3:52 de la madrugada, me accidenté en mi coche,
afortunadamente sólo hubo perdidas materiales, 2 llantas destrozadas, un corazón con taquicardia y la sensación de querer regresar el tiempo para reparar las distracciones o circunstancias que lo provocaron.
Llego a mi casa sana y salva y respiro, lo primero que me viene a la mente es el tema de los accidentes que además con "el vuelo" en cartelera y lo acontecido en Pemex, se ha puesto muy de moda.
¿Hay culpables? ¿Son actos divinos? ¿Se pueden prevenir?
Quizá esas sean preguntas que un seguro podría contestar muy bien con todo y precios pero en lo personal, me cuesta trabajo reflexionar.
¿Pude haber hecho algo para evitarlo?
Es muy probable, pero eso lo sabré sólo si las condiciones del choque se repiten idénticamente, lo que puede ocurrir sólo en mi cabeza y mi cabeza siempre piensa que todo se puede evitar.
Sin embargo creo que parte del sazón de la vida consiste en saber enfrentar aquello que no se puede evitar, actuar ante las incertidumbres, superar los accidentes y disfrutar lo inesperado e incluso inconveniente; aunque eso en ocasiones nos traiga sabores amargos.
Los accidentes también pueden ser oportunidades para poner pausa por instantes y voltear alrededor, identificar los apoyos, los riesgos, las aventuras, la suerte.
Fue un choque "tranquilo" el que viví, sin embargo como cualquier cosa inesperada lo sentí intenso y con un alto grado de contenido, además de anecdótico, educativo.
Pienso que un accidente, por muy pequeño que sea nos enfrenta a la vida y a la muerte, nos pone en jaque y nos saca suspiros que, por salvarnos o por responsabilizarnos se sienten en lo más profundo quizá como dolor o tal vez como tambores que interrumpiendo el ritmo de nuestra vida, nos permiten construir y reinventar las melo-días.
Andar contenta por la vida es mejor cuando se comparte. Acá compartiré algo de lo que vivo,de lo que pienso, de lo que siento...con las palabras nos descubrimos, nos construimos...
jueves, 21 de febrero de 2013
miércoles, 20 de febrero de 2013
Para ustedes, jóvenes.
(Carta dedicada a los estudiantes de 3° de secundaria de Tlamachihuapan, a quiénes les impartimos el taller "Eligiendo mi carrera u ocupación" DGOSE,UNAM,IMJUVE)
La secundaria se está terminando, les quedan recuerdos, aprendizajes, amistades, errores, calificaciones, amores, profesores, travesuras, primeras veces, dolores y alegrías pero sobretodo les queda una vida por delante.
¿Qué van a hacer con ella?
México las y los necesita despiertos, estudiando, cuestionando, mejorando.
Son ustedes la juventud que definirá mucho de lo que suceda con este país en las siguientes décadas.
Son ustedes la juventud que definirá mucho de lo que suceda con este país en las siguientes décadas.
¿Están listos?
Se están acercando a una de las mejores etapas de su vida, en la cual comienzan a definir quiénes quieren ser y cómo lo van a lograr.
Como hemos visto existen obstáculos, factores que no dependen sólo de nosotros que influyen en lo que somos, sin embargo también existen muchas oportunidades, puertas para abrir, caminos por recorrer y experiencias que enfrentar.
Como hemos visto existen obstáculos, factores que no dependen sólo de nosotros que influyen en lo que somos, sin embargo también existen muchas oportunidades, puertas para abrir, caminos por recorrer y experiencias que enfrentar.
En este tiempo de conocerlos y conocerlas durante el taller de Orientación Vocacional impartido desde la Dirección General de Orientación y servicios Educativos de la UNAM y con apoyo del IMJUVE, me he dado cuenta de que cuentan con lo necesario para salir adelante y conseguir lo que quieren, sus habilidades serán claves en todo momento y sus inteligencias deberán reflejarse en cada una de sus acciones.
Tendrán que conocerse muy bien a ustedes mismos para poder decidir de la mejor manera posible, escuchando, pero sobretodo reflexionando, atreviéndose y disfrutando a cada instante.
Algunos entrarán a la prepa, otros quizá ya tengan otros planes, como sea les deseo que se vayan encontrando y que con el paso de los años se sientan satisfechos con los pasos que den.
