a Nueva Zelanda un equipo improvisado como Selección logró ganarle.
Sin embargo esa improvisación creo que puede ser una prueba de que para dar buenos resultados es importante trabajar en equipo desde un principio, conocerse y apasionarse (como este equipo parece que vino haciendo).
Que por lo menos esta buena noticia para el fútbol mexicano, inyecte de energía positiva a las actividades cotidianas, sirva como recordatorio de la importancia que hay en realizar nuestro trabajo con pasión (como se supone deben demostrar los futbolistas) y signifique un impulso para generar más oportunidades, tanto por parte de los mismos jugadores que se han beneficiado del deporte como por parte de los empresarios que seguirán beneficiándose de los fanáticos.
Así que todos y todas los que tienen algo que aportar para que en México, menos personas sigan viviendo de la patada o mejor dicho muriendo porque, mientras a unos les pagan por sus patadas, sean buenas o malas, otros no tienen ni energía para patear.
domingo, 20 de octubre de 2013
"Al cuerpo lo que pide"
El cuerpo es una de las cosas que no elegimos, nacemos con uno y con ese nos quedamos toda la vida.
Este fin de semana, tuve la oportunidad de asistir a un Coloquio sobre Pedagogía de lo Corporal organizado por Norma Delia Durán, en el cual se abordó el tema de lo Corporal como un asunto complejo que ha estado bastante descuidado por parte de la educación, la cual en la mayoría de los casos se enfoca en los aspectos cognitivos.
Las carencias en nuestra formación como seres humanos con respecto al cuidado del cuerpo, se ven reflejadas en las enfermedades que prevalecen en México, siendo un ejemplo de esto, la obesidad.
La cual entre otras cosas, es una muestra de la ignorancia con respecto al consumo de alimentos, pero sobretodo al consumo de alimentos artificiales y comida chatarra que fomentan las grandes empresas;
sin embargo, otra de las enfermedades que estuvo en el centro de las discusiones fue el cáncer, el cual sirvió sobretodo para reflexionar acerca de la importancia que tienen las emociones en el estado de salud o enfermedad en el que vivimos; y este es uno de los temas centrales que me gustaría reflexionar:
¿Qué tanto conocemos nuestras emociones? ¿Qué espacios existen para educarnos con respecto a este tema? ¿Cómo expresamos lo que sentimos?
Estas preguntas son de gran importancia y creo que a cada uno nos tocaría contestar,
pues el peligro de no identificar y expresar la emociones está en que pueden convertirse en síntomas en los diferentes órganos (a cada órgano le corresponde una emoción) y con el tiempo pueden ir terminando con nuestra vida.
Estas emociones "dañinas", pudieron ser ocasionadas por las relaciones que hemos entablado con nuestros padres, amigos, pareja o con complejos de nosotros mismos que no hemos logrado canalizar y en ocasiones se ocultan en actitudes que tomamos en la vida cotidiana, tales como ser adictos al tabaco, alcohol, tener dolores corporales, cansancio extremo, depresiones, etc;
Estas reacciones muchas veces son producto del sistema en el que vivimos, que nos obliga a pensar demasiado, preocuparnos por aspectos superficiales, vivir a prisa y pocas veces tener tiempo para concentrarnos en escuchar a nuestros cuerpos, los cuales muchas veces nos gritan que los cuidemos, que recordemos que no sólo somos carne y hueso sino energía, espiritualidad y muchas otras cosas más que aunque intangibles, presentes.
A pesar de que es un camino largo el que falta por recorrer para que mejore nuestra canalización de emociones y el cuidado de nuestros órganos pero sobretodo de nuestro cuerpo como totalidad, uno de los caminos está en considerar algunos aspectos, por ejemplo:
- Estar enfermo, no es normal: Si tenemos un estado de enfermedad constante, no debemos verlo como normal, ni las gripas, diarreas, depresiones, cólicos u otros padecimientos son normales, así que se deben tratar a fondo en caso de que persistan.
-Evitemos Silenciar los síntomas con medicamentos: Cuando el cuerpo dice algo a través de un dolor, no intentemos callarlo de inmediato, si habla es porque algo necesita y al engañarlo con medicamentos que terminan con los síntomas, no resolvemos el problema de fondo y a la larga se puede agraviar.
