jueves, 31 de mayo de 2018

amar es de valientes y casarse también

Hicimos 8 horas de camino, como si fuera procesión, para llegar a una hermosa ceremonia Maya, el primer acto de 3 que formaron parte de una serie de eventos de compromiso y cariño entre mi hermanito Diego y mi nueva hermanita Lety, eventos que se realizaron entre el 25 y 26 de mayo, quienes, junto con sus familias llevaron a cabo uno de sus primeros grandes y colectivos proyectos juntos: su bodorrio.
Este ritual muy bello, que debido al retraso que provocó el accidente en la carretera tuvo que llevarse a cabo en la noche, estuvo lleno de simbolismos, olor a copal, emociones desbordadas y una luna y estrellas que apoyaron en el esfuerzo de la pareja de sacerdotes mayas para llevar a cabo esta unión de amor.
Al siguiente día, nos pusimos más guapos y guapas que de costumbre y nos dirigimos a Jardines de México, esta vez para la celebración de la boda católica y civil.
Ya ahí, el calorcito nos recordó que nuestro cuerpo está hecho 60% de agua que salía de nuestros poros, mientras el paisaje nos decía que, si existe el paraíso, sin duda es un jardín.
La misa duró su ratito seguida de una sencilla y bella boda civil que complementó bien y cerró la serie de eventos protocolarios con broche de oro; con un beso del marido y la mujer que decidieron libremente unirse con todas las de la ley.
El brindis en la salita lounge fue el aperitivo para el salón, hermosamente decorado y lleno de tantas personas que han formado parte de la historia de Diego y Lety de diferentes maneras.
El festín ya comenzaba con platillos variados, fotografías, mucho baile y emociones de esas que las diferentes clases sociales y culturas han decidido canalizar casi siempre en rituales colectivos.
Diego y Lety iban y venían, sonriendo, abrazando, riendo con algunos borrachitos y bailarines que dejaron todo en la pista.
Llegó la hora del ramo, de la liga, del pastel, de los chilaquiles y de los mariachis, de la mesa de dulces y de todo aquello que se ofrece como agradecimiento o como muestra de la abundancia que se busca que siga en su vida de esposos, fue boda maratónica de casi 14 horas, un evento que queda en mi memoria atesorado como un día que agradezco mucho pues puede ver a mi hermano hacer un compromiso con el amor de su vida, estando de testigos familiares, amistades, primos y primas que llegaron de lejos, amigos de la infancia de ambos, sus compañeros del trabajo, seres queridos y un gran etcétera de quienes pudieron formar parte de este momento histórico en el que un gran amor se festejó y una parte de la historia de Diego y Lety comienza.
 Los conocedores dicen que el matrimonio no es fácil, ¿y cómo lo va a ser? si amar es de valientes, casarse aún más....
¡Qué vivan los esposos, qué vivan las fiestas, qué viva el amor!

lunes, 23 de abril de 2018

Impresiones imprecisas después del primer debate (elecciones presidenciales México 2018)