Cometan errores si es necesario, cáiganse pero sobretodo vuélvanse a levantar. Encuentren aquellas personas que los impulsen a seguir soñando.
Identifiquen a su alrededor las posibilidades que existen e inventen las propias, recuerden que sólo se vive una vez y que en este mundo, mientras más personas felices haya, mejor será para todos y todas; así que ya saben, fácil o no, hagan un esfuerzo por ser felices y compartan esa felicidad.
Busquen construir más que destruir, amen como locos y por nada pierdan esa vitalidad que los caracteriza como juventud.
Gracias por este tiempo de compartir risas, experiencias y uno que otro choro, quizá más adelante nos volveremos a encontrar y reconoceré en sus miradas una amplia satisfacción que me llenará de dicha al saber que lograron lo que querían.
Háganlo por ustedes y por todas las personas de su alrededor, sin miedo y sobretodo con esperanzas.
La vida está para disfrutarse, gracias por dejarnos disfrutar momentos con ustedes y aprender.
Esto apenas empieza y aunque nos da tristeza decirles que no nos veremos cada semana ni podremos seguir compartiendo nuestras caras de dormidos y dormidas, los amaneceres, las travesuras, aburrimientos y todo lo que salía en cada sesión, nos llena de alegría saber que nos cruzamos en el camino y que quizá en algunos y algunas dejamos una chispa que se encenderá poco a poco y los iluminará hasta que encuentren el sentido de su vida.
En nosotras esa chispa ya existe y gracias a ustedes cada día creció con más intensidad.
Por nuestra parte es todo, está en sus manos y en sus corazones lo que harán con esa vida por delante.
Hasta siempre. Con mucho cariño.
Claudia y Andrea.
La vida está para disfrutarse, gracias por dejarnos disfrutar momentos con ustedes y aprender.
Esto apenas empieza y aunque nos da tristeza decirles que no nos veremos cada semana ni podremos seguir compartiendo nuestras caras de dormidos y dormidas, los amaneceres, las travesuras, aburrimientos y todo lo que salía en cada sesión, nos llena de alegría saber que nos cruzamos en el camino y que quizá en algunos y algunas dejamos una chispa que se encenderá poco a poco y los iluminará hasta que encuentren el sentido de su vida.
En nosotras esa chispa ya existe y gracias a ustedes cada día creció con más intensidad.
Por nuestra parte es todo, está en sus manos y en sus corazones lo que harán con esa vida por delante.
Hasta siempre. Con mucho cariño.
Claudia y Andrea.
domingo, 10 de febrero de 2013
¿La vida se mide en años?
Creo que mi vida se ha medido en risas,
momentos que me han dejado sin aliento,
grandes amistades que me han acompañado,
en aquellos que como mi familia me han apoyado,
en levantadas de caídas,
en besos y abrazos recibidos y dados, en viajes emprendidos.
Mi vida se mide en metas alcanzadas,
en comidas disfrutadas, pérdidas enfrentadas,
en bailes inconclusos, caminos emprendidos.
Se mide en juegos empezados, instantes inolvidables,
aprendizajes compartidos, páginas terminadas, chistes reídos.
Se mide en caricias, palabras, miradas.
Calores, fríos, miedos, esperanzas.
En atardeceres, amaneceres, contemplaciones.
Se mide en muecas, paseos, bondades, amores.
No se mide en años.
Pero y si sí, ¿A qué saben los años?
Saben a deseos, a placeres, dolores, frustraciones, luchas y sonrisas, a veces a tiempos amargos pero sobretodo a tiempos venideros, a posibilidades.
¿Qué saben los años de vida?
Los años no saben nada de vida, pero sin saber, sienten, a veces pesan y en todo momento transforman.
La vida No se mide en años,
si a caso en baños, mañas y hazañas.
Si a caso se mide en sueños.
momentos que me han dejado sin aliento,
grandes amistades que me han acompañado,
en aquellos que como mi familia me han apoyado,
en levantadas de caídas,
en besos y abrazos recibidos y dados, en viajes emprendidos.
Mi vida se mide en metas alcanzadas,
en comidas disfrutadas, pérdidas enfrentadas,
en bailes inconclusos, caminos emprendidos.
Se mide en juegos empezados, instantes inolvidables,
aprendizajes compartidos, páginas terminadas, chistes reídos.
Se mide en caricias, palabras, miradas.
Calores, fríos, miedos, esperanzas.
En atardeceres, amaneceres, contemplaciones.