- Intentemos trascender el "Bien": Cuando nos preguntan, ¿Cómo estás? Una de las respuestas más comunes sino es que la única es - "Bien" Siendo esta una evasión hacia lo que verdaderamente sentimos, quizá antes de contestar, al menos detengámonos un momento para escuchar lo que sucede en nuestro interior y es probable que poco a poco nos volvamos menos indiferentes ante nuestros sentimientos y los de los demás.
- Todo lo que entra, tiene que salir: Si tuvimos alguna discusión, disgusto, etc. busquemos las formas de estar en paz después de eso, para esto es importante saber perdonar, pedir disculpas, dejar ir y enfrentar el dolor; con las emociones algo que Sergio López Ramos diría sería que todo lo que entra con dolor, sale con dolor, seamos valientes.
- Escuchemos la historia: Cada uno tenemos historias de vida, de personas que a nuestro alrededor han tenido problemas con el cuerpo, enfermedades, etc. es importante saber cuales son y cómo se pueden prevenir.
- Energía positiva: Lo que escuchamos y lo que decimos genera vibraciones positivas o negativas para nuestro cuerpo. Escuchar con frecuencia música estruendosa, con letras o sonidos violentos, puede afectar nuestro estado de salud, lo mismo que decir cosas sin pensar pero sobretodo sin sentir. Intentemos rodearnos de personas positivas y construyamos ambientes tanto en el trabajo como en la familia que nos mantengan tranquilos, contentos y en paz.
Seamos un poco más cuidadosos con aquello que permitimos que nuestros sentidos experimenten pues aunque en un primer momento pareciera que los placeres y las pasiones nos llevan a probar de todo, podemos ser víctimas de un sistema que a la larga nos vuelve insensibles y nos aleja de nosotros mismos y de los demás, poniendo un énfasis en la mente y olvidándonos de otros aspectos trascendentales como lo es el cuerpo.
Otro "tip" que puede ser importante en este tema, tiene que ver con volver consciente lo que que se ha vuelto "normal".
Un ejemplo claro de esto, que a mí me ha funcionado, tiene que ver con la Respiración.
Un primer paso para escuchar el cuerpo es escuchar nuestra respiración y realizarla correctamente (inhalando desde la parte baja de los pulmones y subiendo el aire, y exhalando desde arriba hacia abajo- hay muchas formas de respirar, es importante buscar a quien nos pueda enseñar sobre esto) pues muchos problemas de salud se relacionan con la falta de oxigenación en las células.
Al final, es cuestión de conocernos, buscar lo que puede beneficiarnos, alimentarnos bien, descansar, querernos a nosotros mismos y aventarnos a disfrutar nuestro cuerpo y nuestras emociones; a veces apagando la mente pero siempre procurando entender que nuestro cuerpo como el universo, a pesar de que nos impongan la competencia; funciona por el principio de la cooperación, por lo que es indispensable conectar nuestro interior con el exterior, cuidar a la madre naturaleza, escucharnos entre nosotros, compartir y vivir intensamente.
Este cuerpo es el único que tenemos y no importa nuestra edad, es tiempo de escucharlo pues curarlo es una cuestión cotidiana y aunque sea esa esencia "mortal", es con él con el que podremos trascender.
Este fin de semana, tuve la oportunidad de asistir a un Coloquio sobre Pedagogía de lo Corporal organizado por Norma Delia Durán, en el cual se abordó el tema de lo Corporal como un asunto complejo que ha estado bastante descuidado por parte de la educación, la cual en la mayoría de los casos se enfoca en los aspectos cognitivos.
Las carencias en nuestra formación como seres humanos con respecto al cuidado del cuerpo, se ven reflejadas en las enfermedades que prevalecen en México, siendo un ejemplo de esto, la obesidad.
La cual entre otras cosas, es una muestra de la ignorancia con respecto al consumo de alimentos, pero sobretodo al consumo de alimentos artificiales y comida chatarra que fomentan las grandes empresas;
sin embargo, otra de las enfermedades que estuvo en el centro de las discusiones fue el cáncer, el cual sirvió sobretodo para reflexionar acerca de la importancia que tienen las emociones en el estado de salud o enfermedad en el que vivimos; y este es uno de los temas centrales que me gustaría reflexionar:
¿Qué tanto conocemos nuestras emociones? ¿Qué espacios existen para educarnos con respecto a este tema? ¿Cómo expresamos lo que sentimos?
Estas preguntas son de gran importancia y creo que a cada uno nos tocaría contestar,
pues el peligro de no identificar y expresar la emociones está en que pueden convertirse en síntomas en los diferentes órganos (a cada órgano le corresponde una emoción) y con el tiempo pueden ir terminando con nuestra vida.