Después del primer debate presidencial me dan ganas de debatir y tantitas de llorar, aunque también reí mucho (de pena ajena sobre todo), bueno el caso es que tengo varios sentimientos democráticos encontrados o mejor dicho, medio perdidos, por eso quiero escribir, a ver si con eso se acomodan.
Primero debo confesar que hasta ahora no he leído mucho sobre las propuestas de cada uno de los candidatos y candidata, tenía la esperanza de que al escucharles ayer, me pudiera enterar mejor, pero eso no sucedió, entonces ya tengo un primer sentimiento identificado : decepción; y una primera tarea, ponerme a leer sus proyectos y también tengo una propuesta: que exista en todas las oficinas de gobierno, un muro de propuestas o algo por el estilo en el que sea posible que todos y todas, nos podamos enterar. 
Segundo, me di cuenta de que, aunque es un gran avance que se realicen debates y que estemos pendientes de ellos, tiene que haber un avance en cuanto al formato de los mismos que ponen mucho énfasis en las personas y poco en los proyectos y que no dan tiempo suficiente para que realmente se dé un debate; para mi gusto, habría que pensar en reglas que no permitan que la mayor parte del tiempo se vaya en que los candidatos se ataquen unos a los otros, lo que me hizo tener un constante sentimiento de frustración pues por un momento me pareció que estaba viendo las luchas libres, pero aburridas.
Otra situación que sentí es que cada candidato, a su estilo, por lo menos dijo una cosa inteligente,  (aunque también todxs dijeron mucha estupidez, unos más que otrxs) el problema es que no parecía que se escucharan y eso me apanicó, pues no imagino tener un presidente que no sea capaz de escuchar, ni a las moderadoras (que hasta eso lo hicieron bien) ni a sus compañeros de debate, pues mucho menos escucharán a quienes los elijamos en esa posición.
La preocupación es el sentimiento que tuve más presente en todo el debate, preocupación de ver el narcisismo de cada unx, la preocupación de que cada unx utiliza la mentira y manipulación para sentir que tiene poder, la preocupación de que ninguno de los presentes, realmente sea algo "nuevo" y "refrescante" para este país al que le urge que lleguen proyectos congruentes, sinceros, bien armados (pero para quitar las armas) y planteados más allá de un sexenio, estoy preocupada porque no veo cómo podremos avanzar en nuestra democracia que se parece más a un reality show en el que los memes son lo único que reconforta nuestros corazoncitos, pues nos recuerdan que quienes son "políticos de profesión", también son seres humanos, no tan alejados de quienes somos nosotros, aunque a veces no lo parezcan y su comportamiento sea más de "monigotes" con discos grabados (y rayados), a quienes a veces parece que se les ha olvidado reconocer sus errores, presentarse como imperfectos, con historias contradictorias, con miedos, con fracasos.
En fin, el debate me dejó con un mal sabor de boca, pero con ganas de platicar y seguir pensando en qué tipo de gobierno queremos, más allá del presidente, cómo pensamos entrarle las y los ciudadanos a la construcción, exigencia y transformación de las condiciones de vida tan complejas, desiguales, violentas, injustas que exigen cambios de fondo en nuestras formas de vida, en nuestras relaciones, en la educación que permita que seamos sociedades en paz.
Sí, un buen presidente puede ayudar y guiar y, sí tenemos que salir a votar, lo más informados posible, pero también, es necesario seguir abriendo la conversación, hasta que un día logremos que la elección presidencial sea un simple trámite en el país en el que ya quepamos todxs de manera digna, creo que se van dando algunos pasos y me quedo poquito contenta (aunque falte mucho por hacer y falte, por ejemplo Marichuy en los debates), pues he sentido que muchas personas queremos entrarle, aunque no sepamos ni cómo, ni con quién, al menos ya sabemos para qué y en las redes y en las reuniones vamos platicando de nuestras posturas políticas, ojalá este proceso electoral sea otro más de los despertares que todas las culturas necesitan para pensarse a sí mismas. 

Tomemos postura, pero no por las personas que quieren ser presidentes, sino por las ideas que mejor le harían a este país. Está difícil, pero no dejemos de intentarlo.




Y bueno es necesario que logremos cambiar desde lo más profundo, pero para ello hay que tener claro que: 


Así, tachando el No, pues es urgente hablar, debatir de verdad.

viernes, 9 de marzo de 2018

No decidí ser mujer?

El 8 de marzo mi madre y yo llegamos juntas a la marcha a encontrarnos con el contingente violeta sobre Reforma, se enchinó nuestra piel al escuchar las primeras consignas : ¡Mujer, hermana, si pega no te ama! seguido comenzaron unos aullidos a resonar en nuestros oídos, aullamos también, las vibraciones de nuestra voz se sentían diferentes. 
La siguiente consigna fue ¡Verga violadora, a la licuadora! no pude evitar que me diera un poco de risa, sobre todo porque era la primera vez que escuchaba esas palabras "altisonantes" con mi madre a lado, nos miramos y gritamos igual, desde adentro, con coraje sólo de imaginar a las mujeres que han sido violadas. De pronto mi madre dijo ¡sí! ¡con cuchillo eléctrico hay que cortársela a los cabrones! nos reímos, pero la risa no quita lo indignadas. 

