Hace mucho, de hecho en algún momento en el que mi memoria no anidaba con claridad las experiencias , empecé a jugar.
Jugaba para saber hasta donde llegaba mi brazo, qué forma tiene la luz o cómo caen los objetos, para apropiarme del tiempo y descubrir que jugar por horas puede parecer un ratito y estar sin jugar sentirse como una eternidad.
Jugando descubrí mi cuerpo, los placeres e incluso los dolores, en un juego descubrí lo que es perder y comprendí que para jugar con alguien hay que llegar a acuerdos, reglas, límites o esas claves que se convierten en códigos de convivencia , cuando sabes que un "pidos" significa una pausa o que un "manchado paga doble!" es simplemente un acuerdo de lealtad.
Sólo a través del juego, estar debajo de unas cobijas puede sentirse como un barco en altamar, los brazos abiertos ser alas y los ojos cerrados convertirte en lo que nadie jamás pudo ser; ser perro , sirena o una salchicha , nada es imposible con el cuerpo, la voluntad y la imaginación. Dedos que son pinceles en la tierra, manos como micrófonos o teléfonos, pies patas, aletas o ruedas...
Tomamos al viento de cómplice, al cielo de testigo y comprendemos que es divertido jugar en soledad pero no hay nada mejor que hacerlo en compañía, apropiarnos del mundo y transformarlo, transformándonos, Aprendiendo que vale la pena jugar más para vivir mejor pero que también es esencial saber cuando algo no es juego.
Pero mientras lo sea, inventamos nuevas formas de ser y estar en el mundo, con el riesgo de que al hacerlo, la risa nos deje sin aliento.
Feliz día internacional del Juego.
Andar contenta por la vida es mejor cuando se comparte. Acá compartiré algo de lo que vivo,de lo que pienso, de lo que siento...con las palabras nos descubrimos, nos construimos...
jueves, 28 de mayo de 2015
martes, 14 de abril de 2015
Por si me pierdo (Sobre ser de una familia republicana)
La historia está hecha de instantes, de acontecimientos que ocurren en el tiempo y en el espacio. Algunos desaparecen pero hay otros que permanecen indefinidamente, supongo que así es esto de la vida, nos vamos construyendo entre la memoria y el olvido.
Es difícil saber "a ciencia cierta" cómo vamos eligiendo de lo que queremos acordarnos pero frecuentemente no tiene que ver con voluntad sino con ciertas circunstancias que nos marcan, aunque con regularidad nos topamos con elementos que sirven como acordeones, como pistas que nos evocan algo o alguien y nos permiten escarbar en la memoria; puede ser un objeto, una fecha, un lugar, una canción, una emoción,una fotografía, una voz e incluso un olor.
En mi caso, me considero fanática de los objetos que me traen recuerdos, no quisiera ser considerada fetichista pero de alguna manera estoy a favor de conservar aquello que nos parezca significativo en nuestra vida, que nos ancle con lo que queremos ser y nos permita reconocer de dónde venimos. En especial, me agrada encontrar esas pistas que me vinculan a alguien o algo y hoy es justamente lo que sucedió; siendo 14 de Abril y Aniversario de la República Española, son varias las cosas que vienen a mi mente y que me recuerdan de dónde vengo.
Aunque lo cierto es que hablar de mis orígenes republicanos siempre me ha costado trabajo, pues es un tema que no se toca mucho en mi casa y que a pesar de haber estudiado en el Colegio Madrid, tampoco recuerdo alguna referencia que me permita entender lo que significa ser de ese "bando" más allá de cantar el himno de riego y hacer el cambio de banderas; Pero mi interés por conocer esa parte de mis orìgenes siempre ha estado presente, sobretodo porque de alguna manera cada que escucho algo de los republicanos españoles me viene a la mente un ser humano que me hubiera encantado conocer, mi abuelo (Odón de Buen) que en paz descanse y del que sigo anhelando escuchar lo que para él era ser de una familia Republicana.
Sin embargo como eso no ha sido posible, yo misma he ido buscando ese pedacito de mí que aún no está completo y a veces encuentro, por ejemplo el año pasado en el que tuve la oportunidad de ir a España por primera vez con mi prima y ponerle rostro a mis familiares de allá, a los lugares en donde creció parte de mi familia, al sabor de la comida...sonido del acento.. en fin la España de mi imaginación ya fue tomando color, aunque también pude ver que aún hay dolor por la historia y que ser republicano no es lo mismo allá que acá.
