domingo, 27 de marzo de 2022

Mi tatuaje o sobre dolores, autonomía, crecimiento y paz

 Una muela del juicio me quitaron unos días antes de que me hiciera mi primer tatuaje; no dejo de pensar en por qué se llamará así: muela del juicio, fantaseo pensando que hace muchos años, alguien descubrió que una parte del juicio de los seres humanos se guarda debajo de los dientes, atrás de la boca, de donde salen las palabras más profundas. Y entonces me pregunto: ¿De dónde viene nuestro "juicio"?, ¿Qué es exactamente?, ¿Qué significa perder el juicio?

Y entonces pienso en los juicios dentro de los juzgados y mi primera respuesta se relaciona con el hecho de que el juicio es nuestra capacidad de distinguir lo que es justo y lo que no; que raro que un tema tan importante no lo había analizado hasta este momento, en el cual, con dolor de muela, siento que sí he perdido algo de juicio, y ¿quien no pierde tantito (o mucho) juicio con el dolor?

Y entonces pienso que estamos en un mundo doloroso, y con falta de juicio en muchas personas que toman decisiones basadas en cosas no importantes para la mayoría, sino para un grupo pequeño privilegiado que se beneficia de las guerras, del capital, de la explotación de la naturaleza. Ojalá hubiera juicio para vender y regalar que llegara a los hombres que toman decisiones como matar, destruir, invadir, explotar, etc.; sin embargo no nos quedan más que métodos artesanales de crear nuestros propios juicios. ¿Cómo se forma el juicio?

La verdad no tengo una respuesta, pero tengo un acercamiento:  se forma cuando sabemos distinguir lo importante de lo no importante, sin duda es todo un reto y más en un sistema que nos bombardea de cosas no importantes que no permiten poner atención a las importantes.

Por eso decidí tatuarme, aunque no tenía ganas de tener más dolor, me pareció que era una buena forma de no olvidarme de lo que es importante para mí en estos momentos y que estoy casi segura que lo será hasta que me muera: la certeza de que a pesar de que el mundo tenga muchas personas sin juicio en el poder, a pesar de que las grandes empresas y gobiernos estén colapsando muchos ecosistemas, a pesar de los feminicidios, de la violencia, de las muertes de personas queridas, de la desigualdad y bueno a pesar de los muchos pesares. Siempre quiero poder mirar mi tatuaje y recordar que hay tantas cosas bellas, como las amigas que cooperaron para que me lo hiciera, como una mariposa que vuela, como una flor que nace, como el agua que hidrata, como el cielo estrellado, como una luna llena, como un abrazo de alguien amado, como el sabor de una fruta, como un atardecer, como una comunidad que se cuida entre sí, como una persona que decide hacer el bien, como cuando aprendemos algo nuevo, como la risa de una niña y un gran etcétera de "cosas" intangibles que motivan para luchar por una vida mejor.

Irónicamente los tatuajes son esa posibilidad de convertir el dolor en belleza y es un dolor elegido, además. Mientras me lo hacían, pensaba en las personas que han sentido dolor sin haberlo elegido, a quienes torturan, quienes han estado en guerras, quienes enfrentan enfermedades, quienes son víctimas de la violencia... y me sentí muy privilegiada de poder elegir mi dolor, sentí que con esa libertad pude recuperar un poco mi juicio.

También me sentí algo triste y frustrada pues me encantaría que todas las personas pudieran evitar los dolores que no merecen sentir y elegir conscientemente los que sí... tal vez  así, sería más fácil recordar lo que es importante y construir su propio juicio.

Por último, debo decir que como me recordó mi querida amiga Artemisa, los tatuajes también son medios de comunicación y muchas veces puertas para conversaciones y aquí viene el segundo acercamiento con el cual considero que se forma el juicio: con el diálogo.

Hablemos de lo que es importante para cada unx, pero sobre todo de lo que a largo plazo es importante para todxs, como el cuidado de la vida, de nuestra Tierra, de la paz que también se construye de apoco, pero en conjunto.




domingo, 9 de enero de 2022

De hogares nuevos y secretos

 Llevo poco menos de dos semanas en el departamento que estaremos habitando Adrián y yo viviendo en Berlín. 

Entre mis principales pensamientos ha estado reflexionar lo que significa construir un hogar fuera de mi "hogar natal", donde viven la mayoría de las personas que me vieron crecer, así como la comida, los olores, los climas y gran parte de los recuerdos que he construido.  

