Hace unos cuantos añitos escribí mi tesis con el título: Ludoteca, espacio de educación y resistencia en un mundo neoliberal, este domingo pude seguir confirmando mucho de lo que ahí apunté.
Jugar, como esa actividad que nos pone en el presente, nos hace sentir nuestros cuerpos, conectarnos con otras personas, conocer más sobre nuestras capacidades y limitaciones; jugar como esa acción que se puede hacer casi en cualquier lugar; cada vez sucede menos, sobre todo en los espacios públicos.
Sin embargo, este domingo 28 de mayo, pudimos celebrar al juego y con ello aprovechar los encuentros, hubo familias enteras que se dejaron llevar sin preocuparse por pagar cuentas, hubo infancias que conocieron por primera vez al yoyo, al balero, a los palillos chinos, a las canicas y otras maravillas que los desconectaron por algunas horas de celulares, televisiones o videojuegos, también hubo ilusión en varias personas que por primera vez pudieron tocar y experimentar con juguetes que de otra manera sería difícil que puedan adquirir. Hubo cuenta cuentos que nos recordaron la relación entre jugar, leer, imaginar.
La ludoteca al alcance de todos y todas es un orgullo de la Fundación México Juega pues significa organizarnos entre personas (voluntarios y voluntarias) que, con su fuerza de voluntad y con un pedacito de su tiempo, hacen posible la construcción de espacios seguros, divertidos, educativos, libres.
Gracias a cada ser que hizo posible esta celebración, gracias a quienes jugaron.
Esperemos con ánimos el siguiente momento en el que podamos volver a juntarnos para jugar, para reír, para imaginar y para recordar que jugar es vivir.
Andar contenta por la vida es mejor cuando se comparte. Acá compartiré algo de lo que vivo,de lo que pienso, de lo que siento...con las palabras nos descubrimos, nos construimos...
martes, 30 de mayo de 2017
viernes, 31 de marzo de 2017
Serie : lujos de la izquierda exquisita o de cómo hacerse adulto en la del Valle
¿Cuántos arroces se debe poner en el salero para que no se humedezca la sal? ¿cuántas veces se puede usar una toalla (o la ropa) antes de lavarse? (lo más posible) ¿las ollas con comida sobrante se pueden meter al refrigerador? (a falta de tuppers) ¿qué tan peligroso es comer cosas algo "pasadas"?( a veces no hay otra opción en el refri jiji) ¿hace mucho daño tomar agua de la llave?
Estas y otras preguntas me han venido a la mente desde que dejé de vivir con mi papá y mi mamá, así como reflexiones tales como que los vasos rojos “de la peda” pueden ser tuppers, los periódicos pueden ser manteles y las cucarachas son de muchos tamaños, prender un calentador por primera vez trae pensamientos relacionados con el apocalipsis y elegir detergente es más fácil si le preguntas a los vendedores cómo lavan su ropa, los frascos de mole vacíos pueden ser vasos y las sobras, manjares. Los saleros, exprimidores y ralladores son lujos y en la escuela nos debieron enseñar a abrir botellas sin destapa corchos. Los cartones pueden ser repisas y los botes vacíos: macetas, además la primera comida que preparas (y sabe rico y es suficiente) puede ser un éxito hermoso y un sinónimo de independencia es lavar y lavar trastes y ropa y sacar y sacar basura y gastar y gastar dinero sin saber exactamente en qué (qué caro es comer decentemente).
¿Por qué salirse de casa de papá y mamá?
Esa es otra de las preguntas que me hago y aunque en mi caso tuvo que ver sobre todo con las ganas de vivir esta experiencia con mi prima, así como con el hartazgo de realizar largos traslados a mi trabajo, lo cierto es que es algo que le recomiendo a cualquier joven que tenga la posibilidad.