 





Seguíamos avanzando, miramos niños en carriolas con letreros hechos por ellos que pedían calles seguras para caminar con sus mamitas, vimos señoras levantando escobas de brujas, mujeres jóvenes sin playera y con poesía escrita en sus cuerpos, hombres con sus hijas saltando al grito de ¡el que no brinque es macho! o ¡Con falda o pantalón respétame cabrón! Aunque era una marcha de mujeres, también los hombres estuvieron y están presentes pues es más que obvio que el feminismo y la de-construcción nos toca a todos y todas. (Aquí una buena reflexión al respecto)

En las banquetas había personas curiosas, otras indiferentes mirando desde sus comercios cerrados a los que gritamos: ¡Señor, señora, no sea indiferente, se mata a las mujeres en la cara de la gente! También vimos mujeres vendiendo, pidiendo dinero en las calles o bendiciéndonos por el perdón de nuestros pecados; con más razón gritábamos fuerte ¡abortar, abortar el sistema patriarcal! seguido de la ¡Alerta feminista por Ámerica Latina! y el ¡Noooo, te dije que no...pendejo no...mi cuerpo es mío, yo decido, tengo autonomía, yo soy mía..! 

Éramos muchas levantando nuestras pancartas con peticiones, con reflexiones, con vulvas, con imágenes de desaparecidas, con cifras de asesinadas. 
Llegamos a la plancha del zócalo al grito de ¡ni una más, ni una más, ni una asesinada más! se me volvió a enchinar la piel sólo de tomar conciencia de que de alguna forma las que pudimos marchar, somos las que seguimos vivas, abracé a mi madre pensando que ojalá eso no fuera una victoria y ojalá eso no me diera algo de miedo, pero el miedo se hizo menor al sentirme acompañada, por mi madre, por conocidas que nos encontramos y por desconocidas con las que nuestras voces se hacían más fuertes y de alguna manera nuestros corazones también.
Varias cosas pasan por mi sentipensar:
No decidí ser mujer.
Pero he podido decidir por ejemplo: jugar fútbol, manejar un auto, votar, con qué pareja estar o qué carrera estudiar.
También he podido usar pantalones, condones y conocer sobre mi sexualidad.
No decidí ser mujer y temer ser violada o matada, víctima de trata o maltratada.
No decidí ser mujer, pero me siento contenta de lo que soy y sé que mucho de eso, ha sido consecuencia de muchas otras mujeres que decidieron antes que yo luchar por una vida mejor para nosotras y que lo siguen haciendo; mujeres migrantes, mujeres indígenas, mujeres prostitutas, mujeres trabajadoras, mujeres de todas las clases sociales.
Por ellas estoy agradecida y convencida de que nos toca seguir luchando, pues desafortunadamente no vamos ni a la mitad del camino para conseguir que se respete nuestra vida sin violencia y con dignidad (aquí un espeluznante análisis)
 ¿Cómo luchar? no tengo una sola respuesta, pero ayer en la marcha y cada día rodeada de mujeres inteligentes, fuertes y valientes en mi vida, confirmé que sólo podremos hacerlo juntas.




lunes, 15 de enero de 2018

¿Cuál es tu estructura espiritual ?


Escuchar con esta canción de fondo Analyse- The Cranberries

¿Cómo construimos nuestra vida espiritual? Hace un tiempo no tenía muy claro siquiera a que se referían cuando hablaban del espíritu... a veces lo sentía tan intangible, tan lejano, sin embargo debo aceptar que durante el año pasado comprendí un poco más de qué se trata.
(Para ponerlo metafóricamente, creo que tiene que ver con las estructuras que detienen a nuestro edificio interno y que se muestran en ciertas acciones que elegimos.) 

