viernes, 8 de agosto de 2014

Zuera y otras suertes

Había una vez un par de primas que querían conocer una tierra mágica (y majica) en la provincia de Aragón, cerca de Zaragoza que lleva el nombre de Zuera, donde  les habían dicho que vivían personas con su apellido; pues hace muchos años, su tatarabuelo formó parte de la historia de ese lugar al ser el primer oceanógrafo del rumbo,republicano que quiso difundir la ciencia e ideas de Darwin para el pueblo y luchó por valores de igualdad, libertad y fraternidad, a quienes algunos llaman el "Santo laico de Zuera".
Ellas con el deseo de encontrar a esas personas con su apellido, hicieron uso de las redes sociales e investigaron si sería posible encontrarse, aunque pensaban: cómo sin conocerlas alguien podría recibirlas en su casa? Qué tan familia podían ser si sólo compartían lejanas coincidencias? Con esas preguntas en mente se lanzaron a la aventura y en Zuera encontraron cosas que no imaginaban...
Tres días bastaron para que entre paseos, charlas, comida y risas, quienes parecían desconocidos se convirtieran en tíos, tías y primos, incluso más de uno que sin llevar el apellido "de Buen" logró entrar en sus corazones por la sencillez, inteligencia, simpatía, generosidad y otros valores más con los que iban por la vida.
Al final las dos primas se fueron felices de ese lugar en el que no sólo encontraron que su apellido las unía con valores e ideales que en la historia de Zuera y España están buscando construir un mejor mundo para todas y todos sino que también ese "de Buen" que les tocaba llevar les abría posibilidades para conocer personas íntegras a las que en poco tiempo lograron reconocer como familia y con las que confirmaron que eso a lo que llamamos "familia" se construye con las historias que compartimos pero sobretodo con el cariño que nos procuramos unos a otros.

lunes, 21 de julio de 2014

Raíces para crecer.

Entre otras cosas, estamos hechos de sueños de infancia. Los cuales en ocasiones olvidamos, sin embargo muchas otras veces mantenemos latentes en nuestras actividades de la vida cotidiana, yo estoy cerca de cumplir uno de esos sueños que se ha mantenido en mi vida diaria de una u otra manera desde que era muy pequeña, conocer la tierra de mi abuelo paterno: España.

Hasta ahora he tenido la fortuna de conocer la de mis abuelos maternos (San Juan, Argentina) y la de mi abuela paterna (Nuevo México, EUA) sin embargo me estaba faltando poder ver de cerca el lugar que vio nacer a gran parte de mi familia y que tiempo después, con la guerra civil, vio partir.

España además, es ese país que ha vivido en mi imaginario desde el momento en el que entré al Colegio Madrid, en donde repetidas veces no sólo canté canciones de allá sino que me emocioné con los bailes flamencos que hasta la fecha disfruto; sumado a eso, tengo toda mi vida asistiendo al Club Asturiano y conviviendo con refugiados, sin embargo de dos veces que he cruzado el charco, apenas hasta ahora podré conocer la "madre patria".

 Aunque los españoles,por un lado, en ocasiones se dice que fueron responsables de muchas de las injusticias latinoamericanas  que vivimos a partir de su llegada, y Es la tierra de la que tuvieron que huir mis antepasados para vivir, dejando todo, sintiéndose desterrados y teniendo que construir patria en otro país; pero por otro es gracias a su cultura, a la inteligencia de muchos de los que llegaron refugiados, a las ideologías y otras cosas más que tienen sus orígenes ahí, que yo puedo sentirme orgullosa de los orígenes de mi familia , quienes salieron justamente buscando libertad y luchando por justicia,  intentando construir nuevo hogar en México y desplegar raíces para seguir creciendo.