La "independización" ha significado poder conocer mejor qué tan tolerante soy al desorden, qué tan bien o mal puedo organizar mis tiempos para lograr hacer todas las actividades que anteriormente "me hacían" sin darme cuenta, tales como tener agua potable, ropa limpia, comida suficiente, limpieza, botes de basura no tan llenos, plantas que no se mueran, las cuentas de agua, luz, gas, mantenimiento e internet pagadas, artículos de higiene corporal y doméstica, la cama no tan enrollada por no "tenderse" y todos esos pequeños detalles que de manera cotidiana se van presentando, incluso el detalle de tener espacios dentro de la casa que sean agradables a la vista.
Todos estos aspectos me han hecho reflexionar acerca de lo que significa hacerse "adulto" y aunque todavía no lo tengo muy claro, me gusta pensar que tiene que ver con poder caminar a la hora que quieras en las calles o parques y sentirte segura, poder alimentarte de manera basta y nutritiva (aunque a veces sea muy caro), tener un hogar en el que te sientas segura y libre, tener responsabilidades pero que se complementen con libertades y placeres, poder tomar decisiones sobre tu cuerpo, tus descansos, tus espacios, tus compañías, tus tiempos, tus recursos y con ello sentir que tienes tu vida en tus manos.
Con todo esto, he llegado a la conclusión de que en países como el nuestro, ser adulto es un privilegio de quienes podemos vivir en colonias como la del Valle, que en general tiene todos los servicios (aunque hay partes ya con problemas de agua), es bastante segura, iluminada, arbolada, con banquetas decentes y transportes variados, sin embargo debería ser algo que cualquiera pudiera experimentar y no sólo quienes pertenecemos a cierta clase social; en conclusión ser adultos es cuestión de derechos que se respeten y de que sigamos buscando, exigiendo y construyendo sociedades más justas, no tengo muy claro cómo pero reconozco que un primer paso puede ser identificar aquellas cosas y formas de vida que deberían pertenecer a todxs.
jueves, 30 de marzo de 2017
Resumen de mi reciente viaje a Alemania
Ignoré recomendaciones de mi prima y no llevé audífonos, en el avión me quisieron cobrar muchos euros por unos y me negué a comprarlos, aunque algunas horas después sin dormir me arrepentí pues a mi lado unos testigos de Jehová intentaron evangelizarme y yo no contaba con esos artefactos que permiten el aislamiento social por momentos, sobreviví a tal suerte después de todo tan politeísta como siempre y con un acto fallido de querer convencer a la testiga de que la biblia sería mejor si hablara de diosas mujeres.
Llegué a mi primer destino: Frankfurt y en un aeropuerto casi vacío me interrogaron sobre mi interés para entrar a Alemania, los motivos que me llevaron ahí y hasta me pidieron casi casi que les enseñara la invitación de mi novio para quedarme con él, después de un medio gacho interrogatorio me dejaron entrar, así iniciaban 12 días de pisar tierras germanas, frías, bellas.
Un día en Frankfurt bastó para admirar al Mein, su pintoresca arquitectura, linda catedral y puentes; desayunamos en "la sala de Amelie" y cenamos en un típico lugar con "schnitzel" y una salsa verde con papas al sartén, pudín de chocolate, vino de manzana, todo sabroso, sabroso.
Al siguiente día partimos en tren para Freiburg a encontrarme con una de mis amigas adoradas, ahí me maravillé con las callecitas de esa pequeña ciudad, su mercado, su juventud y tranquilidad que se respira, probé la "lange rote" y un ponche de frutas, estuve feliz.
Seguimos el viaje a Jena, la ciudad que tiene una de las universidades más "de izquierda" de Alemania, en la cual tuve la fortuna de pasar la noche hasta arriba de las montañas en una hermosa casa y conocer amigas y amigos que estudiaron con mi novio, interesantes, inteligentes y muy simpáticas, de regreso a Berlin, pasamos a visitar la escultura de Schiller y Goethe en Weimar, caminar por sus callejones, probar papas típicas y respirar otros aires, de una región poética.
