sábado, 17 de septiembre de 2016

¿Amor a distancia?

Encontrar a la persona con la que quieras compartir tu vida como pareja, no es cosa fácil. A veces es cuestión de suerte, otras de atreverse a entregar cuerpo y alma para entenderse y hacer que las cosas funcionen y que ambos puedan crecer en todos los ámbitos, en ambos casos se tendrán que superar varios obstáculos, uno de ellos, que cada vez es más frecuente en el mundo globalizado, tiene que ver con las relaciones llamadas "a distancia", las cuales suceden sin importar que ambos vivan en diferentes espacios geográficos y muchas veces se tienen que enfrentar a expresiones como "amor de lejos es de pendejos" o "felices los cuatro"

Sin embargo,enamorarse de alguien que viva en otro lugar, puede implicar muchos aprendizajes.
Algunas cosas que se aprenden de estas relaciones son:
Las fantasías pueden reducir (y muchas veces aumentar) las ganas de verse.
Cuando crees que no se puede extrañar más, te dan ganas de ir al cine.
Por más corazones, besos, palabras que se manden, nunca reemplazarán lo que se siente oír la voz en vivo, sentir la piel tibia, percibir la mirada a centímetros.
Te sorprenderás de lo paciente y fiel que puedes ser cuando es la persona correcta.
No sabes lo poderosa que puede ser una voz hasta que te das cuenta que estás sonriendo junto a una bocina del celular.
La distancia puede acortarse un poco por la pantalla, los audífonos y los recuerdos.
Las palabras de aliento que se dan el uno al otro son tan importantes como los planes a futuro juntos.
La confianza es la única que puede domar los fantasmas y demonios de ambos.
Los mensajes de texto (whats, msn, mails, cartas) son un vehículo de emociones, en ellos caben más
emociones de lo que crees (los emoji ayudan bastante).
La intensidad y felicidad del reencuentro casi siempre es proporcional al tiempo alejados.
Los detalles pueden ayudar a fortalecerse.
No importa cuanto extrañes a alguien, siempre se puede extrañar más.




Estas son algunas de las cosas que se pueden aprender a disfrutar cuando esa persona que complementa quien eres se encuentra a algunos kilómetros de distancia física; la cual no es impedimento para que crezcan juntos (a veces pueden crecer más que las parejas que comparten el mismo hogar pero están "lejos" por otros motivos).

Al final lo importante es sentir que aún con distancia física, esa persona está más cerca que cualquiera.

martes, 30 de agosto de 2016

Sueño con tormentas

Cada verano tocaba visitar la casa de la abuela en la montaña.
Quince éramos en total quienes un poco amontonados pasábamos poco más de 10 días en las mismas paredes, respirando el mismo aire, cooperando para cocinar, lavar, se nos iban los días entre amaneceres y buenas pláticas, de esas que te hacen sentir de vacaciones.
Mi parte favorita era cuando sacaban álbumes antiguos, aquellos con un leve amarillamiento por el paso del tiempo, con fotos que se tomaron sin dobles tomas, con luz natural y cámaras pesadas, de esas fotos que huelen a nostalgia.
Mis primos y yo reíamos al ver los peinados, ropa y poses en otras épocas, era como viajar con la vista y encontrar en las imágenes sensaciones compartidas.
Cuando crecimos dejamos de ir  todos pues entre el trabajo, las crisis y las parejas, no era tan fácil escaparnos; 10 años transcurrieron hasta que decidimos poner pausa a nuestras ajetreadas vidas y repetir una de esas reuniones.
Ese verano comenzó como cualquier otro, con abrazos apretados y anécdotas que explotan en risas, sin embargo pasó algo extraño, como todas las ocasiones sacamos los álbumes pero esta vez en muchas de las fotografías aparecía la cara de un hombre recortada, sólo se veía el cuerpo.
Mi primo Paúl fue el que se dio cuenta primero, nadie se acordaba de quién era ese cuerpo. Decidimos que al momento de cenar preguntaríamos a la familia por ese señor que salía en muchas ocasiones abrazando a diferentes miembros de la familia, queríamos saber por qué lo habían recortado.
La cena llegó y mi prima Lucía, la más grande de todas decidió sacar el tema, cuando preguntó, se hizo un silencio incómodo en la mesa. Mi madre contestó que era un amigo de la familia con quien hubo algunos problemas. El postre llegó y no se volvió a hablar de eso.
Esa noche tuve sueños extraños en los que cruzaba el mar en una lancha mientras caía una tormenta y a lo lejos un hombre me hacía señas para que fuera por él, desperté con la sensación de que ese que faltaba en las fotos era el que aparecía en mi sueño y me propuse investigar más sobre el asunto, decidí hacerlo al regreso a mi casa con más calma y para no crear la tensión familiar de la cena de la noche anterior.
Al despertar encontré un sobre en la mesa de a lado de la cama que decía: "después de la tormenta viene la calma", al abrirlo encontré todos los recortes de las fotos. Los recuerdos me comenzaron a invadir, esos recortes eran de la cabeza del hombre que no había querido ver todo este tiempo, me recorrió un escalofrío cuando me llegó la imagen del momento en el que hace unos años, en plena adolescencia le había pedido a mi abuela que lo recortara pues no quería que su presencia estorbara el placer que me causaba mirar los álbumes, me atormentaba su ausencia en mi vida, me agobiaba su parecido conmigo, me preocupaba no poder enfrentar la realidad.
De pronto me di cuenta de que había llegado el momento, busqué a mi madre, la abracé y le dije: es ahora.
Y ese fue el verano en el que conocí a mi padre.