Me siento sumamente emocionada de poder vivir con mis 5 sentidos este viaje, además acompañada de mi prima, con quien más he compartido esta parte "españolita" de la vida por las sevillanas que hemos bailado juntas, la sangre que nos une y este sueño que compartimos.
Voy con toda la disposición para encantarme con la belleza en todos lados, conocer a la familia que se quedó por allá,  y quizá reconocer mi parecido entre las mujeres andaluzas, agradeciendo a esa tierra a la que le debo un pedacito de mi existencia.

jueves, 17 de julio de 2014

El futbol es más que eso

Ya pasó la fiebre mundialista, se terminaron los bombaredeos de comerciales, los futbolistas dando todo en la cancha y por momentos como maniquíes de alguna marca, los bailecitos de los equipos de millones de pesos para los patrocinadores o los festejos de gol, los partidos narrados y manipulados por las cámaras, los gritos de las porras que para algunos eran ofensas y para otros folklór. Ya no más caras de los aficionados que reflejaban emoción ni abusos por parte de la FIFA ni árbitros que vendidos o no acababan odiados o amados por alguna de las naciones que se enfrentaban, las cuales escuchaban y vivían el mismo partido de muy diferente forma, en realidades lejanas, en idiomas distintos, algunos en vivo, otros por radio, por tele o por pantalla plana pero probablemente con la misma pasión pues a pesar de lo que se puede hacer con él en un mundo capitalista, el fútbol al final es sólo eso... fútbol... Pero justo hoy después de haber jugado uno que por ahí dicen fue de los mejores partidos que he tenido en la temporada son varias las reflexiones que vienen a mi cabeza.

Pienso que aquello a lo que llamamos fútbol o balón pie va mucho más allá de él mismo,. y lo digo como mujer que lleva practicando este deporte poco más de 10 años, cuando empecé en el Colegio Madrid con mi entrenador Rocco al que le agradezco mucho de lo que sé ahora. En ese entonces  el fútbol femenil significó un parteaguas en el deporte de la escuela pues por primera vez las mujeres podíamos practicarlo, así íbamos ganando un poquito de poder en diferentes esferas, en ese caso ya teníamos la esfera para jugar, el balón. El cual nos brindaría la oportunidad de desarrollarnos y demostrar que nosotras también podemos tener esas habilidades.

¿Por qué digo que va más allá de ser sólo fútbol?

Primero por los elementos que engloba, por un lado para jugarlo debemos sentirnos bien con nuestro cuerpo, saber moverlo, controlarlo, ubicarlo en el espacio y después lograr que se encuentre con el balón, el que a su vez va siempre en relación a la portería, al rival y a los árbitros, a los observadores, a los entrenadores, en fin, con tantos elementos es importante que para jugarlo no sólo pongamos el cuerpo sino que también pongamos atención.

Además de esto, es importante identificar que no somos nada sin el equipo que tengamos, para eso cada una debe conocer y respetar su posición, generar códigos de comunicación para lograr ciertos objetivos y sobretodo cuidarnos unas a otras, para este elemento es indispensable la percepción, la vista periférica, la anticipación a las jugadas y otros elementos que no son posibles sin la intuición, la cual determinará si al tener el balón lo pasas para un lado, para el otro, disparas o te lo llevas más adelante; elementos que muchas veces son de reacción pero que con la práctica pueden ser de inteligencia pues hay momentos en los que una toma de decisión de este tipo puede cambiar el rumbo del partido.

 En este sentido se puede decir que el fútbol como la vida misma está hecho de decisiones, de instantes en los que tenemos poder de irnos para un lado o para el otro, de levantar al rival o dejarlo en el suelo, de correr o quedarnos paradas, en fin decisiones individuales, grupales o quizá de decisiones que toma el árbitro que sería como esa especie de azar que puede jugarnos a favor o en contra, al final se trata de hacer el mejor juego en el tiempo que tengamos, con el pasto que nos sirva de superficie y con el espacio en el que logremos desenvolvernos, aunque al final también se trata de aprendizajes, de saber que se puede evitar el fuera de lugar, que las manos hay que saberlas usar, que las faltas nos pueden costar y que así como se puede ganar o perder, se puede empatar, lo que no siempre es parejo, ni justo: y es así, el fútbol nos recuerda en cada instante que la vida no siempre es justa aunque muchas veces los esfuerzos valgan la pena; lo cierto es que lo que sí puede garantizarnos este juego es que en la medida en la que disfrutemos más la emoción de meter goles o de pararlos, de compartir el balón, de caernos y levantarnos, pero sobretodo de acordarnos que el rival o la rival también es hermana; mejor nos irá al final.