Con diferentes acontecimientos, he ido reflexionando a cerca de la importancia de que como seres humanos, nos conectemos (y construyamos esas estructuras) tomando en cuenta no sólo lo vivo y visible o tangible, sino las energías, emociones, cuestiones inexplicables y que van más allá de nuestro entendimiento meramente racional.
Cada persona tiene sus maneras de explicarse el mundo y en muchos casos para eso se inventaron las religiones , las cuales sin duda dan muchas estructuras tanto sociales como políticas y tienen formas muy claras de concebir lo que somos y lo que nos rodea, sin embargo yo aún no logro identificarme por completo con una sola religión y sus rituales, prohibiciones, culpas, teorías y maneras de relacionarse y de distribuir roles; quizá sea por eso que sienta que mi vida espiritual no deja de construirse (ni quiero que deje de hacerlo) pues el hecho de poder elegir constantemente mis propias maneras de conectarme con lo que me rodea y con quienes forman parte de mi vida: es algo emocionante. 

Mientras hago un recuento de algunas cosas que me sucedieron en el 2017, tales como salirme de casa de mis papás, dar pasos importantes con mi pareja, enfrentar nuevas responsabilidades profesionales, vivir un terremoto y un accidente, convivir con más frecuencia con mi soledad, conocerme más viajando, entre otras cosas, me doy cuenta de que construir una vida espiritual, consiste en enfrentarnos constantemente con nosotros mismos y hacernos varias preguntas sobre cómo queremos vivir, qué pensamientos queremos que sean los recurrentes, qué compañías vamos a llamar, cómo cuidaremos de nuestros cuerpos, qué  rituales y tradiciones queremos repetir para buscar las conexiones con aquello que nos causa paz y/o curiosidad y sobretodo, en dónde y para qué utilizaremos nuestra energía de vida (nuestro Eros, como lo mencionamos en el proyecto de Lectura de la Realidad en el aula), todo esto, puede ir construyendo nuestras creencias y verdades. En pocas palabras, considero que construir nuestros espíritus tiene que ver con cuestionarse y posicionarse, algo nada sencillo en la actualidad, pero urgente. Nada sencillo pues implica alejarse de tantas distracciones que nos rodean como la televisión (netflix y esas cosas) las redes sociales que ponen tanto énfasis en la imagen y apariencia, la publicidad que nos quiere decir cómo ser, entre otras cosas que más que permitirnos preguntarle a la vida, nos dan respuestas, externas, falsas...

Cada pregunta que nos hagamos a cerca de la vida, su belleza, sus dolores, sus coincidencias, su trascendencia, su significado y lo que sea que nos inquiete, se puede ir respondiendo conforme nos atrevamos a darnos tiempo para encontrar nuestras propias respuestas, tal vez analizando nuestras historias familiares y personales, o quizá conforme nos identifiquemos en colectivo; algunas veces también nos pueden llegar respuestas al enfrentar miedos, experimentar amores o soltarnos de lo que conocemos y/o de lo que se nos ha impuesto como Verdad.
Por lo poco que he aprendido, todo esto no sucede en poco tiempo ni de manera definitiva, y mucho menos sucede de manera automática; en el mejor de los casos, sucede con calma, a veces la propia vida nos obliga a agarrarnos de alguna creencia (o utilizando mi metáfora, elegir esa creencia como ladrillo para nuestra construcción) , pero esa misma certeza, un momento después se desmorona, en ocasiones sustituyéndose con nuevas ideas o sensaciones.

La construcción de nuestros espíritus pienso que debe ser siempre un proceso inacabado, aunque debo decir que si logramos dejar algunas cosas claras y explicárnoslas a nosotros/as mismas, es decir, si logramos posicionarnos ante lo que la vida nos pone y poco a poco ir construyendo nuestras estructuras espirituales cada vez más cerca de quienes queremos ser,  será más sencillo enfrentarnos a la incertidumbre de la vida cotidiana, siempre tomando en cuenta que es importante mantenernos receptivas, atentas y abiertas a nuevas construcciones, pues así cuando la vida nos sacuda, podremos ser capaces de construir nuevos cimientos.