Es una sensación diferente habitar este nuevo país, en el que apenas voy descubriendo-me.

¿Qué se necesita para construir hogar?

La palabra "hogar" se relaciona con la etimología de hoguera, por lo tanto siempre me remite al fuego, a la luz, a la unión y es por ello que me gusta pensar que no siempre tiene que ver con lugares físicos, sino con la sensación de sentirse amada, en unión con otras personas y con fueguitos internos que se nutren compartiendo charlas, espacios, alimentos, recuerdos y creando intimidad. 

En muchas relaciones compartir los secretos, es parte importante de la creación de intimidad, en mi caso no había pensado en eso hasta hoy. El día en el que mi suegra nos heredó su "Sekretär" que ha estado con ella por más de 40 años.


Me parece muy hermoso que así lo llamen en alemán, es como si supieran que ahí se guardan secretos y entonces me pongo a pensar en lo que encontramos al vaciarlo para traerlo acá, que fueron desde fotos, tarjetas de agradecimiento de cuando nació Adrián, cartas, pedazos del muro de Berlín, dibujos de infancia y muchas otras cosas más que forman parte de la historia de la persona con la que me casé y de su familia. 

¿Habrá algo más íntimo que nuestras propias historias?

Esta pregunta resuena en mi cabeza mientras escribo mi primer texto en este bello mueble que ya hace parte de nuestro hogar, para mí como algo nuevo; pero para Adrián, como un mueble que lo conecta con la casa en la que creció, con los secretos de su madre y con muchos otros instantes que están en su memoria. Además, este mueble es un vehículo para imaginarme a mi suegra estudiando su licenciatura, escribiendo cartas, leyendo y superando los retos a los que se enfrentaba como mexicana recién llegada a Berlín; me gusta creer que esa es la vocación de este mueble y tal vez es por ello que llamó tanto mi atención.

Tengo la sensación de que hoy creció nuestro hogar y eso se lo agradezco a Lili por su generosidad al compartirnos este Sekretär, que junto con el cuadro que cuelga que hizo mi prima, las cartas que me traje de personas queridas en México y mis propios cuadernos de "secretos", ya forman parte de mis espacios favoritos íntimos en Berlín, es decir, de mis espacios favoritos para alimentar esa hoguera interna que nos conecta entre personas.

lunes, 25 de octubre de 2021

Berlín. Primeras impresiones

Creo que no hay manera más fascinante de darse cuenta de cómo el tiempo es relativo, que cuando se viaja y yo ya llevo poco más de 1 mes acá, sin embargo, algunos momentos siento que llegue ayer y otros parece que llevo aquí muchos meses.

Desde que llegué a Berlín, mis días han estado llenos de primeras veces, tales como caminar por ciertas calles que tienen árboles gigantes y con hojas rojas, amarillas, naranjas, mirar edificios muy hermosos que sobrevivieron a la guerra y otros medio feos que surgieron después (no entiendo por qué no conservaron el estilo anterior), subirme a transportes que no conocía y darme cuenta que no tienen música, ambiente, luces neón (sino que puede ser más aburrido, pero limpio, tranquilo y lleno de tecnología); he podido probar pasteles deliciosos, pero frutas que a veces no saben a nada,  (no es el caso de las manzanas ni los frutos del bosque que por suerte vienen de árboles cercanos)

Estas semanas también he aprendido nuevas palabras; desde que retomé mis clases de alemán, ha sido divertido descubrir cómo el alemán tiene un ritmo, una musicalidad, una estructura tan diferente a la del español, aprendiendo este idioma, me he acercado aún más a la lógica cultural de Alemania. Además desde esta ventana que es Berlín, he presenciado la diversidad que permite el continente Europeo. Como ejemplo, les cuento que el viernes fui a un StandUp en donde estuvieron personas de Argentina, Ucrania, Rumania, Estados Unidos, Uganda, Chile, Venezuela, Afganistán, India, Francia, Dinamarca y Lituania; además, en mi clase de alemán, mis compañeros son de Italia, Albania, Nigeria, Costa Rica y Corea del Sur. Es increíble que podamos ir construyendo sociedades tan diversas y ojalá un día todos y todas tengamos acceso a los mismos derechos.