Estas emociones "dañinas", pudieron ser ocasionadas por las relaciones que hemos entablado con nuestros padres, amigos, pareja o con complejos de nosotros mismos que no hemos logrado canalizar y en ocasiones se ocultan en actitudes que tomamos en la vida cotidiana, tales como ser adictos al tabaco, alcohol, tener dolores corporales, cansancio extremo, depresiones, etc;
Estas reacciones muchas veces son producto del sistema en el que vivimos, que nos obliga a pensar demasiado, preocuparnos por aspectos superficiales, vivir a prisa y pocas veces tener tiempo para concentrarnos en escuchar a nuestros cuerpos, los cuales muchas veces nos gritan que los cuidemos, que recordemos que no sólo somos carne y hueso sino energía, espiritualidad y muchas otras cosas más que aunque intangibles, presentes.
A pesar de que es un camino largo el que falta por recorrer para que mejore nuestra canalización de emociones y el cuidado de nuestros órganos pero sobretodo de nuestro cuerpo como totalidad, uno de los caminos está en considerar algunos aspectos, por ejemplo:
- Estar enfermo, no es normal: Si tenemos un estado de enfermedad constante, no debemos verlo como normal, ni las gripas, diarreas, depresiones, cólicos u otros padecimientos son normales, así que se deben tratar a fondo en caso de que persistan.
-Evitemos Silenciar los síntomas con medicamentos: Cuando el cuerpo dice algo a través de un dolor, no intentemos callarlo de inmediato, si habla es porque algo necesita y al engañarlo con medicamentos que terminan con los síntomas, no resolvemos el problema de fondo y a la larga se puede agraviar.
- Intentemos trascender el "Bien": Cuando nos preguntan, ¿Cómo estás? Una de las respuestas más comunes sino es que la única es - "Bien" Siendo esta una evasión hacia lo que verdaderamente sentimos, quizá antes de contestar, al menos detengámonos un momento para escuchar lo que sucede en nuestro interior y es probable que poco a poco nos volvamos menos indiferentes ante nuestros sentimientos y los de los demás.
- Todo lo que entra, tiene que salir: Si tuvimos alguna discusión, disgusto, etc. busquemos las formas de estar en paz después de eso, para esto es importante saber perdonar, pedir disculpas, dejar ir y enfrentar el dolor; con las emociones algo que Sergio López Ramos diría sería que todo lo que entra con dolor, sale con dolor, seamos valientes.
- Escuchemos la historia: Cada uno tenemos historias de vida, de personas que a nuestro alrededor han tenido problemas con el cuerpo, enfermedades, etc. es importante saber cuales son y cómo se pueden prevenir.
- Energía positiva: Lo que escuchamos y lo que decimos genera vibraciones positivas o negativas para nuestro cuerpo. Escuchar con frecuencia música estruendosa, con letras o sonidos violentos, puede afectar nuestro estado de salud, lo mismo que decir cosas sin pensar pero sobretodo sin sentir. Intentemos rodearnos de personas positivas y construyamos ambientes tanto en el trabajo como en la familia que nos mantengan tranquilos, contentos y en paz.
Seamos un poco más cuidadosos con aquello que permitimos que nuestros sentidos experimenten pues aunque en un primer momento pareciera que los placeres y las pasiones nos llevan a probar de todo, podemos ser víctimas de un sistema que a la larga nos vuelve insensibles y nos aleja de nosotros mismos y de los demás, poniendo un énfasis en la mente y olvidándonos de otros aspectos trascendentales como lo es el cuerpo.
Otro "tip" que puede ser importante en este tema, tiene que ver con volver consciente lo que que se ha vuelto "normal".
Un ejemplo claro de esto, que a mí me ha funcionado, tiene que ver con la Respiración.
Un primer paso para escuchar el cuerpo es escuchar nuestra respiración y realizarla correctamente (inhalando desde la parte baja de los pulmones y subiendo el aire, y exhalando desde arriba hacia abajo- hay muchas formas de respirar, es importante buscar a quien nos pueda enseñar sobre esto) pues muchos problemas de salud se relacionan con la falta de oxigenación en las células.