El espíritu es un terreno fértil y a veces escurridizo, sin embargo he aprendido que también es menos intangible de lo que pensaba, pues de repente lo puedo ver y sentir lleno, a veces al dar un abrazo a alguien que quiero, encender una vela por alguien que ya no está, mirar a una niña sonriendo o darme un tiempo para agradecer lo que tengo y soy, así es como me doy cuenta de que mi construcción ya tiene algunos ladrillos fijos que quizá algunas religiones también prediquen y que tienen que ver con la empatía, la gratitud, el amor, la memoria... espero seguir descubriendo y moldeando otros más, por lo pronto también los espíritus pueden llenarse, por ejemplo, con canciones, recuerdos, con besos o al cultivar algo que plantaste ¿Con qué más?



jueves, 16 de noviembre de 2017

Crónica de una vida anunciada



Ayer al bañarme, encontré algunos cristales en mis orejas, delicados, como la vida.
Llevaban habitando esa cavidad de mi cuerpo, poco más de 24 horas, tiempo que había transcurrido desde el choque, en el que el auto en el que íbamos, yo y el señor Ramon, chofer del Yaxi, fue impactado por otro, que según versiones de algunos testigos, se pasó un alto y venía conduciendo en estado de ebriedad. Al ver los cristales, regresaron a mí las imágenes que ya llevaban un buen rato dando vueltas en mi cabeza. Recordé el momento del impacto, en el que grité fuertemente cerrando mis ojos, sentí que todo se movía y por instantes me pareció estar dentro de un mar ahogándome, de pronto, se hizo el silencio, abrí mis ojos y noté que estábamos de cabeza, sentí un alivio al poder mover todas las partes de mi cuerpo, intenté arrastrarme hacia afuera, no pude hasta que me desabroché el cinturón de seguridad, salí a gatas por la ventana rota, escupiendo cristales y por momentos  creyendo que estaba dentro de una pesadilla.

Ya afuera, noté que un taxista y su pasaje hablaban por teléfono, nos encontrábamos en la esquina de Gabriel Mancera y División del Norte; no tardaron en llegar las patrullas, pero mientras eso sucedía, algunas personas ya bajaban de sus casas ofreciendo ayuda, Ramon seguía dentro del auto, podía escucharlo diciendo que estaba atorado con el cinturón, le comenté eso a un vecino que se acercó y rápidamente fue a su casa por un cuchillo; las muestras de solidaridad no sé por qué me hicieron sentir que no estaba soñando.
La ambulancia llegó, eran bomberos, muy amables y profesionales, nos atendieron rápidamente, mientras los policías metían al conductor que nos chocó (que intentaba huir borracho) a la patrulla; los de la ambulancia me prestaron su teléfono para avisar a mis padres de lo sucedido, pues el mío estaba dentro de mi mochila, atorada entre el asiento del auto y el suelo.
Francisco fue el que me atendió directamente a mí, escuchando mis angustias- "Iba rumbo al aeropuerto, le decía" "pero creo que ya no llegué"- me miró con una sonrisa y me dijo- no te preocupes, ese viaje no era para ti, lo importante es que ahora estés bien. - Es curiosa la vida le conté, ayer la compañera que debía acompañarme a ese viaje, también sufrió un choque. Hay cosas difíciles de explicar.
Ramón y yo esperamos un rato en la ambulancia, en lo que movían el coche para poder sacar nuestras cosas, hubo un momento de confusión en el que se decidió que yo que tenía seguro, sería trasladada a un hospital privado; con Ramón, en ese momento no supe exactamente qué paso, se bajó de la ambulancia, dijo algo de que debía llamar a shu seguro del auto, me quedé algo preocupada, los bomberos me dijeron que era muy probable que se lo llevaran a un hospital público y en calidad de detenido. A mi me llevaron al hospital que les mencioné que podía ser cubierto por mi seguro del trabajo, después me enteré que me debí haber esperado a que llegaran los otros seguros para que decidieran a que hospital trasladarme, sin embargo en ese momento, al no saber la gravedad de mis daños, los bomberos decidieron trasladarme de inmediato a donde les dije.
Ya en el hospital, me atendieron, por un momento estuve cerca de perder el conocimiento, pero no pasó de unos instantes de hablar chueco con mi novio y al ponerme el suero y el analgésico todo mejoró, pero sobretodo, mi alivio fue al ver llegar a mi mamá y mi papá, con quienes, cual niña pequeña me solté a llorar; no cabe duda que los apapachos y un buen llanto son de las mejores medicinas.
De ahí en adelante, he estado en recuperación, recordando los hechos, enfrentándolos al tener que ir al ministerio público saliendo del hospital e incluso encontrándome con el auto en resguardo afuera de la delegación; eso me impactó bastante, quedó hecho chicharrón, sobretodo del lado donde yo iba sentada y milagrosamente, yo sólo tengo un ojo morado y algunos moretones y dolores en el cuerpo y el chofer Ramón, al parecer un brazo lastimado.

