lunes, 12 de noviembre de 2012

Del fuego a la fogata. Del sonido al Eco.

Un Hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. 
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana.
Y dijo que somos un mar de fueguitos.
El mundo es eso- reveló- Uno montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fueguitos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
(Eduardo Galeano. El mundo- Libro de los Abrazos)

El fuego, ese "Patrimonio cultural de la humanidad" que ha alumbrado a lo largo de la historia y nos ha dado calor, nos quema, a veces nos mata, pero la mayor parte del tiempo, nos alimenta y sobretodo nos reúne.
La fogata es ese espacio de reunión en el que unos y otras nos juntamos, nos escuchamos, nos damos calor y disfrutamos de un rato en comunidad.
Esa sensación fue la que predomino estos días en El encuentro de comunidades y organizaciones sociales de los pueblos (Ecos de los Pueblos 2012) organizado por el Telar de Raíces en Tepoztlán en el que participamos alrededor de 18 organizaciones.
Por formar parte del 132 Pedagogía FFyL, Aniza nos invitó con el objetivo de incluirnos en alguna de las mesas de trabajo centrales en el Encuentro. En ellas se construyeron colectivamente proyectos para enfrentar ciertos temas.
Kika, Pablo y Yo fuimos los afortunados del Colegio en formar parte de este proceso lleno de aprendizajes. Cada uno ocupo una de las 6 mesas de trabajo: Pablo - Democracia: Participación política ciudadana. Kika-Derechos humanos:  Educación digna, integral y adecuada. Yo-Patrimonio Cultural, preservación y reproducción.
Los resultados de cada mesa fueron muy variados, en el caso de la mesa en la que participé, decidimos hacer una Red Comunitaria: A-Prender Fogatas. Compartiendo haceres, comunicando saberes con el objetivo de intercambiar los conocimientos que cada organización y comunidad tiene, promoviendo una educación participativa de los interesados con un modelo de pasantías y desarrollando los mecanismos que nos permitan cumplir los objetivos de la preservación del patrimonio cultural.

Durante los 4 días que estuvimos reunidos, fue muy grato disfrutar de la buena organización del evento, saboreando las aportaciones de labores comunitarias y acariciando las luchas que se realizan a lo largo y ancho del país con diversos medios pero con fines parecidos; teniendo claro que la vida debe ser respetada y la dignidad no puede seguirse vendiendo ni pisoteando como se ha venido haciendo salvajemente en el neoliberalismo.

Actividades culturales, el Tepozteco de fondo, compartir los sueños (literalmente), los alimentos, las caminatas, las ideas, los cariños, las ceremonias prehispánicas, las estrellas, los sones, entre muchas otras cosas más,. fueron algunas cuestiones que hicieron de este espacio y tiempo algo inolvidable, agotador y esperanzador.

ECOS fue un impulso,un sonido de múltiples voces que debe multiplicar su frecuencia y llegar a todos los rincones de la Tierra, llevándolas para seguir construyendo melodías que un día se escuchen por encima de las injusticias, abusos, violencia,  negocios, corrupción, etc. que han intentado callarlas.

La construcción de esas melodías que serán ecos, se verá en el trabajo de cada organización que estuvo y estará, con las aportaciones de los instrumentos con los que contamos, afinando detalles y sintonizándonos, de cualquier manera parece que ya estamos en la misma frecuencia. A frecuentarnos pues.
 
En otras palabras, los fueguitos ya están prendidos, sólo necesitamos seguir construyendo fogatas que resistan los intentos de algunos otros que querrán apagarlos o provocar incendios.
A-prendernos pues y crecer pero organizada-mente.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Cala la Verita


Los que sobran

Sentada a oscuras la muerte lamenta,
no voy por ellos porque no encuentro en su vida una buena meta.

Disfrutan vernos ahí sentados, observando la basura que en su tele nos avientan,
Nos cobran hasta el tiempo y en minutos no nos dejan ni hablar,
explotan lo vivo y la muerte triste recuerda, que con ellos ya no tiene que trabajar.

Le hacen su chamba matando a quién sea,
ya van como 90 mil y parece que es sólo el comienzo
aunque al pueblo se lo quieran hacer menso.