Con el tiempo, las personas, las vivencias y los objetos que voy encontrando en mi camino, van ayudándome a reconstruir esas historias que no escuché...a veces pienso que eso que me falta me mantiene en constante búsqueda, no sé si de lo que dejó de existir por la guerra, de esos ideales que avanzan por carriles izquierdos y se relacionan con los republicanos o en constante búsqueda del rostro de mi abuelo que quiere recordarme de dónde vengo para así no olvidar a donde voy.
Es difícil saber "a ciencia cierta" cómo vamos eligiendo de lo que queremos acordarnos pero frecuentemente no tiene que ver con voluntad sino con ciertas circunstancias que nos marcan, aunque con regularidad nos topamos con elementos que sirven como acordeones, como pistas que nos evocan algo o alguien y nos permiten escarbar en la memoria; puede ser un objeto, una fecha, un lugar, una canción, una emoción,una fotografía, una voz e incluso un olor.
En mi caso, me considero fanática de los objetos que me traen recuerdos, no quisiera ser considerada fetichista pero de alguna manera estoy a favor de conservar aquello que nos parezca significativo en nuestra vida, que nos ancle con lo que queremos ser y nos permita reconocer de dónde venimos. En especial, me agrada encontrar esas pistas que me vinculan a alguien o algo y hoy es justamente lo que sucedió; siendo 14 de Abril y Aniversario de la República Española, son varias las cosas que vienen a mi mente y que me recuerdan de dónde vengo.
Aunque lo cierto es que hablar de mis orígenes republicanos siempre me ha costado trabajo, pues es un tema que no se toca mucho en mi casa y que a pesar de haber estudiado en el Colegio Madrid, tampoco recuerdo alguna referencia que me permita entender lo que significa ser de ese "bando" más allá de cantar el himno de riego y hacer el cambio de banderas; Pero mi interés por conocer esa parte de mis orìgenes siempre ha estado presente, sobretodo porque de alguna manera cada que escucho algo de los republicanos españoles me viene a la mente un ser humano que me hubiera encantado conocer, mi abuelo (Odón de Buen) que en paz descanse y del que sigo anhelando escuchar lo que para él era ser de una familia Republicana.
Sin embargo como eso no ha sido posible, yo misma he ido buscando ese pedacito de mí que aún no está completo y a veces encuentro, por ejemplo el año pasado en el que tuve la oportunidad de ir a España por primera vez con mi prima y ponerle rostro a mis familiares de allá, a los lugares en donde creció parte de mi familia, al sabor de la comida...sonido del acento.. en fin la España de mi imaginación ya fue tomando color, aunque también pude ver que aún hay dolor por la historia y que ser republicano no es lo mismo allá que acá.
Con el tiempo, las personas, las vivencias y los objetos que voy encontrando en mi camino, van ayudándome a reconstruir esas historias que no escuché...a veces pienso que eso que me falta me mantiene en constante búsqueda, no sé si de lo que dejó de existir por la guerra, de esos ideales que avanzan por carriles izquierdos y se relacionan con los republicanos o en constante búsqueda del rostro de mi abuelo que quiere recordarme de dónde vengo para así no olvidar a donde voy.
domingo, 5 de abril de 2015
la felicidad o eso que tiene muchos colores.
A veces la
felicidad es ver la luna, tomar un buen té, recibir visitas, andar en
bicicleta, quizá también es probar una buena comida, verle formas a las nubes y
a las montañas o cantar una canción a todo pulmón…
la felicidad puede
disfrazarse de botarga en la calle o volar como un colibrí… a veces anda en los
paisajes de carreteras o salta como un perro al recibirte…
la felicidad puede
venir en una flor que nace, escucharse en un grito de gol o en un parto
anunciado… a veces es sólo aprobar un examen, una meta alcanzada, un maratón
terminado, la felicidad es una cosecha que se logra, una fogata encendida, un
pastel delicioso o un baño caliente…
puede estar en el sonido del mar, en un
paso de baile, en un beso sentido, en una compañía silenciosa pero solidaria,
la felicidad llega y se va..