Siguen las averiguaciones para encontrar al culpable del "accidente" , yo soy de la opinión de que más que accidente fue una imprudencia de alguien que decidió manejar tomado, pero bueno, esperemos se haga justicia.

Por lo pronto, me siento muy afortunada y agradecida con tantas muestras de solidaridad y cariño, que confirman que formo parte de una comunidad que me recuerda que en el ser humano hay muchas cosas dignas de admiración y que la fragilidad de la vida (que después de esto tengo aún más presente), se puede fortalecer con los ánimos de quienes nos rodean.

Después de lo vivido, sólo me queda quitarme los cristales de los oídos, mírame al espejo sonriendo, sobar mis moretones y reconocer que he crecido y que cada día tengo más ganas de gritar ¡estoy viva!





jueves, 19 de octubre de 2017

Sobre sacudidas y solidaridad

Ya un mes desde el terremoto del 19S, como le comenzamos a decir en la era de las abreviaciones, un mes que ha sido tiempo (no suficiente, pero ni modo) para que me caigan varios "veintes". Aunque sigo con muchas preguntas, algunas más tontas que otras, pero por ejemplo ¿qué ha pasado con todos los alimentos, muebles, recuerdos que se quedaron en los edificios en peligro de derrumbarse a los que nadie ha entrado? ¿cómo se recupera la sensación de hogar de quienes ya lo perdieron? ¿cuánto tiempo pasará hasta que los damnificados obtengan lo que merecen? ¿cuánto tiempo pasará hasta el siguiente desastre natural? ¿qué otros movimientos (como los registrados en Coyoacán y Tlalpan) se vendrán? En fin.... escribiré un poco de otras cosas que he estado pensando a ver si alguien se identifica de casualidad...

Debo aceptar que al momento en el que la tierra se movió, primero no creí que era verdad, como diría mi amiga Gaby, pareció una mala broma de la Tierra elegir el mismo día que el terremoto del 85, pero después me emocioné como pensando que estaba viviendo algo histórico, aunque claro que también me asusté (y comencé a respirar como embarazada en parto) sobre todo por los gritos de algunas personas del edificio en el que me encontraba (un 4° nivel en la del Valle) Hubo quien gritó, también hubo quién se quedó en estado de "shock", algunas personas no siguieron ni cerquita el protocolo y además corrieron y empujaron, porque como dice mi amiga Silvia, en momentos de peligro los animales tienen tres opciones: inmovilizarse, huir o defenderse, pero ¿cómo defendernos ante la naturaleza? Pues creo que México lo tiene muy claro, uniéndose en acciones solidarias y creo que estamos entrenados, porque nos hemos tenido que defender seguido contra nuestros propios gobiernos y lo vamos a tener que seguir haciendo; pues si bien es un alivio no haber nacido en un país con guerras (si no contamos la del narco), lo cierto es que vivir en un país con sismos, inundaciones, crímenes, tanta desigualdad y corrupción, nos invita a que intentemos sacar nuestras mejores armas cada día ¿cuáles son esas? Pues no lo tengo taaaan claro, pero admito que ver tantas casas con las puertas abiertas para las y los damnificados, familias enteras mudándose a sitios de sus conocidos, miles de cabezas con cascos y chalecos dispuestas a escarbar, cientos de autos llenos de acopio, desconocidos haciéndose amigos en las cadenas, indiferentes levantando brazos para guardar silencio y esperanza... me hace pensar que tenemos más armas positivas de lo que creemos y de lo que decimos, porque bueno, seguirán saliendo muchas anécdotas en cada conversación (porqué sí!, debemos aceptar que el terremoto será tema de por lo menos los siguientes ¿30 años?) y qué bueno, para eso sirve el movimiento desde mi punto de vista y no volveremos a ser los mismos ni las mismas y quizá pasen meses hasta que baje el dolor de quienes perdieron a alguien. 
También pasará tiempo hasta que volvamos a bañarnos con tranquilidad sin pensar en lo "gacho" que sería que nos agarrara en ese instante con nuestro cuerpo todo enjabonado.... o años hasta que se haga ley que los 19 de septiembre sean vacaciones obligatorias y debamos salir con casco a la calle o algo así...
En fin que ya comienzo poco a poco a tomar esto de manera menos negativa y más propositiva, pues creo que de eso se trata, el terremoto nos ayuda a conocernos a nosotrxs mismxs, a que se muevan energías para la reconstrucción, para la supervisión de lo que se hace con nuestros recursos y para pensar opciones que disminuyan las desgracias en nuestro territorio (¿o mejor nos vamos a vivir a otro lado? jeje) admito que a veces ganas no me faltan, pero también admito que este país me causa muchas curiosidades, inspiraciones, placeres y orgullo (aunque también a veces lo odio)  
Sin embargo cada que me subo al pesero y el que se sube desde atrás pasa su moneda de mano en mano para pagar y nadie sale de "gandalla" y hasta le regresan su cambio, recuerdo que la solidaridad anda suelta en este país y bastan algunas sacudidas para tomarla y no dejarla escapar.