Lo cierto es que  cada vez menos, la gente aquello desea
pues la suerte a la muerte corresponde
aunque ellos más bien ya no responden.

Ocultan lo que pueden, roban en silencio,
callan y no precisamente a besos.

Parece que algunos no tienen seso
pues ni con un libro tropiezan.

Por eso la huesuda para llevarlos
lleva días que la piensa,
¿para qué quiere en el panteón otra vida que apesta?

Sin embargo los vivos le ruegan, que a todos les quite su fiesta,
pues comen, beben y arrestan,
y abajo la gente se queja.

No hay comida para el pueblo,
hay abusos, corrupción, injusticias y para todo ello se prestan.

Llévatelos Catrina le ruegan,
a cambio de los que a ti llegan
sin pasar por tu condena.

Acá nos hacen falta todos y todas,
aquellos que por los demás se la juegan,
y ahora reposan sin vida,
por ser víctimas de este sistema.

Sin embargo la muerte no quiere,
regresarnos a los que no les tocaba
pues dice que con ellos quizá logre,
que un día la respeten de frente
y sea mejor que la vida, la muerte.



domingo, 14 de octubre de 2012

a- vuelos

Las historias familiares son como tatuajes que lleva el alma y que en ocasiones siente y vive el cuerpo.

Quizá son el origen de mucho de lo que somos y conociéndolas estemos conociendo un pedacito de nosotros mismos; la familia es de los misterios que no elegimos y que tanto influye en nuestra vida.

En mi caso, con el paso de los años, voy tomando más conciencia de mis orígenes y encontrando con mayor frecuencia aspectos de mi forma de ser que coinciden con diferentes familiares, lo que hace que cada vez más, me sienta feliz de formar parte de esta historia.

Este mes,  ha tenido una gran "carga" familiar pues es el mes en el que nació uno de mis abuelos, aquel que no conocí y que sin embargo en ocasiones siento que tenemos mucho en común. Es del lado de mi papá, el de refugiados españoles, llegó junto con sus hermanos y padres a México durante la guerra civil y reconstruyeron su vida como muchos otros en la misma situación.

Ingeniero de la UNAM y trabajador de Luz y Fuerza, llevó luz a colonias marginadas y entrego su vida por su trabajo y su familia, cantaba, actuaba, escribía, tomaba fotografías, bromeaba, enseñaba, entre muchas otras cosas más que me han contado y que me ha tocado ver en el carácter de sus diferentes hijos.

Falleció joven y desde ahí mi abuela ha vivido con altas y bajas depresivas, extrañándolo como sus hijos y enojada por haberla dejado; enojos que al día de hoy ya se han convertido en enfermedad, en ganas de irse tras él a donde quiera que esté.
Esos enojos además, se multiplicaron recientemente con la decisión del gobierno de Calderón del cierre de Luz y Fuerza, con lo que concluyeron los homenajes que año con año se le hacían a mi abuelo en las instalaciones de esa compañía, además de que un sindicato y sus familias se desmoronaba.

Sin embargo después de tiempos de malas noticias hoy es lindo saber que se han ganado batallas, por ejemplo: un sobrino de la familia junto con otros abogados ha logrado hacer justicia para que los trabajadores del SME reciban lo que les corresponde; coincidencias de la vida que vuelven a juntar al apellido con causas parecidas (http://www.jornada.unam.mx/2012/10/14/opinion/020a1pol).

Este apellido me ha tocado llevar y con ello no sólo historias sino también ideologías, genética; responsabilidades y compromisos, formas de ver el mundo que se sienten cuando nos juntamos en la gran familia que somos las y los de Buen.

¿de Buen qué? en ocasiones me preguntan y las múltiples respuestas las encuentro en mi historia familiar y en quiénes la conforman, en mi abuelo, en mi papá y en cada ser humano que ha tenido la fortuna de tener ese apellido que es como un vuelo que nos ha colocado en diferentes posiciones en este mundo para desde ahí ser lo mejor que podamos como profesionistas pero sobretodo como personas.

Es Octubre y nos acordamos de ti abuelo y agradecemos por la familia que somos; no cabe duda que te diste en esta vida tanto que te fuiste pronto y hoy nos hace falta tu humanidad, inteligencia y gran corazón, hoy la abuela cada vez tiene más ganas de irse adonde estés, contigo, dejar de ver este mundo que ya la ha deprimido y cansado demasiado.