Al fin llegamos a Berlin, ahí siguió el resto del viaje, entre cariños de otra amiga que pude ver y me llenó el corazón, con quien paseamos entre librerías, museos, bibliotecas, probamos chamorros, vinos, bailamos, reímos. Yo, enamorada, tuve un viaje inolvidable, recibí de lujo los 27 con planes sabrosos y una compañía inigualable, fue una bendición haber ido, me sentí querida, consentida, afortunada.
El vuelo de regreso estuvo más tranquilo, pude dormir y aunque corrí de terminal a terminal en Cancún, con exceso de ropa y calor para no perder el vuelo que me traería a la ciudad, llegué bien y al entrar al país en la aduana no me preguntaron nada, al contrario, la mujer del mostrador me miró con alegría en los ojos y me dijo: bienvenida; yo sólo pensé, gracias México, no pierdas nunca tu capacidad de bien- recibir a quienes llegamos.
miércoles, 22 de marzo de 2017
Memoria selectiva
La memoria es selectiva y no siempre está claro qué cosas recordamos ni por qué, lo que sí es que ahora que voy creciendo, me voy dando cuenta de que hay islas escondidas en nuestros recuerdos a las cuales se puede acceder con alguna canción que funcione como un barco que nos conduzca a esas imágenes de tiempos pasados.
Ayer en "El gusto es nuestro" tuve la oportunidad de subirme a varios barcos que me permitieron navegar entre recuerdos emocionantes.
Por un momento al escuchar los acordes de Cantares, viajé a la primaria del Colegio Madrid y pude vislumbrar a mi maestra de música Elena Feldman motivándonos para cantar más fuerte y entender hasta lo más profundo de nuestros corazones que se hace camino al andar..
otro barco que me permitió navegar entre recuerdos fue Santa Lucía, con la cual me imaginé junto con mi hermano cantando en una carretera la letra de esta canción que a duras penas entendíamos, más adelante al escuchar Todo a pulmón, además de tener en mi cabeza la imagen de los expulsados de Big Brother (por desgracia) también pude recordar cuando fue mi graduación de sexto de primaria en un lugar para eventos llamado El Ego, evento en el cual la generación completa cantamos a coro estos versos sin tener muy claro su significado pero sintiendo unas ganas de vivir inexplicables.
Con La puerta de Alcalá de inmediato recordé cuando por primera vez la vi, estando en Madrid acompañada por mi prima y en automático me llegó esa canción y una emoción muy grande por tener la posibilidad de estar frente a tal monumento histórico y político que ve pasar el tiempo...
Hubo una serie de memorias no felices que me llegaron al escuchar por primera vez Cómo voy a olvidarme, canción que se compuso para alzar la voz en memoria de quienes fueron asesinados durante el franquismo y la guerra civil y que me hizo pensar,por un lado, en lo agradecida que estoy de la vida de que parte de mi familia haya logrado llegar a México como refugiados y por el otro, en la desgracia que es para la humanidad la pérdida de tantas vidas, entre ellas la de Sadí de Buen, hermano de mi bis abuelo.
Entre memorias, emociones, bromas, fiesta y un constante énfasis en la necesidad de que no dejemos que personajes como Donald Trump quieran intervenir en nuestra nación (ni mundo), así como en la importancia de seguir haciendo Himnos de la alegría que nos permitan ser hermanos sin importar nuestra nacionalidad o creencia; transcurrió un hermoso concierto que aglutinó a personas de diferentes edades; yo tuve la fortuna de asistir con mi mamá y mi papá, aspecto significativo , pues fue gracias a ellos que desde hace ya bastantes años ( como 20) las canciones del Gusto es Nuestro me han acompañado en mi vida y tengo muy claro que más allá de lo que mi memoria quiera guardar de lo que sucedió esta noche de concierto, lo que me gustaría recordar (y por eso lo escribo) es, a los dos adultos que más quiero, gritando y bailando felices.... y con eso sentir en el fondo de mi corazón que Hoy puede ser un gran día y mañana también..