Siempre regresa, a veces vestida de tristeza pero muchas otras desvestida, con
ojos penetrantes, sonrisas fugaces e idiomas desconocidos… basta un suspiro, un
parpadeo, un latido o una lágrima para saber que está ahí y se puede alcanzar.
pd . para quitar el tono cursi que puede tener este tema les recomiendo escuchar la siguiente canción: https://www.youtube.com/watch?v=96zvGp42iRM
graciass y seamos felices aunque no siempre tengamos permiso.
martes, 10 de febrero de 2015
Sobre el día del gusanito o de cuando vale la pena Festejar la vida
Ese día que no es como cualquier otro, entre buenos deseos y palabras, las reacciones de las células y del celular comienzan a despertar a un gusanito en tu interior que se va moviendo por diferentes partes del cuerpo según el tono de cada muestra de cariño pero que se mueve, con los abrazos se mueve más, como bailando, como anunciando que somos más que cuerpo y mente, que hay algo ahí en cada ser vivo que despierta cuando otros seres vivos se comunican.
Ese gusanito, probablemente traiga todas las palabras bellas escuchadas en la historia de la humanidad que muchas veces se escuchan ese día del año, de cierre de ciclos y de apertura de sueños.
Tal vez para eso sirvan los cumpleaños, para recordar que no estamos solos ni solas y que sea la vida que sea, hay mucho que festejar.
pd. gracias a cada ser vivo que apareció y movió al gusanito, que sus buenos deseos se multipliquen y sus cumpleaños sean toda la vida, tan felices como lo fue el mío al saberme tan afortunada.
domingo, 1 de febrero de 2015
¿Cómo se cura un corazón roto?
Se comienza tomando una dosis de amor propio y
desencadenándose de esas palabras que limiten los pasos, hurtando sólo los
recuerdos que provocan sonrisas y abrazando cuántos más amigos sea posible.
Se buscan los pedazos y se pegan con canciones
que estremezcan al cuerpo, se realizan aquellas actividades que provocan
vibraciones en el interior parecidas a los latidos del corazón. Danzas,
corridas, nadadas, escrituras y comidas.
El universo debe aportar brillos de
estrellas, consuelo de luna y rayos de sol que a ras de tierra despeguen los
pies un poco del aquí y el ahora.
Deben hacerse baños para curar los daños,
con jabones de aromas refrescantes y esponjas de masajes penetrantes.
Las lecturas tienen que realizarse a diario para depositar sueños frustrados e imaginar mundos renovados.
Las lecturas tienen que realizarse a diario para depositar sueños frustrados e imaginar mundos renovados.
En caso de llanto se recomienda buscar un
rinconcito de comodidad que amortigüe el escurrimiento de mocos y la
concentración de lágrimas.
La clave de esta receta muchas ocasiones se encuentra en el paso del tiempo, que como un río deja fluir los sentimientos.
La clave de esta receta muchas ocasiones se encuentra en el paso del tiempo, que como un río deja fluir los sentimientos.
Se recomienda consumir sustancias
placenteras tales como helados, chocolates, pasteles y frutas que con su
glucosa hagan que se ponga mejor la cosa.
Si se cuenta con animales cercanos, es
importante invitarlos a los rituales de sanación.
Entre otras cosas se debe buscar bien
adentro lo que no se ve para sacarlo como se pueda, sobretodo lo que ya no
sirve para la autorrealización.
Por último los corazones rotos pueden ser
inyectados de latidos de otros corazones que estén dispuestos a compartir
poesía y dar lo mejor de sí mismos, enfrentar miedos, construir esperanzas y
latir tan fuerte que se contagie, los pasados deben estar mirando a futuros
compartidos y los labios gritar caricias sinceras que recuerden lo mucho que
vale la pena vivir.
jueves, 18 de diciembre de 2014
De migrantes a refugiados y viceversa o de cómo la solidaridad me ha definido
Hoy 18 de diciembre, según la ONU se celebra el día internacional del migrante osea el día internacional de esas personas que por diversas razones tuvieron que dejar su país y construir su historia en otros suelos, cielos, sueños; hoy me dan ganas de celebrar a cada parte de mi familia migrante, por un lado a mis abuelos maternos que vinieron de argentina para vivir del futbol, por otro a mi abuela paterna que de alguna manera migró de Santa Fe, Nuevo México para hacer una vida con mi abuelo quien a su vez había migrado de España para quedarse en esta ciudad como refugiado español. Ambos pares de abuelos, encontraron en este país oportunidades para ser felices y reproducirse; de alguna manera me considero nieta de la migración. Aunque más bien, me gusta pensar que soy nieta de la solidaridad pues esa es la palabra clave que me gusta conjuntar cuando pienso en lo que debe pasar una persona que sale de su país natal, enfrenta otros lenguajes, otros platillos, otros climas pero sobretodo otros gobiernos, otras personas.