domingo, 25 de mayo de 2014

La vida se defiende con armas

Hoy fue el festejo del Día Internacional del Juego, esta vez lo realizamos en dos sedes, La Biblioteca de México que esta en la Plaza de la Ciudadela y el Museo Tecnológico (MUTEC) en ambos espacios contando con juegos organizados, tradicionales, gigantes, ludoteca y otras sorpresas más, todo con el objetivo de encontrarnos con la magia del juego.

Nuestro domingo comenzó temprano para realizar todos los preparativos, por un momento el cuerpo pedía descansar, sin embargo poco a poco se fue metiendo en la dinámica, con movimiento, emociones y expectativas.
Hicimos todo lo necesario para dejar listo el espacio, el material y nuestra disposición para pasar al menos 4 horas de diversión compartiendo con quienes llegaran, ya sea por azar o por elección.

Entre risas, gritos, sobresaltos, retos y compartires, el tiempo se fue pasando;
 fue una gran experiencia observar a personas de diferentes edades, procedencias, contextos, incluso culturas que se unían en un mismo lenguaje, el del arrebato, el del disfrute.

Niños y niñas que se emocionaban con su mamá o papá cuando le veían saltar la cuerda, adultos mayores recordando lo que significaba atinarle más de 3 veces al balero, trabajadores que competían por avanzar en equipo en patines colectivos, bebes que se deleitaban con coloridos objetos y un montón de jóvenes que se dejaban sorprender por los pequeños destellos que los juegos brindan de felicidad y de entusiasmo.

Sin duda fue un gran día en el que confirmé que el ser humano tiene mucho de que admirarse, tanto de sí mismo como de lo que nos rodea; 
ver a tantas personas haciendo trabajo voluntario me emocionó y me llenó de esperanzas, siempre he creído que mucho de lo que este mundo puede mejorar se percibe en esas pequeñas acciones desinteresadas, sinceras que están buscando experimentar, aprender, encontrarse.... y lo hacen sin esperar nada a cambio, dando lo que son, aquí y ahora de la mejor manera posible.

oficialmente el 28 de mayo se celebra este derecho, pienso que necesitamos celebrarlo más seguido...

Al final del día, aunque con un agotamiento físico, me siento confortada y animada pues una vez más fue posible reunir a diferentes personas en esta misma causa que alimenta el espíritu.

Gracias a cada persona , objeto y circunstancia que hicieron posible que hoy se llenaran estos espacios de juego y de alguna manera de vida, en un país como el nuestro: espacios públicos, gratuitos y colectivos, se deben defender con armas de juego.

domingo, 20 de abril de 2014

Venturas

El viaje a Playa Ventura que llevábamos planeando más de dos meses por fin llegó.
Cinco parejas disparejas (entre novios, primos, amigos, hermanos, desconocidos) y Akiles, un galgo simpático,  nos dispusimos en la madrugada del sábado 12 de abril a salir huyendo del Distrito Federal para tocar otros aires.
 En el camino nos detuvimos por la tradicional cecina de 4 Vientos y entre eso y algunos retrasos de velocidad nuestro camino fue de 7 horas aproximadamente.
Llegamos al Mesón Casa de Piedra, en donde sería nuestro hogar por los siguientes 6 días; Israel, Juani, Radka, Antonio, José y por supuesto Dylan, fueron nuestros principales anfitriones, sin olvidar a Darma y Blacky, un par de gran (de verdad gran) daneses que hicieron aún más completa la bienvenida.
El mar nos recibió agitado y acompañado del viento; el paisaje nos recordaba que las vacaciones ya habían comenzado.
Al principio, en un lugar tan tranquilo y sencillo como lo puede ser una playa virgen, 6 días parecían demasiado, sin embargo el tiempo pasó rápido.
Muchas sorpresas nos tocaron. El primer  y segundo día la luna llena impactante nos acompañó mientras bailábamos, el tercero pudimos ser parte de la liberación de tortugas y entusiasmarnos sabiendo que en nueve años algunas de las que logren sobrevivir al mar y sus dificultades regresarán al mismo lugar ¿estaremos ahí para verlo? ¿qué será de nosotros y nosotras en nueve años? No lo sabemos.
El cuarto día disfrutamos la luna con el eclipse que con el sonido de las olas se hacía aún más imponente.
El quinto, la tradicional fogata nocturna hizo presente el único elemento que faltaba; el fuego.