Se mide en muecas, paseos, bondades, amores.
No se mide en años.
Pero y si sí, ¿A qué saben los años?
Saben a deseos, a placeres, dolores, frustraciones, luchas y sonrisas, a veces a tiempos amargos pero sobretodo a tiempos venideros, a posibilidades.
¿Qué saben los años de vida?
Los años no saben nada de vida, pero sin saber, sienten, a veces pesan y en todo momento transforman.
La vida No se mide en años,
si a caso en baños, mañas y hazañas.
Si a caso se mide en sueños.
lunes, 4 de febrero de 2013
las abuelas como el tiempo, vuelan.
Con esos ojos que reflejaban su alegría, esa ventana del alma que deja ver que la vida no es fácil, me sonrió y me respondió: si yo fuera un animal, sería una vaca contenta.
A sus 86 años, era mucho lo que había caminado y su cuerpo contaba esas historias que le había tocado vivir, tenía ratos de gratitud por esos días de felicidad, aunque otros la llenaban de tristeza al saber que el mundo aún tiene mucho por mejorar.
Con sus palabras, iba construyendo su pasado y transmitiendo emociones; los recuerdos lúcidos llegaban a su mente y en ocasiones llenaban de lágrimas sus pupilas, muchos duelos y pérdidas le tocaron enfrentar.
Darse cuenta del paso del tiempo, nunca ha sido fácil, menos cuando el cuerpo ya no responde como se desea.
Su muerte nos llegó un 25 de diciembre cuando todo parecía que era festejo.
No es fácil enfrentarse a las pérdidas de las abuelas, sin embargo, es parte de la vida que sigue.
Al final, después de poco más de un mes de su fallecimiento y de enterarme de varias abuelas que se han ido recientemente a donde sea que les toque, me queda la sensación de formar parte de una generación afortunada que ha podido disfrutar de los adultos mayores como pocos jóvenes lo han hecho, aprender de sus historias y observar el proceso de envejecimiento humano con otros ojos, unos que nos permitan asimilar los cambios, la importancia de un proyecto de vida y de hacernos de herramientas que con el paso del tiempo nos sirvan para enfrentar esos caminos que nos pueden llenar de sorpresas agradables o no.
Siempre me ha gustado más ver al vaso medio lleno que medio vacío.
Y en este caso,la muerte de un ser querido me parece que no es más que una oportunidad para reconstruirnos a nosotros mismos, sin olvidarnos de lo que esa persona significa para nosotros.
Una dosis exacta de recuerdos puede ayudar para que sigamos caminando, sin embargo una sobredosis nos puede paralizar. Supongo que cada uno sabrá qué cantidades convienen según sea el caso.
En mi caso, recuerdo a mi yaya Cuca cada que puedo, la firmeza en sus convicciones, el sazón a cada platillo, la clase con la que se enfrentaba a los diferentes momentos, el cariño, fortaleza, sentido del humor y del amor, enseñanzas, anécdotas y cada mirada que me decía que aunque la vida no es fácil, siempre se puede decidir, vivirla como una vaca contenta.
A sus 86 años, era mucho lo que había caminado y su cuerpo contaba esas historias que le había tocado vivir, tenía ratos de gratitud por esos días de felicidad, aunque otros la llenaban de tristeza al saber que el mundo aún tiene mucho por mejorar.
Con sus palabras, iba construyendo su pasado y transmitiendo emociones; los recuerdos lúcidos llegaban a su mente y en ocasiones llenaban de lágrimas sus pupilas, muchos duelos y pérdidas le tocaron enfrentar.
Darse cuenta del paso del tiempo, nunca ha sido fácil, menos cuando el cuerpo ya no responde como se desea.
Su muerte nos llegó un 25 de diciembre cuando todo parecía que era festejo.
No es fácil enfrentarse a las pérdidas de las abuelas, sin embargo, es parte de la vida que sigue.
Al final, después de poco más de un mes de su fallecimiento y de enterarme de varias abuelas que se han ido recientemente a donde sea que les toque, me queda la sensación de formar parte de una generación afortunada que ha podido disfrutar de los adultos mayores como pocos jóvenes lo han hecho, aprender de sus historias y observar el proceso de envejecimiento humano con otros ojos, unos que nos permitan asimilar los cambios, la importancia de un proyecto de vida y de hacernos de herramientas que con el paso del tiempo nos sirvan para enfrentar esos caminos que nos pueden llenar de sorpresas agradables o no.