Al final, es cuestión de conocernos, buscar lo que puede beneficiarnos, alimentarnos bien, descansar, querernos a nosotros mismos y aventarnos a disfrutar nuestro cuerpo y nuestras emociones; a veces apagando la mente pero siempre procurando entender que nuestro cuerpo como el universo, a pesar de que nos impongan la competencia; funciona por el principio de la cooperación, por lo que es indispensable conectar nuestro interior con el exterior, cuidar a la madre naturaleza, escucharnos entre nosotros, compartir y vivir intensamente.
Este cuerpo es el único que tenemos y no importa nuestra edad, es tiempo de escucharlo pues curarlo es una cuestión cotidiana y aunque sea esa esencia "mortal", es con él con el que podremos trascender.
sábado, 12 de octubre de 2013
Un doce de octubre que nos quiebra.
.Llegaste a mis paraísos a romper lo que era,
mujeres, niños y animales sufrieron tus enfermedades.
Violentaste mi orden y saqueaste mis espíritu,
cortaste mis alas y deformaste mis paisajes.
No soy inferior aunque me veas para abajo,
también tengo corazón y una vida que defiendo,
no tengo una raza por ser de color,
ni debes discriminarme por mi trabajo.
La Tierra no es tuya aunque te alimente,
mi cuerpo es sagrado y no se vende,
el viento y el aire envuelven mis pasos,
tus armas de fuego te traerán más fracasos.
No me descubriste, sólo me conociste,
me explotaste y me masacraste,
yo te perdono aunque cambiaste mi historia,
y te valoro aunque me impidas la gloria.
Años pasaste negando mi voz,
sueños destruiste de manera atroz,
el tiempo ha pasado y la cultura hemos mezclado,
tú y yo no somos iguales aunque compartimos un pasado.
Conquista no fue pues no pude elegir,
invasión quizá sí y para muchos significó morir,
respeta mi patria y no impongas tus ideas,
mis Dioses serán tuyos si la paz en ellos encuentras.
Deja vivir sin prejuicios, sin culpas, sin miedos,
no ates las manos, despierta a las injusticias,
¿seré indio, aborigen o monstruo para ti?
Serás cruel y ciego para mí.
No sobrevivirá el más fuerte,
ahora la vida esta entre la siembra y la suerte,
nuestro éxito está en los encuentros,
pues destruirnos nos llevará a la muerte.
Que más muerte que la que se ve cada día,
mientras unos discriminan y cierran las puertas,
nos siguen negando salud, alimentos y viviendas,
sin embargo acá seguimos exigiendo las cuentas.
Aún hay quienes resisten las opresiones,
y escriben su historia a pesar de las represiones,
aún hay quienes impiden las invasiones
y siguen cantando sus propias canciones.
mujeres, niños y animales sufrieron tus enfermedades.
Violentaste mi orden y saqueaste mis espíritu,
cortaste mis alas y deformaste mis paisajes.
No soy inferior aunque me veas para abajo,
también tengo corazón y una vida que defiendo,
no tengo una raza por ser de color,
ni debes discriminarme por mi trabajo.
La Tierra no es tuya aunque te alimente,
mi cuerpo es sagrado y no se vende,
el viento y el aire envuelven mis pasos,
tus armas de fuego te traerán más fracasos.
No me descubriste, sólo me conociste,
me explotaste y me masacraste,
yo te perdono aunque cambiaste mi historia,
y te valoro aunque me impidas la gloria.
Años pasaste negando mi voz,
sueños destruiste de manera atroz,
el tiempo ha pasado y la cultura hemos mezclado,
tú y yo no somos iguales aunque compartimos un pasado.
Conquista no fue pues no pude elegir,
invasión quizá sí y para muchos significó morir,
respeta mi patria y no impongas tus ideas,
mis Dioses serán tuyos si la paz en ellos encuentras.
Deja vivir sin prejuicios, sin culpas, sin miedos,
no ates las manos, despierta a las injusticias,
¿seré indio, aborigen o monstruo para ti?
Serás cruel y ciego para mí.
No sobrevivirá el más fuerte,
ahora la vida esta entre la siembra y la suerte,
nuestro éxito está en los encuentros,
pues destruirnos nos llevará a la muerte.
Que más muerte que la que se ve cada día,
mientras unos discriminan y cierran las puertas,
nos siguen negando salud, alimentos y viviendas,
sin embargo acá seguimos exigiendo las cuentas.
Aún hay quienes resisten las opresiones,
y escriben su historia a pesar de las represiones,
aún hay quienes impiden las invasiones
y siguen cantando sus propias canciones.
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