Ayer en "El gusto es nuestro" tuve la oportunidad de subirme a varios barcos que me permitieron navegar entre recuerdos emocionantes.
Por un momento al escuchar los acordes de Cantares, viajé a la primaria del Colegio Madrid y pude vislumbrar a mi maestra de música Elena Feldman motivándonos para cantar más fuerte y entender hasta lo más profundo de nuestros corazones que se hace camino al andar..
otro barco que me permitió navegar entre recuerdos fue Santa Lucía, con la cual me imaginé junto con mi hermano cantando en una carretera la letra de esta canción que a duras penas entendíamos, más adelante al escuchar Todo a pulmón, además de tener en mi cabeza la imagen de los expulsados de Big Brother (por desgracia) también pude recordar cuando fue mi graduación de sexto de primaria en un lugar para eventos llamado El Ego, evento en el cual la generación completa cantamos a coro estos versos sin tener muy claro su significado pero sintiendo unas ganas de vivir inexplicables.
Con La puerta de Alcalá de inmediato recordé cuando por primera vez la vi, estando en Madrid acompañada por mi prima y en automático me llegó esa canción y una emoción muy grande por tener la posibilidad de estar frente a tal monumento histórico y político que ve pasar el tiempo...
Hubo una serie de memorias no felices que me llegaron al escuchar por primera vez Cómo voy a olvidarme, canción que se compuso para alzar la voz en memoria de quienes fueron asesinados durante el franquismo y la guerra civil y que me hizo pensar,por un lado, en lo agradecida que estoy de la vida de que parte de mi familia haya logrado llegar a México como refugiados y por el otro, en la desgracia que es para la humanidad la pérdida de tantas vidas, entre ellas la de Sadí de Buen, hermano de mi bis abuelo.
Entre memorias, emociones, bromas, fiesta y un constante énfasis en la necesidad de que no dejemos que personajes como Donald Trump quieran intervenir en nuestra nación (ni mundo), así como en la importancia de seguir haciendo Himnos de la alegría que nos permitan ser hermanos sin importar nuestra nacionalidad o creencia; transcurrió un hermoso concierto que aglutinó a personas de diferentes edades; yo tuve la fortuna de asistir con mi mamá y mi papá, aspecto significativo , pues fue gracias a ellos que desde hace ya bastantes años ( como 20) las canciones del Gusto es Nuestro me han acompañado en mi vida y tengo muy claro que más allá de lo que mi memoria quiera guardar de lo que sucedió esta noche de concierto, lo que me gustaría recordar (y por eso lo escribo) es, a los dos adultos que más quiero, gritando y bailando felices.... y con eso sentir en el fondo de mi corazón que Hoy puede ser un gran día y mañana también..
viernes, 6 de enero de 2017
Mi rey y mi reina mágicos
Más allá de recordar todos los momentos de emoción que pasé los días de reyes ilusionada por recibir sorpresas, escuchar, ver u oler alguno de los animales en los que se transportaban Melchor, Gaspar o Baltazar; este día de reyes quisiera recordar algunos de los regalos no materiales, más valiosos que recibí de mis reyes magos, pues el último tiempo y debido a mi búsqueda de independencia, he podido hacer un recuento de algunas de las principales cosas que agradezco de haberlos tenido de "roomies" todos estos años, han sido muchas pero por ahora describo algunas de las que me parecen más importantes (perdón si soy cursi):
Me aceptaron como soy: no se si porqué no les quedaba de otra jijii pero se acostumbraron a tener una hija como yo, acompañaron algunas de mis locuras, escuchaban mis opiniones y apoyaron mis decisiones aunque no siempre estuvieran de acuerdo.