Siempre me ha gustado más ver al vaso medio lleno que medio vacío.
Y en este caso,la muerte de un ser querido me parece que no es más que una oportunidad para reconstruirnos a nosotros mismos, sin olvidarnos de lo que esa persona significa para nosotros.
Una dosis exacta de recuerdos puede ayudar para que sigamos caminando, sin embargo una sobredosis nos puede paralizar. Supongo que cada uno sabrá qué cantidades convienen según sea el caso.
En mi caso, recuerdo a mi yaya Cuca cada que puedo, la firmeza en sus convicciones, el sazón a cada platillo, la clase con la que se enfrentaba a los diferentes momentos, el cariño, fortaleza, sentido del humor y del amor, enseñanzas, anécdotas y cada mirada que me decía que aunque la vida no es fácil, siempre se puede decidir, vivirla como una vaca contenta.
martes, 11 de diciembre de 2012
Peregrina de la Vida
12/12/12
Soy peregrina
de la vida,
con mis ojos se cosen los sueños,
con mis sueños, las realidades se endulzan,
se elevan como pétalos que acarician.
con mis ojos se cosen los sueños,
con mis sueños, las realidades se endulzan,
se elevan como pétalos que acarician.
Subiendo montañas,
alegro mañanas,
despierto deseos, destilo confianza.
despierto deseos, destilo confianza.
Soy madre
que fecunda,
que a la Tierra con llanto fertilizo,
que una lágrima a los corazones inunda.
que a la Tierra con llanto fertilizo,
que una lágrima a los corazones inunda.
Siento el
cielo como mi pecho,
palpita, ilumina y estalla.
Cientos de almas en cada parpadeo,
de quién al verme se contempla,
de quien con sus pasos se acerca,
de que al saberme me bebe, me vive.
palpita, ilumina y estalla.
Cientos de almas en cada parpadeo,
de quién al verme se contempla,
de quien con sus pasos se acerca,
de que al saberme me bebe, me vive.
Mi sabor no
es sencillo,
mi aroma es sudor de un viento,
esa brisa que acompaña al caminar
y en un parpadear refleja lo que siento.
mi aroma es sudor de un viento,
esa brisa que acompaña al caminar
y en un parpadear refleja lo que siento.
Soy mujer y
en mis manos se va la vida,
en mi vientre persisten los instantes de la eternidad,
en mis flores sangran los alientos, que como rodillas,
avanzan hasta las entrañas de la caridad, de la claridad, de la barbaridad.
en mi vientre persisten los instantes de la eternidad,
en mis flores sangran los alientos, que como rodillas,
avanzan hasta las entrañas de la caridad, de la claridad, de la barbaridad.
Soy el trozo
de las vidas,
el secreto en el sufrimiento,
un arrullo en las heridas.
el secreto en el sufrimiento,
un arrullo en las heridas.
Mi sonido,
parece un canto,
mi palabra no tiene eufonía,
mis recuerdos se pierden en el llanto,
que se reproduce aunque no parezca melodía.
mi palabra no tiene eufonía,
mis recuerdos se pierden en el llanto,
que se reproduce aunque no parezca melodía.
Soy milagro,
peregrina.
Soy luna que ilumina,
Soy luna que ilumina,
Soy la Tierra y para México, soy la vida.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Desde dentro aunque desde fuera
A pesar de que por diversos motivos el primero de diciembre no fui a los hechos que ocurrieron a las afueras de las gigantes vallas policiacas que rodeaban al centro y al Palacio Legislativo de San Lázaro, estos días he estado analizando lo ocurrido e intentando llegar a ciertas conclusiones.
Me cuesta trabajo creer que los seres humanos utilicemos como medio, cualquier tipo de violencia y me cuesta aún más, creer que la violencia en sí, sea un fin.
Al parecer en algunas partes lo fue, tanto por parte de los policías, como por parte de algunos que quizá eran manifestantes, quizá eran provocadores, quizá eran parte del bloque negro; muy posiblemente eran todas las anteriores. Haya sido quién haya sido, las cosas se salieron de control, no sólo por los daños materiales, sino sobretodo por los daños "colaterales" que se observan en las vidas afectadas, tanto en el caso de las aprehensiones arbitrarias como en las heridas que sufrieron en cuerpo y alma diferentes seres humanos. México está para salirse de control, eso me queda claro, el "control" en el que vivimos no puede prevalecer más. Sin embargo quizá no de esa forma.