Además de la diversidad, me ha llamado la atención que acá, los domingos son muy pocas las tiendas que abren, como una manera de motivar que las y los trabajadores tengan tiempo libre con sus familias; esto también impacta en que los paseos, puedan hacerse más hacia espacios abiertos que hacia centros comerciales.

Entre otras novedades, ha estado poder tomar el agua de la llave, que es emocionante saber que viene potable, tener que vestirme con miles de capas al salir y quitármelas todas al entrar, porque las casas tienen potentes calefacciones. 

Todo lo que voy viviendo, en ocasiones me hace sentir como si estuviera soñando. 

Es verdad que a veces me dan ganas de despertar en México, pero también es verdad que acá, he tenido varios despertares, pues la distancia siempre ayuda para repensar lo que uno quiere en la vida, para valorar lo que se tiene y para tomar conciencia de las herramientas con las que se cuenta.

También vivir en países como Alemania, es una buena oportunidad para conocer condiciones diferentes y por un lado aplaudir que haya un Estado que mantiene el transporte limpio, que siembra árboles, que protege derechos laborales, que en general respeta la migración, etc. Pero por otro lado, que también tiene problemas, los cuales sólo pueden irse resolviendo con una ciudadanía comprometida, que por ejemplo, hace poco se ha posicionado en contra de empresas que se han apoderado de la vivienda y que luchan por arrendamientos justos.

 En fin, que este viaje ha sido de mucho aprendizaje, a veces algo frustrante, por ejemplo cuando veo a mi pareja haciendo un millón de trámites para registrarme (que si en la salud, en la policía, como ciudadana, en el régimen de impuestos, etc.), pero también ha estado lleno de satisfacciones, como cuando aprendo palabras nuevas, veo paisajes muy bellos, conozco a la comunidad latina de acá o pruebo comida deliciosa casera o de restaurantes de otros países. 

Todavía no es muy claro cuánto tiempo viviremos acá, pero me siento afortunada pues, además, las personas con las que vivo son muy agradables. 

Por el momento me propuse disfrutar y sacarle el mayor provecho a esta oportunidad y aunque debo decir, que los fríos de Berlín son bastante potentes, el otro día vi a una valiente mujer que se desnudó y se metió a un lago helado. Tal vez cambiar de país es un poco eso, hasta que aprendes a nadar en el lago y encontrar tu propio calor.



 





lunes, 30 de agosto de 2021

Tramitolandia, donde nadie nos dijo que se vive la adultez

Hoy fue un día de trámites y reflexiones. 

Empezó con mi visita a una Notaria porque mi papá me insistió en la importancia de tener un testamento, por muchos o pocos bienes que vaya a tener; este evento me puso a pensar en la muerte y en la importancia de hablar de ella para prepararnos y que no nos tome tan de sorpresa, sobre todo a quienes se quedan con el paquete de lo que dejamos en este planeta; también me hizo pensar que quiero seguir viviendo mucho y que por lo mismo me siento responsable con cuidar el aire, el agua, la tierra, la biodiversidad y todo lo que se pueda y que a mi parecer, es nuestro legado más importante.
A veces no sé por donde empezar, pero quiero pensar que poco a poco voy a ir encontrando más maneras de hacerlo y no sólo con cubetas y plantas por todos lados, con composta, con productos orgánicos y sin comprar casi nada de productos animales...se aceptan otras ideas.


Una vez firmado mi testamento y deseando que no se use pronto, me dirigí al siguiente trámite en "Tramitolandia" que a veces pienso que es donde vivimos las y los adultos, esta vez llegué a un lugar que pareciera mandar un mensaje contrario al universo de lo que puede ser firmar un testamento, pues en este lugar se vela por el futuro económico de las y los trabajadores, con la esperanza de que lleguen a ser viejos y viejas con pensión digna (lo cual, deseo casi tanto como llegar con aire no tan puerco, agua y bueno lo que ya saben) el lugar es: Pensionissste en donde quise poner orden con mi afore y pasar el que tengo en Profuturo para la misma cuenta, pues prefiero ser "derechohabiente" que "cliente" cuando se trata de mi futuro.