Entre juegos, risas, volibol playero, esquiada en el mar, hamacas y atardeceres, las horas se pasaban como agua, los antojos nos invadían y en la noche nos deleitábamos con pizzas hechas por un italiano que se había quedado en México enamorado del clima y de una mexicana.
Por si todo esto fuera poco, la última noche pudimos disfrutar del plancton que en las olas y con el movimiento brillaba como si las estrellas se pudieran tocar.
Hot cakes, ostiones, chocomilk, pescado, camarones y otros platillos alimentaban nuestro paladar y nuestra paciencia pues lejos de la ciudad los tiempos son diferentes y los ritmos más clamados.
Nuestros días allá terminaron a la par que la vida de Gabriel García Márquez que se fue con la sacudida de la tierra, la cual a pesar de que había tenido el epicentro en Guerrero se sintió sólo un poco.

Nuestro  viaje terminó, el regreso se hizo pesado pero lo que vivimos y compartimos quizá se quede en nuestras memorias mucho más tiempo de lo que pensamos.


Playa Ventura con todo y la picadura de “mantis” fue una gran aventura a la cual quizá regresemos, aunque tenga pulga.

martes, 25 de marzo de 2014

Si fuera millonaria



Sin ánimo de generalizar o enjuiciar (o bueno tal vez un poco) cada que salen listas así me lleno de preguntas:

¿Qué se siente ser millonario en un país en donde más de la  mitad de la población vive en condiciones de pobreza?
¿Cuántos de estos millonarios han hecho algo para mejorar la vida de la población que los ha hecho crecer sus fortunas?
¿Por qué son hombres la mayoría?
¿Qué hacen con tanto dinero?
¿Alguno ha abierto una escuela gratuita por ejemplo?
¿Alguno ha decidido donar algo de su fortuna para alimentar a alguien?
¿Alguno no puede dormir sabiendo que mientras su dinero crece en sus cuentas, muchos mexicanos se matan por 2000 pesos?
¿Alguno tiene ganas de cambiar las condiciones de desigualdad, delincuencia, injusticia, etc. que nos rodean?
¿Cuántos de estos millonarios crean empleos justamente pagados?
¿Cuántos proyectos artísticos han sido patrocinados por algunos de ellos?
¿Cuanta ciencia se ha podido generar con sus aportaciones?
¿Cuántas vidas han salvado sus fortunas?
¿Cuantos impuestos han evadido?
¿Cuántos discos musicales se han producido con su apoyo?
¿Cuántas películas han podido crearse con sus recursos?
¿Cuántos árboles han plantado?
¿Cuántas tierras han destruido?
¿Cuántos libros han leído, cuántos han regalado, cuántos han escrito?

Estas y muchas preguntas más me hago en un país como el mío que me cuesta mucho entender y aceptar.

La verdad a veces pienso "asistencialmente" y me dan ganas de ser millonaria...
 si lo fuera haría todas algunas de las siguientes cosas:

- Pondría restaurantes riquísimos y con costos muy accesibles
 incluso comedores gratuitos y saludables por donde sea, para quién no tiene para pagar por comida.