El enojo de unos cuantos provocado por la imposición de Peña Nieto, pero sobretodo por las condiciones de vida de muchos y muchas; en las que el neoliberalismo poco a poco nos va destruyendo, se desbordo ese día y espero que se siga desbordado pero con acciones que más que destruir construyen y más que ser "contundentes" por las provocaciones, sean contundentes por los resultados.
El asunto está en aceptar la lentitud de transformación de los procesos y tener claras nuestras fuerzas como movimiento, en cuanto al uso de la fuerza pero sobretodo en cuanto al uso de las conciencias, en donde verdaderamente necesitamos fortalecernos.
lunes, 12 de noviembre de 2012
Del fuego a la fogata. Del sonido al Eco.
Un Hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana.
Y dijo que somos un mar de fueguitos.
Y dijo que somos un mar de fueguitos.
El mundo es eso- reveló- Uno montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fueguitos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
(Eduardo Galeano. El mundo- Libro de los Abrazos)
El fuego, ese "Patrimonio cultural de la humanidad" que ha alumbrado a lo largo de la historia y nos ha dado calor, nos quema, a veces nos mata, pero la mayor parte del tiempo, nos alimenta y sobretodo nos reúne.
La fogata es ese espacio de reunión en el que unos y otras nos juntamos, nos escuchamos, nos damos calor y disfrutamos de un rato en comunidad.
Esa sensación fue la que predomino estos días en El encuentro de comunidades y organizaciones sociales de los pueblos (Ecos de los Pueblos 2012) organizado por el Telar de Raíces en Tepoztlán en el que participamos alrededor de 18 organizaciones.
Por formar parte del 132 Pedagogía FFyL, Aniza nos invitó con el objetivo de incluirnos en alguna de las mesas de trabajo centrales en el Encuentro. En ellas se construyeron colectivamente proyectos para enfrentar ciertos temas.
Kika, Pablo y Yo fuimos los afortunados del Colegio en formar parte de este proceso lleno de aprendizajes. Cada uno ocupo una de las 6 mesas de trabajo: Pablo - Democracia: Participación política ciudadana. Kika-Derechos humanos: Educación digna, integral y adecuada. Yo-Patrimonio Cultural, preservación y reproducción.
Los resultados de cada mesa fueron muy variados, en el caso de la mesa en la que participé, decidimos hacer una Red Comunitaria: A-Prender Fogatas. Compartiendo haceres, comunicando saberes con el objetivo de intercambiar los conocimientos que cada organización y comunidad tiene, promoviendo una educación participativa de los interesados con un modelo de pasantías y desarrollando los mecanismos que nos permitan cumplir los objetivos de la preservación del patrimonio cultural.
Durante los 4 días que estuvimos reunidos, fue muy grato disfrutar de la buena organización del evento, saboreando las aportaciones de labores comunitarias y acariciando las luchas que se realizan a lo largo y ancho del país con diversos medios pero con fines parecidos; teniendo claro que la vida debe ser respetada y la dignidad no puede seguirse vendiendo ni pisoteando como se ha venido haciendo salvajemente en el neoliberalismo.
Actividades culturales, el Tepozteco de fondo, compartir los sueños (literalmente), los alimentos, las caminatas, las ideas, los cariños, las ceremonias prehispánicas, las estrellas, los sones, entre muchas otras cosas más,. fueron algunas cuestiones que hicieron de este espacio y tiempo algo inolvidable, agotador y esperanzador.
ECOS fue un impulso,un sonido de múltiples voces que debe multiplicar su frecuencia y llegar a todos los rincones de la Tierra, llevándolas para seguir construyendo melodías que un día se escuchen por encima de las injusticias, abusos, violencia, negocios, corrupción, etc. que han intentado callarlas.
La construcción de esas melodías que serán ecos, se verá en el trabajo de cada organización que estuvo y estará, con las aportaciones de los instrumentos con los que contamos, afinando detalles y sintonizándonos, de cualquier manera parece que ya estamos en la misma frecuencia. A frecuentarnos pues.
En otras palabras, los fueguitos ya están prendidos, sólo necesitamos seguir construyendo fogatas que resistan los intentos de algunos otros que querrán apagarlos o provocar incendios.
A-prendernos pues y crecer pero organizada-mente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)