jueves, 25 de agosto de 2016

Recomendación teatral: Parásitos

¿Quiénes son los parásitos en nuestra sociedad?
Cada quien puede tener una respuesta a esta pregunta así como cada uno tenemos razones para hacer lo que hacemos en nuestra vida diaria.
¿Cómo nuestras aspiraciones , acciones u omisiones cotidianas nos convierten en parásitos? Eso depende del marco de valores por los cuales miremos y juzguemos el mundo, los cuales también definirán el momento en el que dejemos de serlo con ojos propios o ajenos.
 
No es fácil huir de nuestras debilidades ni tomar conciencia de las consecuencias de nuestros actos o de la procedencia de nuestras creencias, tampoco es fácil vivir una vida llena de poder o pero aún ausente de esperanza, pero ¿Puede la esperanza o el poder justificar nuestras acciones?

Quizá lo más difícil ocurre en el momento en el que por hacer mal uso del poder, perdimos la esperanza en nosotros mismos, volteamos a ver nuestros actos pasados y somos incapaces de deshacer lo que ya hicimos, no sirve el arrepentimiento, no sirve la culpa, ya formamos parte de los parásitos de la sociedad aunque no queramos creerlo.

¿Será la confesión la única capaz de salvarnos del infierno? ¿Y qué pasa si el infierno lo creamos nosotros mismos?

Esto, entre risas, cuestionamientos, realidad y sueños que se quieren cumplir sin piedad, en "Parásitos"  miércoles a las 8:30 en el Centro Cultural Helénico, no se la pierdan.

lunes, 22 de agosto de 2016

Reflexiones durante los Juegos Olímpicos de Río 2016



En México seríamos campeones si dieran medalla al país que muestra su bandera en cada toma.

¿Por qué se depilan todo algunos atletas? (ejemplo clavadistas)

Qué bien se siente observar a dos "rivales" que se abrazan.

¿Cuándo pondrán reyes del carnaval? (ya me cansé que sólo pongan reinas como las que aparecieron en la clausura)

Deberían limitar a un participante por país en cada deporte (porque sino pasa que países como China que son un chingo por probabilidad ganan más medallas)

¿Mario Bros es japonés? (perdón mi ignorancia)

El deporte es una oportunidad para olvidarse de la guerra.

En México deberían darle más peso a otros deportes (y no sólo al fútbol pues ya vimos que no siempre hay éxito)

Este país necesita más deportistas y menos políticos corruptos.

Qué cosas tan increíbles puede hacer el cuerpo humano y por lo mismo, los PARALÍMPICOS deberían ser al mismo tiempo o antes para evitar que queden en crisis como la que sucede actualmente http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-37138110

Hay belleza en todo el mundo.

No siempre lo importante es ganar (por ejemplo cuando se trata de levantar al que se cae)

La migración deja mucho talento.

Algunos deportes para los que quizá seríamos buenísimos:

-Lanzamiento de chancla

-Empujamiento en el transporte


-Aguantamiento de tráfico


-Amarillamiento de noticias


-Plagiamiento de documentos (por ejemplo de tesis)


-Carrera de marcha con pancartas


- Agandallamiento de lugares de estacionamiento


- Aventamiento de tortillas al comal


- Maquillamiento de cifras


- Levantamiento de contaminación


En fin, a ver qué sucede en Tokio 2020, por lo pronto felicidades a quien lucha por sus sueños pero sobretodo a quien se mantiene despierto a pesar de que nos quieran dormir.

sábado, 9 de julio de 2016

Pumitas (40 años de ganar)





Ciertas cosas suceden en la infancia que dejan marca para toda la vida, no siempre son muchas.
En este caso hablare de una organización que ha dejado marca en muchas personas de diferentes edades a lo largo ya de 40 años: Pumitas, lugar en el que cada miembro de mi familia hemos crecido y puesto parte lo que somos.