Hoy contenta recuerdo un poco de ti, que al final también es recordar y construir un poco de mi.

jueves, 4 de octubre de 2012

De paros y movimientos

"2 de Octubre, no se olvida" una de las premisas más importantes en la vida estudiantil que no sólo representa una fecha sino el proceso que hizo que las y los estudiantes se organizaran en esa época y a  pesar de la represión siguiera la lucha de algunos y algunas en diferentes ámbitos.
44 años después, las cosas en el país no han mejorado tanto como quisiéramos y de nuevo surgen movilizaciones y descontento de muchos sectores de la población.
Algunos estudiantes, formamos parte del movimiento #yosoy132 y este 2 de octubre de 2012, en la Facultad de Filosofía y Letras y en otros espacios decidimos que sería un día especial. Después de una Asamblea con más gente de lo esperado, se llego al consenso de que haríamos un Paro "activo", tal y como se había acordado en la Convención del #yosoy132 por 4 razones principales:
En solidaridad con la UACM, en conmemoración de lo ocurrido en el 68 y en contra, tanto de la imposición del presidente como de la reforma laboral.
Teniendo esto en mente, consideramos  (con algunos disensos) que cerrar los salones e invitar a las y los estudiantes al diálogo en los espacios públicos de filos, sería una buena forma de aprovechar ese día, así se hizo y desde la noche del 1°, se tomaron las instalaciones, se pusieron carteles y se planearon las diferentes actividades a realizar; las cuales iban desde mesas de diálogo en torno a los 4 ejes, recitales de poesía, música en vivo, representaciones teatrales y algunos brigadeos. Lo planeado se llevo a cabo aunque no fue como lo esperábamos pues la Dirección al enviar un aviso sobre el cierre de las instalaciones, hizo que mucha menos gente de lo normal asistiera a la facultad a participar en las actividades contempladas, lo que genero una autoreflexión sobre las formas que utilizamos para invitar a más personas a participar en las tomas de decisiones.
Sin embargo se lograron cosas y por lo menos en mi caso, al participar en la mesa de diálogo sobre el 68, me sentí satisfecha pues las ideas ahí vertidas nos sirvieron para reflexionar diferentes cuestiones.
Algunas de las más importantes tuvieron que ver con la relación que nosotros y nosotras percibíamos del movimiento estudiantil actual y el de 1968, situándonos en un contexto que al día de hoy nos permite hasta cierto punto la manifestación libre de ideas sin sufrir represiones tan directas (a veces) cosa que en esos años era imposible, en cuanto al plan de lucha, son claras las diferencias por los asuntos que se abarcan, aceptando que los 6 ejes de lucha del 132 parecen mucho más alejados de alcanzar por su amplitud, complicándose así nuestra labor, sin embargo con esperanzas concluimos que a pesar de nuestras diferencias, existen similitudes y son estas las que nos permiten replantearnos hacia donde queremos ir como movimientos y en dónde nos situamos en unos años; por lo tanto qué es lo que necesitamos hacer para llegar hasta ahí, teniendo claras las herramientas con las que contamos y nuestra posición en la sociedad, fomentando la conciencia de clase y quizá pensando que más que exigir como muchos otros movimientos lo han hecho, se trata de construir, en conjunto, innovando, apropiándonos de los medios de producción que no se han inventado y procurando tener al diálogo por encima de todo, con todos y todas.
¿Cómo?
Esa es una de las preguntas que más nos ha costado responder, sin embargo logramos construir algunas propuestas, por ejemplo: Buscar que todas las universidades, en cada una de las materias, procuren salir del "recinto arquitectónico", es decir planear una clase que se dé con esa población que no tuvo la fortuna de asistir a la universidad, como una forma de construir conocimientos colectivos y escuchar a otros sectores del país. Quizá con acciones de este tipo, logremos recuperar nuestro compromiso social como estudiantes sin quedarnos sólo en la labor académica; es triste ver la indiferencia de algunos estudiantes que siguen (o seguimos) es una posición egoísta, viendo por los intereses propios y cerrándose a la participación en la construcción de otros mundos.
Considero que como 132 debemos seguir construyendo espacios que recuperen la mayor cantidad de voces posibles y además de canalizar el descontento con acciones como las marchas,nos permitan ir llevando a la práctica aquello por lo que estamos luchando, cuestionando las formas democráticas existentes, dentro del movimiento pero sobre todo dentro de nuestras propias universidades. Pues otro tema que ha estado en el tintero tiene que ver justamente con "las formas" de lucha que prevalecen desde 1968, que se volvieron tradición y que quizá ya no cumplen con sus fines, como las marchas e incluso los paros. Ahora se ha innovado en formas de protestar por ejemplo con huevazos, sin embargo creo que nunca debemos de detener nuestra auto crítica y replantear cuál es la línea de lo pacífico pero sobretodo de lo legítimo para en la medida de lo posible ir avanzando con sensibilidad hacia donde, quizá desde 1968 o antes, mucho México quiere llegar.