Hoy, justamente al visitar la exposición del exilio español en el museo de la Ciudad de México, me quedó clara la importancia de que existan gobiernos dispuestos a abrir las puertas a aquellos seres humanos que lo deseen o en el caso de los refugiados españoles, que lo necesiten para sobrevivir y no sólo que estén dispuestos sino que se comprometan para generar las condiciones necesarias en las que estos nuevos habitantes del país puedan ejercer sus derechos humanos y desarrollarse en todos los ámbitos de la vida.
La exposición despertó varias emociones en mí e hizo que me cayeran algunos veintes, sobretodo después de mi reciente viaje a España, en donde pude ponerle caras, cuerpos, olores y sabores a muchas de las cosas que vivían en mi imaginario cuando escuchaba de esa patria que me ha acompañado a lo largo de mi vida pero que por momentos he sentido lejana al no poder conocer a mi abuelo, a quién le tocó vivir en carne propia la guerra, la migración, el refugio y la construcción de una nueva vida.
Entre el viaje y las fotos, mapas, números, videos, etc. que encontré en el museo voy armando un laberinto de recuerdos míos y no tan míos y apropiándome de algunos elementos que me permitan ubicar mejor de donde vengo y hacia donde voy pues si bien el Colegio Madrid ha sido pieza clave en la construcción de mi identidad como mexicana que además es pariente de refugiados españoles, con el paso del tiempo voy viendo más claro lo que significó la guerra, la república, las migraciones y ubicando mejor las implicaciones tanto para mis abuelos argentinos y mi abuela de Estados Unidos como para casi toda la familia de parte de mi abuelo paterno.
Hoy, cada vez son más las personas que salen de sus países por muchas razones, lo que ha enriquecido la cultura pero al mismo tiempo ha puesto en riesgo la integridad de muchos seres humanos que se enfrentan a abusos en los lugares a los que llegan.
Son muchos los retos que hay que superar para evitar primero que las personas no tengan que dejar su país de preferencia por condiciones "invivibles" y segundo que sufran estando lejos de casa, tanto por las violaciones a sus derechos como por falta de oportunidades, pero me considero una prueba de que es posible construir una vida en otro lugar si te encuentras con personas solidarias.
Hoy, justamente al visitar la exposición del exilio español en el museo de la Ciudad de México, me quedó clara la importancia de que existan gobiernos dispuestos a abrir las puertas a aquellos seres humanos que lo deseen o en el caso de los refugiados españoles, que lo necesiten para sobrevivir y no sólo que estén dispuestos sino que se comprometan para generar las condiciones necesarias en las que estos nuevos habitantes del país puedan ejercer sus derechos humanos y desarrollarse en todos los ámbitos de la vida.
La exposición despertó varias emociones en mí e hizo que me cayeran algunos veintes, sobretodo después de mi reciente viaje a España, en donde pude ponerle caras, cuerpos, olores y sabores a muchas de las cosas que vivían en mi imaginario cuando escuchaba de esa patria que me ha acompañado a lo largo de mi vida pero que por momentos he sentido lejana al no poder conocer a mi abuelo, a quién le tocó vivir en carne propia la guerra, la migración, el refugio y la construcción de una nueva vida.
Entre el viaje y las fotos, mapas, números, videos, etc. que encontré en el museo voy armando un laberinto de recuerdos míos y no tan míos y apropiándome de algunos elementos que me permitan ubicar mejor de donde vengo y hacia donde voy pues si bien el Colegio Madrid ha sido pieza clave en la construcción de mi identidad como mexicana que además es pariente de refugiados españoles, con el paso del tiempo voy viendo más claro lo que significó la guerra, la república, las migraciones y ubicando mejor las implicaciones tanto para mis abuelos argentinos y mi abuela de Estados Unidos como para casi toda la familia de parte de mi abuelo paterno.
Hoy, cada vez son más las personas que salen de sus países por muchas razones, lo que ha enriquecido la cultura pero al mismo tiempo ha puesto en riesgo la integridad de muchos seres humanos que se enfrentan a abusos en los lugares a los que llegan.