Me consintieron: Hasta la fecha encuentran las maneras de ponerme contenta con muestras de cariño variadas, sorpresas, llamadas, letreros, comida especial, detallitos, viajes, entre otras cosas y además lo hacen de manera equitativa con mi hermano para que no haya pleito jiji
Me enseñaron la importancia del cuidado de mí misma: "llévate un chipiturco" diría mi papá y con ello me estaba diciendo "cuídate" y creo que una de las frases favoritas de mi mamá era: "si no te cuidas a ti misma, nadie te cuidará", lo cual es mentira porque ellos siempre nos están cuidando, pero agradezco que me hayan hecho consciente de mi cuerpo, de mis necesidades y me hayan enseñado por ejemplo a nunca salir sin desayunar, no hacer cosas que no quiero, usar casco (y hasta rodilleras y coderas si se puede) para andar en bici y patines (bien sexy yo cuando salía a patinar -.-) llevar un botiquín y provisiones al viajar y obviamente comer frutas y verduras.
Me ayudaron a ser responsable: relacionado con la confianza del punto anterior, siempre me hicieron comprender que para ser libre debo ser responsable, lo que implica que asuma las consecuencias de mis actos, termine lo que empiece y elija con consciencia del impacto que pueden tener mis actos en mí y en los demás.
Confiaron en mí: nunca escuché un "no te creo" o "estás mintiendo" de su parte, para ellos mi palabra vale y eso me ha dado mucha seguridad para sentirme bien con quien soy y tener confianza también en quienes me rodean.
Me hicieron consciente de la importancia de escribir: en la cajuelita del coche de mi papá se guarda un cuaderno que va llenando cada que pone gasolina, dice que eso hacía su papá y con ello, además de llevar el control del auto, iba relatando algunos de los acontecimientos más importantes de su vida; ese pequeño detalle ha despertado en mí las ganas de relatar de diferentes formas lo que me sucede, como una manera de tener conversaciones conmigo misma, hasta la fecha, escribir es de mis mayores placeres.
Me ayudaron a ser ordenada: “El flojo trabaja doble” dice mi madre y varias veces lo he comprobado, me he tardado mucho en encontrar cosas por no tener orden y así es como comprendí que, aunque a veces cueste un poco más de esfuerzo, es mejor mantener ordenados los diferentes espacios pues además el orden externo influye en el interno y viceversa.
Me obligaron a ahorrar: en una cultura en la que la mayoría de la gente vive en la inmediatez, la seguridad que puede darte tener dinero ahorrado es algo muy valioso, por eso el mejor consejo de mi padre en cuanto a las finanzas siempre ha sido "no gastes lo que no tienes" y entre que soy coda y no me gusta mucho ir de compras, ahorrar es un buen hábito que pongo en práctica de manera cotidiana.
Me hacían disfrutar muchas cosas de la vida: una de mis anécdotas favoritas de cuando era pequeña es el sonido que varios años hacía con mi boca en el momento de comer, decían que era como un "mhmm" que haces cuando algo te gusta pero de manera continua y es que comer en mi familia, siempre ha sido un ritual que se disfruta, una oportunidad de conocer nuevos sabores, de conectarme con mis sentidos y eso se los agradezco pues de alguna manera en cada etapa de mi vida han influido para que mi hermano y yo estemos en contacto con las cosas que vale la pena disfrutar como el juego, el deporte, el baile, las reuniones y así recordar cada que es posible que en esta vida hay mucho que disfrutar y es importante luchar por ello para tenerlo y para compartirlo.
Me enseñaron la importancia del esfuerzo: tengo una mamá y un papá trabajadores, afortunadamente están cada uno en trabajos que les gusta, claro que les ha costado esfuerzo, aunque también formamos parte de una clase privilegiada y como tal, me han enseñado que el esfuerzo vale la pena de manera individual pero también y sobre todo de manera colectiva, pues los privilegios que tengo, los merecen los demás.