domingo, 16 de septiembre de 2012

¿qué Super poder te gustaría tener?

16 de septiembre de 2012, un día histórico para el país, el desfile militar se vuelve el acontecimiento de la mañana y mientras, yo me pregunto ¿qué representan los militares? ¿en serio pueden ser figuras para admirar?
Desde mi punto de vista no, sin embargo, para muchos y muchas son un icono importante y emocionan a niños, niñas, tranquilizan a familias, etc.

Estas fechas patrias, el día de la Independencia (¿de cuál?) y un fin de semana sola en mi casa, así como estar viendo en la televisión a mi hermano metiendo  un gol y cumpliendo lo que siempre ha querido ser, me han puesto a pensar sobre aquello que hace que la vida sea mejor.

Quizá la clave está en alcanzar lo que queremos, como individuos y como sociedades.


Quién eres y quién quieres ser son 2 preguntas que me parecen de gran importancia en la vida, aunque desde mi punto de vista, no tengan respuestas concretas la mayoría de las veces.
Los factores que intervienen en ambas son  muy variados, sin embargo muchas veces las decisiones que tomamos pueden ser claves para encontrar respuestas.

Pienso que la carrera que elegimos y el trabajo, son dos decisiones que pueden guiar en gran medida quienes somos y queremos ser; así como lo que sucederá con nuestras sociedades, por lo tanto sería importante elegir lo mejor posible y para esto a veces necesitamos ciertas "brújulas", claves que nos permitan conocernos a nosotros y nosotras mismas. Pues es claro que no es lo mismo ser militar, futbolista, biólogo o carpintero.

Esto lo relaciono con la labor que realizaré en el servicio social, en específico con la orientación vocacional, la cual, tengo que aceptar que al principio me parecía muy poco interesante, sin embargo poco a poco le voy encontrando el gusto, sobretodo considerando que si recibes una buena orientación, la decisión puede influir en que seas o no feliz con lo que haces y/o con lo que eres. Es por ello que la idea de tener la posibilidad de servir como "brújula" en los procesos de algunas personas ya comienza a agradarme.

Con estos acercamientos a cerca de las elecciones, sobretodo de carrera, ha sido inevitable pensar en mi propio proceso y en los factores que me llevaron a elegir la carrera de pedagogía.
Ahora que estoy acabando esta parte de la vida estudiantil y voy viendo las consecuencias de mi decisión, de aquella que según yo tome con conocimiento de causa e intentando responder lo más posible a lo que consideraba que soy, me doy cuenta de que me va gustando el camino pues a pesar de que aún no tengo claro a dónde llegaré, siento que lo estoy disfrutando.

¿Por qué? porque he ido aprendiendo la responsabilidad de la labor pedagógica en la vida de las personas y sociedades. Hace mucho una maestra mencionaba que parte fundamental de la pedagogía era encontrar lugar en este mundo para todos y todas, sin embargo yo agregaría que más bien es dar herramientas para que todos y todas podamos construir nuestro lugar en el mundo, acercándonos cada vez más a lo que queremos ser, como individuos y como sociedades; quizá si tuviera un súper poder me gustaría que fuera ese: lograr que todos y todas nos encontremos.

Tal vez la satisfacción de ser quiénes queremos ser nos lleve a la construcción de sociedades sin militares o figuras que para mí sólo representan los aparatos represivos del Estado.