Desde que tengo memoria, mi papá va casi todos los sábados a ese lugar en donde gritos de padres y madres de emoción, se mezclan con rostros de niños y niñas , adolescentes, jóvenes y adultos que con el pretexto del fútbol, disfrutan del sol, los árboles, el pasto, los antojitos, la ludoteca pero sobretodo la convivencia que se da gracias al esfuerzo de tantas personas que han formado parte de esta historia. 
Son muchos los rostros que me vienen a la mente cuando pienso en Pumitas, monitores que escuchan y comprenden, apoyan y educan con su ejemplo, con sus palabras de aliento; coordinadores que apoyan a cada categoría, motivan e inspiran, vendedores de tamales, obleas, tortas, congeladas o tacos de canasta que hacen la experiencia completa para las familias; padres y madres que por instantes se dejan sorprender con las habilidades que ven en sus hijos y dedican un poco de su tiempo libre a este espacio que creen que vale la pena, por la felicidad que puede causar jugar con un balón pero sobretodo porque saben que Pumitas es más que fútbol.

Pumitas es un espacio en donde se apuesta por una manera diferente de estar en el mundo pues a diferencia de la mayoría de las propuestas deportivas, aquí la competencia se deja de lado y quienes forman parte de este proyecto, saben y confían en que los seres humanos podemos desarrollarnos sin la necesidad de enfrentarnos para medirnos, ya son años de comprobar que los trofeos y reconocimientos a los "mejores" están en los retos cotidianos y en las sonrisas compartidas, en levantarse de las derrotas, en compartir para aprender juntos, en lograr que todos y todas puedan jugar y hacer crecer sus habilidades sin distinción. 

Ya son 40 años de la cultura del "Convivir más que competir", ya somos muchxs quienes hemos vivido esta posibilidad de relacionarnos desde el respeto y la cooperación.
Hacen falta más lugares en donde recordemos que no hay goles sin un equipo detrás, que no hay diversión sin la posibilidad de que todos y todas juguemos, que no hay recompensas sin esfuerzo, dedicación y organización, que el ejemplo educa y que con o sin fútbol, sólo creando comunidad podemos todxs ganar.

Gracias UNAM, gracias Pumitas.
Que vengan muchos años más.

P.D. comparto algunas expresiones que he escuchado sobre Pumitas:

"Ahí aprendí que las niñas también podemos jugar fútbol"
"A Pumitas le debo mucha de la felicidad de mi infancia"
"No hay recuerdo más grato que el rostro de mi padre viendo como corría a abrazarlo después de meter un gol"
"Ahí descubrí que quería ser arqueólogo, pues mientras todos corrían detrás del balón, yo sólo quería escarbar en la tierra"
"No había mejor naranja que la que comíamos en el medio tiempo, ahí comenzó a gustarme la fruta"
"En Pumitas descubrí que hay unos animales que se llaman Lemmings"
"Yo sólo iba a pumitas por los tacos de canasta"

"En Pumitas conocí a mi mejor amigo de toda la vida"


miércoles, 22 de junio de 2016

Colegio Madrid ¡bien! (¡coño bien!)

Hay una frase que dice "somos lo que comemos" y en muchos casos es real pero yo más bien creo que "somos lo que nos enseñan a ser" y es por eso que la educación es tan poderosa.

¿Quién decide qué debemos ser?
Esa pregunta tiene muchas respuestas. Pues casi siempre somos mezcla de muchas experiencias educativas que marcan nuestras historias, desde nuestras familias, amigos, accidentes... desde nuestra escuela.

Esta última, será de gran importancia en nuestro desarrollo o por lo menos en mi caso, así fue.

El Colegio Madrid tiene gran responsabilidad en lo que soy actualmente, para bien o para mal; sin embargo no me gustaría hablar de él como un ente porque en realidad es mucho más que eso...

Es un orgullo que recorre el cuerpo cuando te preguntan el nombre de tu escuela de procedencia y se te inflama el pecho al pronunciarlo.

Es una sonrisa disimulada cuando recuerdas el momento en el que conociste a tu primer amor o diste tu primer beso en alguna de las jardineras con ciertos "Willies" de testigos.

Son varios gritos de gol de los interclases, órdenes en la ceremonia en los que se escucha una voz que dice "distancia 1,2,3" y tu sólo pensabas en el tiempo que faltaba para salir a recreo, vender en la cooperativa o escaparte a las rejas para ver a los de otras secciones.