Ahí me puse a pensar en cómo los seres humanos contantemente vivimos con supuestos de lo que será de nosotros y nosotras y me imaginé en muchos años agradeciendo a esta Andrea del presente por tener esperanza en el porvenir y prevenir ahorrando desde ahorita, (aunque mi ser a veces sienta que pierde su tiempo en Tramitolandia)

Por el momento mi vida esta un poco llena de incertidumbres y sospecho que es una de las razones por las que estos trámites que apuntan a un futuro muy lejano me parecen relevantes, como anclas que aviento para tener un mínimo de cosas seguras antes de irme de este país.
Pues otro trámite que se logró hoy, es el aviso de que mi pasaporte español esta listo (después de meses de espera), como algunxs saben, eso significa que pronto, despegaré a nuevas aventuras en Berlín, pero eso ya será motivo de otro escrito.

Por lo pronto les dejo las siguientes reflexiones ¿a quienes le dejarían sus bienes?, ¿qué bienes tienen que consideran valiosos?, ¿de qué manera están cuidando su futuro?


Que los Tramitoangeles, nos acompañen siempre.


Pd. Les dejo estas recomendaciones que me dieron como extra por si me muero, espero en mucho tiempo y sino sepan que me voy feliz y amada jajaja.









viernes, 20 de agosto de 2021

Casarse en pandemia "reloaded" o de rituales en donde crece el corazón







Al fin se logró el festejo, mezcla de tribus, rituales, banquete y todo lo teatral-festivo que conlleva una boda a la mex-alemana-españolo-argentina-nuevomexicana jeje

 y sí, FUE DE LOS DÍAS MÁS EXPLOSIVOS QUE HE TENIDO, superó todas mis expectativas y al momento no se me quita la sensación de que me creció el corazón.

Aquí va una pequeña narración con imágenes.

Ojalá las imágenes le hagan justicia a esta aventura de celebrar el amor, y eso que falta agregar muchas más... 
en mí, todo lo sucedido queda atesorado ya.


El amor se hizo presente: desde antes por ejemplo con quienes ayudaron para la decoración con material de reciclaje, con las reuniones de amigas, también con las amistades que se vistieron de forma especial y se pusieron más guapos que nunca, también con las y los familiares que nos cuidaron en cada instante, con nuestros padrinos y madrinas que ayudaron a que no faltara nada, con las y los trabajadores que nos dieron sus servicios de servir alimentos, retratar los instantes, poner la música, limpiar lo que hiciera falta, arreglarnos y por supuesto,con cada bonito deseo que de diferentes maneras nos siguen llegando.

Amistades sinceras




Instantes de gozo.








Estuve rodeada de mujeres divinas que me acompañaron, arreglaron, apapacharon y el tiempo voló tan rápido que de pronto ya estaba vestida de blanco, con los nervios de punta y una ilusión en mi pecho por la alegría de haber logrado este festejo de amor y dicha por seguir construyendo una relación bonita con Adrián que se enriquece con todas las presencias.

Fortuna femenina



El viernes comenzamos con una hermosa ceremonia maya que dirigió Jimena Colibrí, hablando español y alemán,  nos recordó que conectarnos con nuestros sentidos, nuestros ancestros, nuestras emociones, es posible con sonidos, buen acompañamiento y símbolos que nos permitan viajar a través de metáforas relacionadas con lo dulce, salado o amargo que pueden ser los instantes en nuestro día a día y que en la medida en la que elijamos bien a nuestra compañía, más fácil será atravesar por cada uno. 


Después de esa primera ceremonia, tuvimos una cena, un poco de baile y convivencia que calentó motores para el pachangón del siguiente día que ya se vislumbraba épico pues todos los presentes traían la mejor de las actitudes.






Al amanecer del sábado, comenzaron los torbellinos de emociones. Desde despertar rodeada de muchas personas queridas, hasta ver trabajar al equipo de Eventalia desde muy temprano para lograr la perfección en cada detalle, siempre con amabilidad, escucha, calidez.



La ceremonia del sábado contó con la presencia de amistades que entraron con ritmo y buena vibra, continuó con los pasos de familiares y hasta de Mina que dieron pie a lo que sería un ritual con arras, anillos, lazo, fuegos compartidos y sobre todo mucho cariño convertido en palabras y miradas que nutrieron nuestra unión. 

Buena vibra, cariños, colores... 





Después de algunas lágrimas, besos que frenan el tiempo y miles de sonrisas cruzadas, nos dirigimos al cóctel, en donde no pararon los abrazos, las fotos y el sabor de los primeros brindis amenizados por la marimba y acompañados de nuestro mezcal "Mil Heridas" edición especial que fue un complemento muy rico y mexicano. 