Tal vez encontrarnos sea sólo el primer paso para perdernos de nuevo y volver a empezar.





jueves, 6 de septiembre de 2012

Que tus días fluyan como el Agua


Río, risa


Poesía es caminar y ver belleza en cualquier lado,
sentir y saber que no hay mejor lugar para estar.
Ser contigo y querer seguir siendo, volando.
Si lloro es poesía y si río, el río me recuerda que de él vengo.

Con frío, poesía sigues siendo y el paisaje llenando.
Escurres, lágrima infinita y contigo se va la vida.
Recuerdo de quien viene y va, nos dejas andar aunque nos lleve la mar.

Arrullo para el alma, paz con tu respirar.

Pues sí, agua somos,
escurrimos y con las lágrimas el mar nos deja llorar.
Poesía que da vida, sirenas que de la nada, nadan.

Déjanos beber, hidrata nuestros sentidos,
enfría las entrañas, riega nuestras hazañas.

Libre vuela en el cielo, gris cuando cae hielo.

Nada, bebe, esquía, hidrata, riega
Llora, llueve, lava, toma, cae, salpica,
escurre, limpia, moja, arroja, baña,
gotea, en charquea, nieva, graniza, empapa…
Empápanos.

Eres tú quién puede sanar.

Pues sí Agua eres
Pues sí Agua no eres mía.
Poesía soy tuya, no me dejes callar.




Feliz Día Mundial del Agua

domingo, 2 de septiembre de 2012

Quizá pensar y actuar es una forma de luchar

¿Por qué luchar?
¿Por qué algunos y algunas quieren cambiar cosas de la realidad y ven más allá de su individualidad?
¿Por qué usar nuestras energías en acciones para cambiar algo?
¿Por qué en lugar de ir al cine y descansar un viernes, hay quiénes deciden caminar hacia un mismo lugar?
Esas son algunas de las preguntas que me hice camino al TRIFE el día de la marcha fúnebre por la muerte de la democracia..
En mis respuestas encontré que...
Quizá lucho porque es la forma que tengo de reivindicar la clase social de la que formo parte, que no elegí y que tampoco es fácil dejar, aquella que me ha dado tantas satisfacciones pero al mismo tiempo que me sitúa en responsabilidades, quizá lucho porque en gran medida existo gracias a otros y otras que lucharon, aquellos que salieron de su país natal a cuesta de balas, en contra de un franquismo que no los dejaba ser, que anduvieron sin rumbo pero con esperanza de recuperar su libertad, o aquellos otros que luchan día a día en un México lleno de incertidumbres que los hace encontrarse cerca de la muerte con mucha frecuencia, quizá lucho porque, ante tantas desigualdades, destrucción natural, injusticias, etc.sé que en el ser humano sigue habiendo más cosas de admiración que de desprecio. Quizá lucho porque la juventud es un estado natural para cuestionar lo que nos rodea, comprender al mundo e intentar construir otros desde abajo, donde nuestras opiniones se escuchen, donde no sólo unos pocos puedan decidir el rumbo del país, donde la participación no quede sólo en el voto, dónde los policías no sirvan para defender los intereses de "los de arriba", donde las conciencias se fortalezcan en el arte, donde encontrar un trabajo digno no sea tan difícil, donde las reformas beneficien a las personas  y no al capital, donde la propiedad privada sea sólo una mala forma de nombrar los derechos que a todos nos corresponden, aquellos que permiten desarrollarnos en todos nuestros sentidos, con el y la otra y no a costa de.
Quizá lucho porque sé que no hay diferencias que valgan para que unos vivan bien mientras otros sólo sobreviven...
Quizá lucho porque luchando me enfrento con lo que soy, aunque me desgaste y frustre a veces por no poder hacer más, aunque mientras más cuenta me doy de las dificultades del sistema en el que vivimos, más ganas de salir corriendo me dan...

Al final no tengo certeza de las razones que me hacen luchar y ni siquiera sé si realmente estoy luchando pero si de algo estoy segura es de que vale la pena creer que hay cosas que pueden cambiar y que no hay tiempo que esperar para empezar a actuar.

Quizá pensar y actuar, es una forma de luchar.