martes, 25 de julio de 2017

De balones y derechos en el fútbol femenil

Hace poco que comenzaron a armarse los equipos de fútbol "femenil" y este fin de semana comenzará la Liga MX , un acontecimiento de gran importancia para el deporte de nuestro país y que es resultado de muchos años de luchas en diferentes trincheras para que se abrieran espacios para las mujeres que también quieren y pueden dominar el balón.

Si bien es cierto que ha sido un logro que los diferentes equipos de primera división se comprometieran para que mujeres de diferentes edades puedan acceder a instalaciones, uniformes, entrenadores, torneos y todo lo que implica de manera más o menos profesional; lo cierto es que aún no se está ni a la mitad del camino.

Este nuevo proyecto, pone a las mujeres en el terreno de juego, sin embargo con reglas y condiciones muy diferentes a las que tienen los hombres. Empezando por la nula existencia de derechos laborales en la mayoría de los clubes, algunas amenazas que quieren regular el comportamiento de las mujeres, para que eviten embarazos o sean "muy masculinas" .(http://www.jornada.unam.mx/2017/07/24/opinion/a04o1dep)

En fin que al parecer se abren espacios para que mujeres puedan jugar fútbol sobre todo porque así tal vez también se abre un nuevo mercado, con todo lo que implica una liga que tiene exclusividad en ciertas televisoras, patrocinadores, estadios para vender productos y una lejana esperanza de la equidad de género.

Tengo sentimientos encontrados, por un lado me hace mucha ilusión formar parte de esa generación de mujeres que hace más de 10 años soñaron con que esto sucediera y por otro me da mucha frustración e impotencia comparar, por ejemplo lo que en promedio ganan los hombres jugando fútbol, que al menos es 50 veces más de lo que estarán ganando las mujeres.

Jugadoras y entrenadoras: esto apenas empieza y más allá de la rivalidad que comenzará por portar la camiseta de cada uno de los clubes, lo que se necesita es que TODAS se unan para exigir sueldos dignos, respeto a su identidad y todos sus derechos garantizados.
Los hombres no han logrado crear, por ejemplo,  un sindicato que vea por sus intereses, pero ojalá las mujeres encuentren el mejor camino y sigan demostrando que unidas y luchando, las victorias vendrán dentro y fuera de las canchas para obtener lo que merecen.
No se trata de que los hombres en el poder dentro del fútbol decidan darles más o menos, sino que se construyan estructuras en las cuales ustedes mismas puedan decidir acerca de todos los ámbitos que las incluyan, aprovechen y sigan llevando el balón a su (nuestra) cancha.