Lágrimas de felicidad












Cuerpos en colectivo, diversión, tribu.






El resto del día y de la noche, estuvo lleno de buena música, bailes, gritos, sorpresas como canciones de mi cuñado, video de mi hermano o un regalo inesperado al poder escuchar una hermosa canción en vivo de Benny Ibarra. Cada detalle nos llenó de cariño y magia.


Regalos para el alma



Hasta arcoiris hubo.


Adrián y yo sabíamos que sería un fin de semana especial, pero no pensamos que tanto. 






 Luna llena, corazones también.


La luna llena de bendiciones, pero sobre todo la presencia de personas muy queridas que viajaron de Boston, Calgari, Paris, Berlín, Cancún, Puebla, Querétaro, Monterrey, Bélgica, Freiburg, Cuernavaca, Xalapa y Ciudad de México... fueron claves para que nuestro fueguito interno brille; con cada una estamos infinitamente agradecidos.

Sabemos que no todas las personas que nos hubiera gustado, pudieron estar presentes, pero de una u otra manera los sentimos cerca.


Entre flores, tragos, buen clima, pasteles, dulces, mariachis, mole, baile, y sobre todo muy buena compañía, el 23, 24 y 25 de julio de 2021, quedarán en nuestras almas como hitos a los que regresaremos cuando necesitemos recordar que el amor se lucha mejor en comunidad.   


lunes, 16 de agosto de 2021

Vacuna y autonomía

Cuando era pequeña, mis papás decidieron gran parte de lo que sucedía con mi cuerpo, las vacunas que me tocaban, los doctores que me revisaran, etc. Ahora en mi "adultez" les agradezco por su sabiduría, pues no es fácil decidir en estos temas ahora que ya me toca a mí, aunque por muy "mayores" que nos hagamos, nunca estamos solas en esto. (Cada vez me doy más cuenta de que madurar tiene que ver con tomar decisiones autónomas y para ello, no siempre es fácil saber de donde tomar información, menos cuando se trata de nuestros cuerpos.)

El asunto de la vacuna contra el Covicho, ha sido una de las decisiones que recientemente tomé y que me llevó un rato de reflexión, cuestionamientos, miedos. ¿Qué significa cuidar nuestra salud?, ¿a quienes dejamos que entren a nuestro cuerpo?, ¿en manos de quienes dejamos nuestro cuerpo?

La pandemia ha influido en la manera en la que pienso sobre estos temas y me ha hecho tomar aún más conciencia de la importancia de prevenir. La vacuna es una alternativa para ello, aunque desde mi punto de vista, hay muchas otras acciones que las instituciones, el gobierno, las empresas, los medios de comunicación, etc. deberían estar tomando para fomentar desde la raíz una salud integral.

Estuve dudosa un tiempo en ponerme la de AstraZeneca, el hecho de que en Alemania y algunos otros lugares no se recomendara en mujeres de mi edad, me hacía cuestionarme si era mejor esperarme a conseguir alguna otra. 
Sin embargo, el tiempo pasaba y no más no llegaba alguna otra opción. Por ello, después de algunas señales del destino como encontrar un casette de mi infancia de María Elena Walsh con la canción "vacuna", leer una y otra vez que las hospitalizaciones de Covid son la gran mayoría por personas no vacunadas y encontrar un artículo en el que dice que para las y los mexicanos, esta vacuna ha demostrado más efectividad; decidí que ya no podria tener la conciencia tranquila sin aprovechar la oportunidad de prevenir una enfermedad grave.

Y qué bueno que lo hice pues eso me permitió tener muchas otras oportunidades que me emocionaron, como regresar al Estadio de CU, ver a tantas personas de todas las edades de voluntarios y voluntarias, todas tratándonos muy bien, ayudando, animando. Pude escuchar un hermoso grupo musical amenizando esos momentos de nerviosismo , ver la excelente organización colectiva con apoyo de enfermeras, psicólogas, doctores y doctoras, militares, etc. 

Antes del piquete me vinieron a la mente las mujeres que desarrollaron la vacuna, muchas preguntas estuvieron en mi cabeza: ¿cuánto tiempo tardaron en hacerla?, ¿cómo la desarrollaron?, ¿dónde la habrán preparado?, ¿desde donde viajó la que me toca?, ¿me dolerá?, ¿tendré reacciones?, ¿qué sentirán mis células cuando me pinchen?, ¿cómo reaccionara mi sistema inmune? 