Son muchos los retos que hay que superar para evitar primero que las personas no tengan que dejar su país de preferencia por condiciones "invivibles" y segundo que sufran estando lejos de casa, tanto por las violaciones a sus derechos como por falta de oportunidades, pero me considero una prueba de que es posible construir una vida en otro lugar si te encuentras con personas solidarias.
lunes, 17 de noviembre de 2014
VI Congreso Mundial por los derechos de la infancia y adolescencia. Puebla
Del 12 al 14 de noviembre del 2014 se llevó a cabo en la ciudad de Puebla el VI Congreso Mundial por los derechos de la infancia y adolescencia, (http://vicongresomundialdeinfancia.org/) organizado por La Asociación para la Defensa de los Derechos de la Infancia y Adolescencia (DDIA) la Red por los derechos de la infancia en México (REDIM), el Instituto Poblano del derecho familiar y el DIF.
En él participaron diferentes personas y organizaciones que trabajan los temas de niñez y adolescencia alrededor del mundo, así como 10 miembros del Comité de Derechos del Niño de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Como parte de la Fundación México Juega que defiende el derecho al juego en ludotecas y de la Red por la Infancia y Adolescencia del CEMEFI, tuve la oportunidad de asistir junto con la presidente del consejo de México Juega y de la ITLA, Mónica Juárez.
A lo largo de 3 días de escucha activa pudimos formar parte de discusiones que giraron sobretodo alrededor de 3 grandes temas: el derecho a vivir sin violencia, el acceso a internet y redes sociales y la migración infantil y sus implicaciones en el derecho a vivir en familia.
En simultáneo con este congreso se llevó a cabo uno exclusivamente con niños, niñas y adolescentes que pudieron intercambiar ideas, inquietudes y propuestas sobre sus derechos.
La realidad que viven millones de menores de edad a lo largo del mundo es devastadora por las condiciones de vida en las que crecen, la falta de educación, la presencia del crimen, los abusos de los que forman parte, la pobreza, el trabajo forzado y la ineficacia e indiferencia de muchos de los gobiernos para proteger, promover y garantizar el cumplimiento de los derechos humanos.
Sin embargo, a pesar de que el panorama resulta poco esperanzador, habemos muchas organizaciones articulando esfuerzos para mejorar estas formas de vida.
Los retos son grandes pues poniendo algunas cifras de la ONU, cada minuto muere un infante como resultado de la violencia, mientras 300 millones de menores de 17 años están expuestos en su comunidad a sufrir diferentes agresiones, aunado a esto existen 33 millones de menores migrantes y en el caso de México, la CEPAL apunta que el 61% de los menores de 17 años vive en hogares con ingresos menores a los de la línea de bienestar por poner algunos ejemplos.
Considerando los factores que influyen en esta población y partiendo de las diferentes experiencias que están en práctica a lo largo de los diferentes países, se vertieron diferentes propuestas, entre ellas las que resumo a continuación;
- Apertura de espacios de diálogo y participación en los que se incluyan niños, niñas y adolescentes
- Implementación de un enfoque de derechos que los mire como sujetos de protección y no como objetos de caridad
- Construcción de mecanismos en donde pueda llevarse a cabo la justicia retributiva
- Aplicación de más y mejores formas de recaudar datos sobre la realidad que viven en diferentes países.
- Planteamiento de leyes claras y explícitas sobre la promoción, protección y garantía de sus derechos
- Poner a disposición de niños, niñas y adolescentes formas de justicia amigable y sensible a sus necesidades, con lenguaje adecuado y medios atractivos para su utilización
- Cuidado de las particularidades de las infancias y adolescencias así como de su interés superior.
- Promoción de una cultura de prevención del crimen y exigencia de buenos tratos en todas las instancias
- Apertura de espacios de formación para ser receptores críticos de los contenidos de medios masivos de comunicación.
- Construcción de un sistema de protección a la niñez a nivel nacional.
Estas son algunas de las acciones que podrían llevarse a cabo para que cada vez sea menos complicado que las infancias y adolescencias ejerzan sus derechos y puedan desarrollarse en todos los ámbitos de su vida.