Me motivaron a rodearme de personas valiosas: desde pequeña se encargaron de que pudiera convivir con diferentes personas, me metían a clases para hacer amigas y con su ejemplo me hacían notar que una de las cosas más importantes que vale la pena cuidar y procurar son las relaciones. Hoy por ejemplo, estoy construyendo un hogar con mi prima y eso ha sido mucho gracias a que procuraron que mantuviera buenas relaciones con quienes me rodean y construya redes de apoyo:).
En fin, son muchas las cosas que han aportado a mi vida, por ahora mis reyes magos están construyendo de nuevo su vida sin hijos en casa, y yo cada vez estoy más agradecida de las herramientas que me ayudaron a construir y que hoy dan frutos en mi vida independiente.
Espero un día ser un rey mago al menos la mitad de genial de lo que fueron y son ellos; aunque al final nunca fueron reyes, sí son mágicos.
Estoy segura de que habrá muchos otros en el mundo de esos reyes (y reinas obviamente) que sabemos que no importa donde estemos, si nos independizamos o no, si nos convertimos en lo que querían que fuéramos, cumplimos o rompimos sus expectativas; como sea harán su mayor esfuerzo para que nos sintamos bienvenidos en este mundo y en un hogar, y podamos seguir poniendo nuestros zapatos, con la ilusión de que estarán para respaldar nuestros pasos.
jueves, 29 de diciembre de 2016
Gasolinazo y cosas peores
Nos han advertido que subirán los precios de la gasolina y el diesel y sobre todo las clases medias y altas se han alzado para protestar, pues ahora sí les afectará a sus bolsillos directamente otra de las decisiones de nuestro actual (deprimente) gobierno.
Sin embargo considero importante que debido a esta coyuntura intentemos enfocar nuestras energías y exigencias de manera inteligente para que este acontecimiento permita poner en la mesa los verdaderos problemas que hay detrás de las decisiones de este gobierno.
Aunque confieso que muchos aspectos económicos e históricos no los entiendo del todo con respecto a los combustibles fósiles, me han venido a la mente algunas preocupaciones que se relacionan con este tema.
Para empezar sobre todo en la Ciudad de México (Dfectuso, DFiéndete, DF amado - odiado) está más que claro que tenemos un problema severo de transporte público y es por eso que la personas que tienen suficientes ingresos, lo primero que piensan es en gastarlo en un automóvil con la esperanza de que eso les facilite la movilidad, sin embargo es evidente que en la actualidad eso No está sucediendo y el tráfico que se vive a diario (a excepción de algunos contados días) es insoportable, lo que además ocasiona altos grado de contaminación.
Esto me lleva a la siguiente preocupación, en México se invierte más dinero en el subsidio al consumo de combustibles fósiles que en los subsidios para generar energías renovables (en 2014, se gastaron a nivel global 493 mil millones de dólares en subsidios al consumo de combustibles fósiles, cuatro veces el valor de los subsidios globales para energías renovables en el mismo año) es decir que hay un problema en cuanto a las prioridades de los gobiernos y esto en realidad es uno de los principales problemas que quisiera expresar aquí:
¿En qué están puestas las prioridades de quienes toman decisiones en nuestro país? Pareciera que ahora les interesa subir los precios (en realidad quitando subsidio) para compensar la caída de los ingresos por crudo y no hacer que la deuda de Pemex siga creciendo (aunque claro que no han pensado que mucha deuda se podría resolver si dejan de robar varios de los funcionarios) , esta alza de precios no me parecería tan grave si en verdad con reducir el subsidio, sólo afectaran a las clases medias y altas, pero la realidad es que podrían afectar a toda la población , incluida a la que tienen viviendo en pobreza extrema (y que no utilizan combustibles para nada de manera directa) pues muchos alimentos pueden subir, ya que gran parte de productos básicos utilizan gasolina o diesel para ser transportados. Entonces existe la posibilidad de que, al menos de que asignen precios especiales al transporte público urbano y rural, la afectación sea en cascada hacia otros rubros de mayor importancia que sólo el automotriz.