- Regalaría paraguas cuando llueva

- Plantaría plantas por donde más falta hace y construiría huertos comunitarios

- Pagaría obras de teatro, circos, ferias, conciertos en todas partes de la ciudad

- Pondría juegos para todos y todas en las calles

- Regalaría bicicletas a la comunidad

- Potabilizaría las fuentes de las plazas y de donde fuera necesario para que todos y todas tuvieran agua

- Llenaría los parques con libros

- Compararía todos los billetes de lotería y repartiría el premio mayor desde un avión

- Regalaría viajes a quien nunca ha salido del país


En fin, creo que si fuera millonaria no me duraría nada mi fortuna.

¿Qué harían ustedes si fueran millonarios como algunos de los de la lista de arriba?

domingo, 16 de marzo de 2014

Vivir es como cantar

"La voz, ese instrumento humano que nos permite expresar, tocar y llegar a los corazones, aún en la distancia"

Si dejáramos de respirar, moriríamos..
Por eso, inhalar y exhalar son movimientos que nos vienen por reflejo pero de los cuales muchas veces debemos hacernos conscientes, a veces para relajarnos, otras para recuperar energías o simplemente para saber que seguimos vivos.
Respirar también sirve para alzar la voz, tal y como Hebe Rosell lo ha hecho, cantando.
Ella ha logrado que canten incluso niños y niñas con problemas de respiración que fueron víctimas de una epidemia en Argentina de poliomelitis que les paralizó sus sistemas respiratorios; esa es una experiencia que recuerda con especial cariño ahora a más de 30 años de sentirse mexicana después de haberse refugiado en México durante la dictadura en su país natal, una de esas dificultades que ha enfrentado en su historia.
La perseguían como a muchos otros por alzar la voz por un mundo diferente, más justo, más de todos y todas.

El tiempo ha pasado, sin embargo ella se mantiene más viva que nunca y en su casa en Coyoacán nos recibe, vamos más de 10 mujeres a visitarla pues entre otras cosas, nos enteramos que también asistió a la escuelita zapatista y queremos compartir un poco de nuestra experiencia en el Proyecto de Lectura de la Realidad en el Aula y escuchar acerca de su vida como maestra de voces, "voces verdaderas" les llama.
 En sus talleres se trabajan muchos elementos tanto corporales como espirituales, mentales, hasta políticos pues la política está en cada acción que nos brinda el poder de ser, de hacer, de transformarnos y ella con las voces transforma y construye comunidad, "morada", enamora dentro de un tiempo y un espacio con tanta necesidad de volverse más colectivo. Nosotras emocionadas escuchamos y nos identificamos pues de alguna manera en nuestro proyecto buscamos lo mismo, colectivizar.

Desde que entramos a su casa se siente una energía intensa, de esa que invita a despertar todos nuestros sentidos y atrevernos a mirar a nuestro interior, como lo hacía su padre, que siendo ciego, se dedicaba a sentir interiores, a tocar corazones con poesía, tal y como Hebe lo describe en su obra "Partir el Pan".

El tiempo dentro de ese círculo energético que hemos logrado se pasa rápido entre la comida y la platica, nuestras miradas curiosas la llevan a contarnos más acerca de las dificultades que se le han atravesado en su camino, algunas de ellas, sobretodo la más reciente con su grupo de canto, parecidas a lo que hemos vivido en nuestros procesos educativos, en donde el compromiso se vuelve complicado, la tensión entre la libertad y la autoridad aumenta, las expectativas no corresponden a la realidad.

Sin embargo nos dice que la clave está en la pasión que le ponemos a lo que hacemos.

La pasión de Hebe nos contagia de esperanza en un mundo en el que pocos se atreven a alzar la voz, a equivocarse y saber que no es tan grave, a vibrar desde adentro, desde lo más profundo, a caminar haciendo el amor aunque eso incluya orgasmos que se pierden entre el placer y el dolor pero que al final nos permitirán parir mundos distintos.