Son las notas de canciones que entonabas en las clases de música, en los camiones durante los paseos, campamentos, liberando mariposas o en la salida mientras chocabas las manos con alguien más y esperabas a que llegara el de las "paletas" las "empanadas caseras" "las papitas" o las "frutas con chile" o quizá corrías en el "Gallinero" para matar el tiempo hasta que fueran por ti.

Es un montón de aplausos en tus oídos si piensas en los festivales donde preparabas alguna coreografía, en las obras de teatro, en los bailes que tantas veces disfrutaste, algunas veces al aire libre, otras en el gimnasio y otras tantas en el auditorio, donde no comenzaba nada sin antes escuchar atento las instrucciones en caso de emergencia- (porque ante todo la seguridad colectiva.)

Es una sensación difícil de explicar, por ejemplo cuando me encuentro a algún desconocido que simplemente al decir que estudió ahí se vuelve una especie de cómplice, como si hubiera una mirada que compartimos- (porque ante todo somos una comunidad.)

Es una mezcla de rostros de cada profesor que invitaba a pensar por ti mismo, a escuchar y respetar todas las opiniones, a argumentar, a no quedarse callados.
Es cada nombre que recuerdas de quienes vendían, limpiaban, barrían, hacían los jardines pero sobretodo cuidaban de cada uno de los que estuviéramos en esa escuela.

Es el recuerdo de una campaña de alfabetización que me hizo estudiar pedagogía para mejorar el mundo con educación (porque ante todo la utopía?)

Es una alegría infinita cuando te reencuentras con las amistades que hiciste ahí y te das cuenta de que pase lo que pase sigue y seguirá el cariño.

Es toda una historia que busca transmitir los ideales de la República, haciendo seres humanos comprometidos con el respeto a los derechos humanos, la búsqueda de la justicia colectiva, el pensamiento crítico, la cooperación, el arte y la libertad. 

Es un escalofrío cuando te das cuenta de que ya pasaron 75 años y sigue en pie un proyecto educativo del cual tienes la fortuna de seguir siendo parte de una u otra manera.
Porque eso hace el Colegio Madrid (como debería hacer cualquier proyecto educativo) te compromete ...
te compromete a que estés donde estés no olvides de donde vienes ni a donde vas.

Y eso para mí, es la verdadera educación: un camino con principios y fines, una oportunidad de saber quién eres y a favor de qué estás.

Hurra hurra , ra ra ra....










viernes, 3 de junio de 2016

Las calles educan

Los encabezados anuncian el despido de miles de profesores que han tenido faltas en sus labores dentro de las escuelas; algunos porque están en el plantón, marchas o por otras causas. Las calles de diferentes ciudades se llenan de integrantes de la CNTE, los teatritos como el de los "rapados" no se dejan esperar (http://www.jornada.unam.mx/ultimas/bloggero.info?luis-hernandez-navarro/entrada_2016-06-01los-rapados-de-comitan-la-ultima-puesta-en-escena-de-aurelio-nuno-productions ). Yo estoy indignada pero también confundida.

No termino de entender qué quiere la CNTE, si son luchas por sus derechos laborales, si más bien están en contra de la imposición de una evaluación... ni tampoco comprendo cuál es la insistencia de la SEP por no abrir el diálogo, reprimir, castigar a los "desobedientes" y utilizar esa estrategia de siempre Fratricida, de enfrentar a los profesores "buenos" que sí cumplen y se evalúan y no faltan con los "malos" que "alborotan" y "fallan" en su labor; siento que me falta información para tomar una postura pues algunos medios de comunicación (con nobles excepciones) presentan sólo fragmentos de lo que sucede y entiendo que está lucha no es algo actual, sino que lleva años de enfrentamientos.

Por ahora por lo poco que puedo ver, pienso que ambos están tomando caminos violentos y que sobretodo los profesores y profesoras de la Coordinadora tienen una gran valentía pero al mismo tiempo deben ser inteligentes pues enfrentarse con un gobierno que históricamente ha sido bruto, ciego , sordo y mudo implica muchos riesgos.

La labor educativa no termina en las aulas, sigue con las acciones cotidianas, con las marchas, con las relaciones que se crean, con los ejemplos, con lo que pasa en las casas y en las calles.

Aunque me siento desinformada, indignada e impotente, lo cierto es que cada vez me queda más claro de qué lado estoy pues en lo personal prefiero calles llenas de gritos por justicia, de acciones solidarias, de consignas de lucha... que calles con escudos, toletes, silencios que quieren imprimir miedo y que denotan un gobierno con pocas intenciones de tomarse a la educación en serio ( http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/06/03/despues-de-tres-horas-de-espera-cnte-avanza-a-sg)