En fin, que estas afectaciones, si no son resueltas lo antes posible y equilibradas con inversiones en empleos mejor pagados, mejor transporte público, reducción de ciertos privilegios de la clase política, cero tolerancia a la corrupción y alternativas para disminuir la desigualdad social, sólo seguirán acumulando descontentos en gran parte de la población, pues a mi parecer el "gasolinazo" no es más que una gota que puede derramar un vaso (ojalá) que ya se viene derramando años atrás debido a muchas decisiones políticas que omiten la opinión de la ciudadanía, siguen reproduciendo cadenas de desigualdad, pobreza, inseguridad y en contadas ocasiones han "cumplido" con lo que prometen.
Sí, es urgente que renuncie Peña, pero también es urgente que transformemos las comodidades contaminantes como los autos y construyamos alternativas, se me ocurre que en las empresas se podrían fomentar días de Trabajo en las casas para reducir los traslados o hacer "rondas" para disminuir la cantidad de autos, también debemos exigir carriles mejor diseñados y protegidos para bicicletas, más inversión en energías renovables y obviamente más opciones de transporte público seguro y eficaz.
Las protestas son urgentes pero sobre todo necesitamos organización que permita acciones colectivas bien enfocadas en lo realmente preocupante, que a mi parecer radica en la transformación del estilo de vida capitalista que sigue poniendo por encima la economía y dejando de lado la vida digna.
En fin que el gasolinazo es grave pero no olvidemos que hay cosas peores y son esas por las que debemos protestar también.
Fuentes:
Sobre el gasolinazo:
Sobre subsidios a combustibles: fósiles: http://www.worldenergyoutlook.org/resources/energysubsidies/
Sobre corrupción en Pemex: http://www.jornada.unam.mx/2016/10/20/politica/016n2pol
viernes, 25 de noviembre de 2016
Dos Puntos
Ey tú, si cada que ves a una mujer piensas en sexo (dos puntos:) tienes problemas.
si cada que alguna te rechaza, piensas en venganza: tienes problemas,
si al encontrarte con alguna que por su inteligencia te intimide: tienes problemas,
si crees que las mujeres que se defienden son feminazis: tienes problemas,
si te cuesta aceptar que los cuerpos de las mujeres no se tocan, a menos que ellas lo quieran: tienes problemas.
Ey tú, si no eres capaz de identificar la violencia que ejerces o que sufres: tienes problemas,
si te consideras superior al sexo opuesto: tienes problemas,
si no puedes controlar tus impulsos, golpes u ofensas: tienes problemas,
si en la calle te gusta gritar "piropos" o hacer miradas perversas: tienes problemas.
Ey tú, si te identificaste con alguna de estás afirmaciones, sí.... ¡tienes problemas!
Pero reconocerlo es el primer paso para resolverlos.
Pide ayuda.
Por tú salud, por la vida, por la paz y por Su (Nuestro) Derecho a una Vida Libre de Violencia
Resolverlos es Urgente.
#NiUnaMás
si cada que alguna te rechaza, piensas en venganza: tienes problemas,
si al encontrarte con alguna que por su inteligencia te intimide: tienes problemas,
si crees que las mujeres que se defienden son feminazis: tienes problemas,
si te cuesta aceptar que los cuerpos de las mujeres no se tocan, a menos que ellas lo quieran: tienes problemas.
Ey tú, si no eres capaz de identificar la violencia que ejerces o que sufres: tienes problemas,
si te consideras superior al sexo opuesto: tienes problemas,
si no puedes controlar tus impulsos, golpes u ofensas: tienes problemas,
si en la calle te gusta gritar "piropos" o hacer miradas perversas: tienes problemas.
Ey tú, si te identificaste con alguna de estás afirmaciones, sí.... ¡tienes problemas!
Pero reconocerlo es el primer paso para resolverlos.
Pide ayuda.
Por tú salud, por la vida, por la paz y por Su (Nuestro) Derecho a una Vida Libre de Violencia
Resolverlos es Urgente.
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