La discusión sigue en pie, sin embargo celebro que se realicen eventos como este VI Congreso en el que ya se vislumbra que es posible entablar relación entre el Estado y la sociedad civil para seguir con esta larga labor a la que aún le falta mucho sobretodo en nuestro país. Considero que en estas discusiones es urgente que puedan participar los diferentes actores sociales, sobretodo niños, niñas y adolescentes de diferentes contextos que puedan entrar en diálogo con las instituciones gubernamentales para la exigencia de lo que les corresponde como seres humanos ; como pueden ser las condiciones adecuadas de vida para esta población que además de ser el presente es el futuro y por lo mismo requiere que sigamos buscando los mecanismos para tener un mundo del tamaño de sus sueños.
En él participaron diferentes personas y organizaciones que trabajan los temas de niñez y adolescencia alrededor del mundo, así como 10 miembros del Comité de Derechos del Niño de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Como parte de la Fundación México Juega que defiende el derecho al juego en ludotecas y de la Red por la Infancia y Adolescencia del CEMEFI, tuve la oportunidad de asistir junto con la presidente del consejo de México Juega y de la ITLA, Mónica Juárez.
A lo largo de 3 días de escucha activa pudimos formar parte de discusiones que giraron sobretodo alrededor de 3 grandes temas: el derecho a vivir sin violencia, el acceso a internet y redes sociales y la migración infantil y sus implicaciones en el derecho a vivir en familia.
En simultáneo con este congreso se llevó a cabo uno exclusivamente con niños, niñas y adolescentes que pudieron intercambiar ideas, inquietudes y propuestas sobre sus derechos.
La realidad que viven millones de menores de edad a lo largo del mundo es devastadora por las condiciones de vida en las que crecen, la falta de educación, la presencia del crimen, los abusos de los que forman parte, la pobreza, el trabajo forzado y la ineficacia e indiferencia de muchos de los gobiernos para proteger, promover y garantizar el cumplimiento de los derechos humanos.
Sin embargo, a pesar de que el panorama resulta poco esperanzador, habemos muchas organizaciones articulando esfuerzos para mejorar estas formas de vida.
Los retos son grandes pues poniendo algunas cifras de la ONU, cada minuto muere un infante como resultado de la violencia, mientras 300 millones de menores de 17 años están expuestos en su comunidad a sufrir diferentes agresiones, aunado a esto existen 33 millones de menores migrantes y en el caso de México, la CEPAL apunta que el 61% de los menores de 17 años vive en hogares con ingresos menores a los de la línea de bienestar por poner algunos ejemplos.
Considerando los factores que influyen en esta población y partiendo de las diferentes experiencias que están en práctica a lo largo de los diferentes países, se vertieron diferentes propuestas, entre ellas las que resumo a continuación;
- Apertura de espacios de diálogo y participación en los que se incluyan niños, niñas y adolescentes
- Implementación de un enfoque de derechos que los mire como sujetos de protección y no como objetos de caridad
- Construcción de mecanismos en donde pueda llevarse a cabo la justicia retributiva
- Aplicación de más y mejores formas de recaudar datos sobre la realidad que viven en diferentes países.
- Planteamiento de leyes claras y explícitas sobre la promoción, protección y garantía de sus derechos
- Poner a disposición de niños, niñas y adolescentes formas de justicia amigable y sensible a sus necesidades, con lenguaje adecuado y medios atractivos para su utilización
- Cuidado de las particularidades de las infancias y adolescencias así como de su interés superior.
- Promoción de una cultura de prevención del crimen y exigencia de buenos tratos en todas las instancias
- Apertura de espacios de formación para ser receptores críticos de los contenidos de medios masivos de comunicación.
- Construcción de un sistema de protección a la niñez a nivel nacional.
Estas son algunas de las acciones que podrían llevarse a cabo para que cada vez sea menos complicado que las infancias y adolescencias ejerzan sus derechos y puedan desarrollarse en todos los ámbitos de su vida.
La discusión sigue en pie, sin embargo celebro que se realicen eventos como este VI Congreso en el que ya se vislumbra que es posible entablar relación entre el Estado y la sociedad civil para seguir con esta larga labor a la que aún le falta mucho sobretodo en nuestro país. Considero que en estas discusiones es urgente que puedan participar los diferentes actores sociales, sobretodo niños, niñas y adolescentes de diferentes contextos que puedan entrar en diálogo con las instituciones gubernamentales para la exigencia de lo que les corresponde como seres humanos ; como pueden ser las condiciones adecuadas de vida para esta población que además de ser el presente es el futuro y por lo mismo requiere que sigamos buscando los mecanismos para tener un mundo del tamaño de sus sueños.
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