Y así, entre dudas y nervios, se me pasó muy rápida la espera en la fila y de repente ya estaba sentada con enfermeras enseñando de frente las jeringas cerradas y diciéndonos que nos descubriéramos el brazo; cuando llegó mi turno, respiré profundo y voltee a mi lado, la señora sentada a mi izquierda me miró y me tranquilizó diciendo "no te preocupes, el piquete no duele" Le sonreí y recordé que miles de personas estaban ahí, con miedo tal vez, pero sobre todo con confianza.

Creo que la adultez mucho tiene que ver con confiar.

En esta vida casi todo es un riesgo y en este caso, tener confianza en que la ciencia nos puede ayudar a hacer menos mortal este bicho, puede ser esperanzador.

Ahora estoy esperanzada en que, más allá de la noche infernal que pasé el día de la vacuna, no presente ningún otro efecto. 

Me siento tranquila y sobre todo agradecida de que a pesar de esta crisis, haya una luz en el camino que se llama cuidado colectivo y que para algunas personas se materializa en la vacuna, para otras en un constante compromiso por buscar la salud integral, para otras en ambas cosas, y sea como sea, considero que la lucha está en seguir buscando posibilidades para que todos y todas podamos decidir de manera autónoma cómo queremos cuidar nuestro cuerpo y luchar por nuestras vidas.

Es urgente seguir cuidándonos, informándonos y encontrar nuestras propias formas de hacerle grietas al muro...

martes, 3 de agosto de 2021

Mi primer semestre como docente de la UNAM

 Se terminó ya el ciclo escolar, el "zoomestre" como le dice mi queridísima maestra y ahora colega Marlene a quien le agradezco infinitamente. 

Desde este ciclo pude desempeñarme como docente de Educación No formal 2, para estudiantes de 6° semestre del Colegio de Pedagogía en filos, UNAM, mi alma máter y a donde me hace muy feliz haber regresado, aunque sea virtualmente (por el momento)

Debo confesar que fue una experiencia retadora y que la educación en línea no es mi actividad favorita, sin embargo me tocó un gran grupo que mantuvo mis esperanzas hasta el último minuto de que a pesar de las crisis, la pedagogía puede salvar vidas.

En las sesiones pudimos jugar, reflexionar sobre la Educación más allá de la escuela o permanente, como prefiero llamarle (gracias a María Teresa Sirvent) y construir un espacio de confianza en el que aprender colectivamente se volviera posible, a pesar de los micrófonos y cámaras no siempre disponibles, pero la voluntad se sentía en cada sesión.

A lo largo del semestre, las y los estudiantes trabajaron en proyectos que venían desarrollando el semestre pasado y pusieron en práctica algo de didáctica, investigación, redacción, conducción de grupos, desarrollo de materiales, lectura de comprensión, colaboración, comunicación, etc. Lo cual lograron plasmar de diferentes maneras en sus entregas finales, las cuales pueden conocer en el siguiente enlace: Más allá de la escuela- les recomiendo mucho que se den una vuelta :)


Aprendí mucho de este grupo, y cada vez estoy más convencida de que la educación más allá de la escuela es un campo de batalla en el que me gusta estar y en donde los y las pedagogas tenemos mucho que aportar...

Fue un semestre especial, con clases especiales de yoga para bajar el estrés, con invitadas de lujo del campo de la pedagogía, con tiempos para compartir nuestros sentires y estrategias para sobre llevar estas realidades, con comunidad a la distancia, pero cerca...

De lo que más disfruté de todo este proceso fue poder conocerles a través de sus biografías educativas y con ellas motivar la reflexión a cerca de nuestro "estar siendo" que siempre trasciende el espacio escolar, también disfruté mucho escuchar sus reflexiones sobre lo que significa crear experiencias educativas positivas y sus aportes con respecto al reto constante de crear espacios en donde se democratice el conocimiento, se valoren otros saberes más allá de los "académicos" y se construyan metodologías más críticas, lúdicas y desescolarizadas que den paso a relaciones más horizontales y sociedades menos injustas.

Gracias infinitas al grupo que me dio la oportunidad de acompañarle y crecer un poquito más como pedagoga; será emocionante ver cómo lo aprendido lo aplican en sus carreras y cómo las generaciones que están dándolo todo en la pandemia, nos ayudan a construir nuevas y mejores formas de ser y estar.